“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

20/4/07

Bolívar en Choroní: De la humillación a la grandeza




Diez días que Bolívar nunca olvidaría


Una flotilla con El Libertador a bordo desembarcó en Ocumare de la Costa el 6 de julio de 1.816, en una acción que había sido tomada en última instancia, con la intención de tomar a Caracas con rapidez y así sorprender al enemigo. La idea preconcebida era realizar una campaña por el Oriente del país y llegar hasta el Orinoco, pero el Libertador cambió de planes y se decidió por este punto del país. El general Carlos Soublette había desembarcado también en Ocumare y ese mismo día emprendió la marcha hacia los Valles de Aragua con el encargo de Bolívar de apoderarse de ese territorio, reclutar tropas y buscar provisiones. Pero ante el acoso de enemigo tuvo que retroceder.

Soublette se vio obligado a replegarse hacia un lugar conocido como Los Aguacates y allí el día 13 enfrentó al general Francisco Tomás Morales, consiguiendo una victoria parcial, pues los españoles se vieron rechazados. Morales, quien años después, en 1.824 lo encontraremos nuevamente en la Batalla Naval del Lago de Maracaibo al frente de la derrotada flota española, no se amilanó y repitió el ataque y esta vez los patriotas llevaron la peor parte. El Libertador trató de ayudar a Soublette, pero llegó demasiado tarde. Esta debacle motivó que las tropas expedicionarias se replegaran a su base de operaciones en Ocumare de la Costa, a donde llegaron dentro del más grande estado de confusión.

El Libertador, cayó en un estado de depresión inusual y ante la inminente presencia de Morales, viendo que todo estaba perdido, pensó inclusive en suicidarse, y si no es por la presencia de Juan Bautista Bideou, quien evitó tal acción, otros hubieran sido los resultados de esta campaña. Este oficial Bideou aprovechó la única nave disponible y lo condujo hasta la isla de Bonaire. Bolívar estaba, una vez más, solo. La flota, a la orden de Brión, había partido hacia Curazao con los barcos cargados de frutos.

No bien hubo llegado Bolívar a Bonaire, se repuso anímicamente y de inmediato regresó a Ocumare de la Costa y se encontró con un espectáculo de horrible, con la ciudad y el puerto desiertos. En la playa estaba abandonado el parque de los patriotas: 1.000 cañones, 6.000 fusiles, miles de balas y demás pertrechos militares, es decir, todo lo que Pétion había entregado a Bolívar para la expedición que había partido de Los Cayos.

El Libertador entonces pasó a Choroní a buscar a sus compañeros, comandados por el general Gregor McGregor. Un Consejo de Guerra que se reunió de emergencia en el propio Choroní acordó salvar lo poco que quedaba. Tomaron nota que los tres pequeños barcos que acompañaban a Bolívar no tenían la capacidad necesaria para embarcar a todo el ejército, que se había ya reducido a 600 hombres. Los oficiales habían decidido no zarpar, no querían abandonar a sus hombres. Sin embargo, tampoco querían que Bolívar enfrentara la posibilidad de un repliegue terrestre por las amenazas que pendían sobre él, pensaron que lo más importante era que Bolívar se salvase y con él las esperanzas de la República. Acordaron, contra la opinión del Libertador, que bajo las órdenes del general McGregor, se iniciara una retirada por tierra, subiendo la montaña que separa a Choroní de Maracay, pasar por Cagua y así emprender, por la ruta de los llanos, el regreso a Oriente donde tendrían la ocasión de encontrarse con los grupos de guerrilleros que se habían establecido en la zona.

¿Qué era Choroní en 1.816?

Choroní era en aquella época además de puerto pesquero, tenía un pequeño muelle que estaba habilitado para la exportación, de allí su nombre de “El Portete”. De allí salían barcos cargados de cacao, café y otros productos agrícolas. El cacao de Choroní competía con el de Chuao, y según lo apunta Mario Briceño Iragorry en su obra “Casa León y su Tiempo”, las familias caraqueñas lo tenían en la más alta estima por su agradable sabor y delicioso aroma. Choroní, y hoy lo podemos ver en la arquitectura, era un pueblo de mantuanos, hacendados ricos que vivían en casas amplias y confortables; y de trabajadores agrícolas y pescadores que habitaban en lo que hoy se llama Puerto Colombia, a la orilla del mar. Barbarita Nieves, que 4 años más tarde se encontraría con José Antonio Páez, es un digno ejemplo de la vida que transcurría en Choroní. Estaba dotada de una la educación refinada y de cultura general envidiable. Barbarita tocaba muy bien el piano, contaba con voz de soprano, le gustaba y disfrutaba del teatro. Posiblemente, aunque no es seguro, Barbarita conoció en Choroní al general Carlos Soublette, con quien le toco compartir 11 años después, la interpretación de “Otelo” en Valencia.

Entre los oficiales que se encontraban allí en Choroní, además de El Libertador y el general Gregor McGregor, se contaban como hemos señalado al general Carlos Soublette, quien más tarde sería presidente de la República. También, los oficiales Manuel Carlos Piar, quien sería ejecutado dos años después, Santiago Mariño; José Antonio Anzoátegui y Ambrosio Plaza, héroes de Boyacá; Bartolomé Salom, héroe de El Callao y Diego Bautista Urbaneja. Tampoco es de extrañar que Bolívar se hubiera encontrado con el presbítero José Félix Sosa, firmante del Acta de la Independencia de Venezuela y quien tenía su casa en Choroní.

Finalmente Bolívar accedió a las súplicas de sus oficiales, y luego de una muy accidentada travesía por el Caribe, digna de un guión cinematográfico, llegó a Güiria procedente de Choroní, un mes después, el día 16 de agosto de 1.816. Fue tan lamentable el desembarco que el día 22 de agosto su autoridad fue desconocida por parte de los generales Santiago Mariño y José Francisco Bermúdez. Bolívar, enfrentó la conspiración de sus propios hombres, no flaqueó y logró por fin embarcar nuevamente hacia Haití, donde encontró al presidente Pétion dispuesto ayudarlo en una nueva expedición, esta vez con resultados positivos, tal como lo registra la historia.

“La Retirada de los Seiscientos”

Mientras tanto, MacGregor toma la conducción de los restos de la expedición. Como se había acordado, desde Choroní se retira al interior de Venezuela, por Maracay, Cagua y Villa de Cura. El día 18 derrota al coronel Juan Nepomuceno Quero. Siguiendo la ruta diseñada, se interna en los llanos venezolanos, rumbo a Oriente. El día 2 de agosto, en un lugar llamado Quebrada Honda derrota de nuevo al coronel Quero. El 6 de septiembre se libra la Batalla de Los Alacranes derrotando al coronel Rafael López. Finalmente llega a Barcelona, donde encarga al general Manuel Carlos Piarde el mando de las tropas. El 27 de septiembre, más de 2 meses después de la retirada de Choroní, ambos generales se enfrentaron nuevamente a Francisco Tomás Morales en la batalla de El Juncal, cerca de Barcelona y derrotaron al causante de tantos sufrimientos.

“La Retirada de los Seiscientos”, una travesía de centenares de kilómetros desde Choroní hasta Barcelona enfrentando al enemigo, casi sin armas ni provisiones, convirtió la derrota en una hazaña militar. Los patriotas recuperaron así la confianza que necesitaban, se reorganizaron y pudieron apartar a los que se habían opuesto a Bolívar. Los oficiales que no habían conspirado contra Bolívar pronto se dieron cuenta de la situación y no reconocieron sino su jefatura. En el mes de octubre de 1.816 los patriotas acordaron pedirle a Bolívar que regresara nuevamente y designaron a Francisco Antonio Zea para que se trasladara a Haití y le diera a El Libertador las buenas nuevas. Es así como el 21 de diciembre de 1.816 salió de Haití, con un rumbo fijo, regresar a Venezuela y librar a nuestra Patria del yugo del Imperio español.

La frase con la que abro esta crónica como antetítulo, “El arte de la victoria sólo se aprende por medio de la derrota”, justificó una vez más a nuestro Libertador. Nunca como entonces tuvo tanta razón.

18/4/07

¿Quieren derrocar a Chávez? Es fácil, pero por favor sigan los siguientes consejos!


Esta oposición mediática es como los Borbones: ni olvidan ni aprenden

Niccolò Macchiavelli en su obra “El Príncipe” diseña una serie de teorías que han servido para que muchos se orienten por el escabroso camino de lo que se llama Ciencia Política. Y a veces con buenos resultados. Pero, a estas alturas del Siglo XXI esas enseñanzas resultan, si bien útiles como referencia histórica, en la práctica resultan inoperantes, no tanto porque Macchiavelli estuviera equivocado, sino porque es un libro cuya lectura es difícil de acometer, sobretodo para los flojos.

Desde hace algunos años se ha dado a conocer un profesor norteamericano de nombre Gene Sharp, presentado así:


“… es sin duda el más importante de los teóricos de la noviolencia (sic), superando la profundidad y rigor de sus obras al propio Gandhi, cuya fama se debe más al ejemplo práctico que al conocimiento de su pensamiento. Así pues, Sharp es considerado como el creador de la corriente pragmatista dentro de los teóricos de la noviolencia. Esta corriente se caracteriza por apologetizar el uso de la noviolencia no por criterios de legitimidad, como haría la corriente moral que tiene en Gandhi o Jean Marie Muller sus principales exponentes, sino por criterios de efectividad en la lucha contra la tiranía.”
Eva Golinger (http://www.aporrea.org/tiburon/a19947.html ) ya alertaba el 02-03-2006 sobre Gene Sharp y con cierta angustia hacía un llamado para que pusiéramos atención, no sólo en este personaje, sino en sus socios que andaban merodeando en Venezuela tratando de incentivar a la oposición para ver si levantaban cabeza.

Thierry Meyssan, en un artículo bastante interesante y de lectura obligada para tener una idea de Sharp, (http://www.voltairenet.org/article123805.html), lo describe así:
“Desconocido para el público, Gene Sharp elaboró una teoría sobre la no violencia como arma política. Por cuenta de la OTAN y más tarde de la CIA, formó a los líderes de los golpes de Estado suave de los últimos quince años. Desde los años 50, Gene Sharp estudió la teoría de la desobediencia civil de Henry D. Thoreau y Mohandas K. Gandhi. Para estos autores, la obediencia y la desobediencia son cuestiones morales o religiosas antes que políticas. Ambos oponen una ley superior a un orden civil. Sin embargo, la práctica de sus convicciones tuvo consecuencias políticas, de manera que lo que consideraban como un fin en sí puede ser percibido como un medio. La desobediencia civil puede ser considerada entonces como una técnica de acción política, incluso militar.”
Fíjense bien, que el propio Gandhi es desechado, porque sus principios son morales y religiosos. Recomendamos no seguir a Gandhi, pues resultaría contraproducente, sobretodo si se delega en el cardenal Castillo Lara y en la jerarquía católica venezolana la ejecución de tales principios.

Gene Sharp ha sido tan popular y tan útil para la derecha que sus libros son divulgados gratuitamente en Internet, lo que es bastante inusual en esta sociedad capitalista. Los asesores de Gene Sharp han estado en Venezuela, se han cansado de dar charlas y nada. Pero, después de todo ya había logrado su consagración con su obra "The Politics On Nonviolence" (1973), conocida en español como “La Lucha Política noviolenta” (sic).

De la teoría a la práctica no hubo sino un paso. El gobierno de los Estados Unidos, vista la mala fama que tenía invadiendo países en forma tan descarada, violenta y costosa, aceptó poner en práctica esta teoría en países conflictivos. Todavía tenemos presente las atrocidades cometidas en Panamá, Somalia y Grenada, donde con una inusitada crueldad masacraron esos indefensos países. Caso patético es el de Grenada, donde arrasaron con todos sus dirigentes y asesinaron al primer ministro de entonces, Maurice Bishop, quien resultó “suicidado” misteriosamente.

Como no quiero inventar ni interpretar nada me limito a reproducir el siguiente comentario:

“Hay dos razones principales para la no-violencia. Una es práctica y la otra ética. Sharp sostiene sencillamente que la no-violencia es más efectiva que la violencia. La violencia lleva a más violencia, mientras que la no-violencia la contrarresta. Por supuesto el movimiento de resistencia sufrirá pérdidas, incluso humanas, pero tales pérdidas seguramente serían mucho mayores si se usara la violencia. Una variante de este enfoque es la opinión de que la no-violencia es la única forma efectiva de lucha en nuestras sociedades hoy. Quienes mantienen esta postura a veces aceptan la violencia ejercida por algunos grupos guerrilleros o la violencia militar cuando se sufre una invasión extranjera. Otros abogan por la no-violencia por razones éticas. Si uno asume que cada persona tiene un valor infinito, entonces una persona posee tanto valor como dos o tres mil personas. Muchos sostienen lo opuesto. Que dos personas tienen más valor que una y que una persona puede, tal vez, ser sacrificada para salvar a otras dos. En este caso se asume que el valor del ser humano es limitado, no infinito, sin que por ello se deje de aceptar que dicho valor sea sumamente alto. Sin embargo, restringiendo el valor de un ser humano se puede justificar sacrificar a alguien a favor de la sociedad.
La contaminación de la desobediencia civil con violencia sólo fortalece el poder de quienes ejercen la violencia. Cuando algunos expertos en defensa social afirman que es posible combinar la resistencia civil con la resistencia violenta, lo único que están haciendo es revelar que no han comprendido en lo más mínimo el principio de la desobediencia civil. Es simplemente ilógico ofrecerle una taza de café a un policía durante un acto de desobediencia civil, si en una ocasión anterior las galletas estaban envenenadas."


Se dice que el primer país donde comenzaron a experimentar con las teorías de Sharp fue en Serbia (ex-Yugoslavia), donde lograron derrocar a Slovodan Milosevic, lo que no pudieron hacer antes con tantos hechos violentos que incluyó en bombardeo de las principales ciudades del país durante semanas, aunque ya este señor había dado sus primeros pasos en Birmania. Luego vino Ucrania, con su “Revolución Naranja”, Georgia, con la “Revolución de Terciopelo” y Kirguizia, con la “Revolución de los Tulipanes”, pero se estrellaron estrepitosamente en Bielorrusia, donde Lukachenko y su pueblo comenzaron a poner en duda la eficacia de esa teoría, cuya debilidad más notoria es sobre la concepción del poder, porque todo puede funcionar muy bien hasta que es derrocado un gobierno, pero ¿y después? Para ejemplo veamos en caso de Pedro Carmona.


Protestas, persuasión, intervención y no cooperación. En Cuba, se ha puesto en práctica esta teoría con pocos resultados prácticos, aunque no desdeñables. El problema es que estas actividades no son espontáneas de la población sino que son inducidas y financiadas por la CIA. El periodista Rafael Rubio reseña en http://www.libertaddigital.com/php3/opi_desa.php3?cpn=34262, lo siguiente:
“… durante el año 2005 se han documentado 3322 acciones de resistencia pacífica. El número casi duplica las 1805 del año 2004 y culmina una evolución vertiginosa desde que comenzó a documentarse este tipo de acciones, con las 44 tímidas protestas realizadas en 1997. Entre las acciones más destacadas encontramos 52 protestas públicas, 29 huelgas de hambre, la fundación de 14 nuevas organizaciones cívicas y 13 bibliotecas independientes, y la promoción de 4 peticiones generales de grupo ante entidades gubernamentales. Estas acciones de resistencia cívica son una prueba palpable que pequeños grupos de hombres y mujeres pueden luchar sin armas contra una dictadura feroz"
Por eso amigos de la oposición, les recomiendo leer, eso sí, con avidez el libro de Sharp, que como antes dije, se consigue gratis en Internet, pero por sobre todo, y se los repito nuevamente, tengan en cuenta lo siguiente:
“Cuando algunos expertos en defensa social afirman que es posible combinar la resistencia civil con la resistencia violenta, lo único que están haciendo es revelar que no han comprendido en lo más mínimo el principio de la desobediencia civil.
Ustedes fracasaron con el golpe de estado, con el paro petrolero, con la guarimba, etc. ¿Van a seguir con eso?

No quiero ser un aguafiestas, pero me permito informarles que nuestro presidente Chávez también ha leído ese libro, y según me informaron, lo tiene muy bien subrayado y colocado ahí, en su mesa de noche.

Publicado en Aporrea: www.aporrea.org/oposicion/a33510.html

"Cuba y Puerto Rico son, de un pájaro las dos alas, reciben flores y balas, sobre el mismo corazón"


Homenaje al patriota puertorriqueño Pedro Albizu Campos, héroe y mártir

El 20 de diciembre de 1824, fresca aun la victoria de Ayacucho del 9 del mismo mes, el Libertador escribe a Santander, para entonces su vicepresidente, ordenándole que “por los medios que juzgase a propósito, intimase a la España que si en tanto tiempo no reconocía la independencia de Colombia y hacía la paz, estas mismas tropas irían a La Habana y Puerto Rico.”
Después de Ayacucho el Libertador, visionario como era, quiso presionar a España para tratar de encontrar una salida pacífica y evitar en el futuro mayores desangramientos de nuestros pueblos. Por eso tenía mucho cuidado con las provincias del Río de la Plata, por el sur y con Cuba y Puerto Rico, por el norte.

Para tratar de calmar las eventuales objeciones a las que siempre era afecto Santander le dice: 
“Este negocio bien conducido puede producir un gran efecto. Si los españoles se obstinaren, Sucre puede ir a una parte, y Páez a otra, porque ambos están animados del mismo deseo. Los españoles, para nosotros, ya no son peligrosos, en tanto que los ingleses lo son mucho, porque son omnipotentes; y son terribles. Con respecto a La Habana, nos conviene decir a España, que si no hace la paz, pronto estará privada de sus dos grandes islas.
Es decir, que la mente prodigiosa de Bolívar ya había dispuesto que las fuerzas expedicionarias estuvieran bajo las órdenes de Antonio José de Sucre para Cuba y de José Antonio Páez para Puerto Rico.

El Libertador recibe noticias desde España, donde supuestamente se estaba formando un ejército que tenía la misión de recuperar los territorios perdidos en América. Ante tales rumores, ordena movilizaciones de tropas y se apresta a defender nuestros territorios, amenazados no sólo por España, sino que se rumoraba también que Francia le sumistraría tropas y los norteamericanos, como ya estaba comprobado, se encargarían de proveer las armas, como ya lo habían hecho en territorio de Venezuela.

Diversos sucesos posteriores fueron postergando estos planes, hasta que llegó el momento de desecharlos ante una eventual ofensiva española sobre América. “Yo creo que lo probable es que la expedición española sólo servirá a La Habana y Puerto Rico, y en caso de hacer una expedición, la harán sobre Méjico pues que a nosotros nos temen porque tenemos más de 50.000 hombres veteranos que oponerles.”

Para desgracia, Cuba se mantuvo bajo el régimen colonial hasta finales del siglo XIX y Puerto Rico sólo cambió de dueño y hasta hoy se mantiene, ahora bajo la dominación de los Estados Unidos, porque como es sabido, la derrota española en la guerra de 1898, le ocasionó la pérdida a favor del otro Imperio, de Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

En Puerto Rico la lucha de los patriotas por lograr su independencia nunca desmayó y un ejemplo vivo de esa lucha, fue la vida heroica de Pedro Albizu Campos, nacido en la ciudad de Ponce y muerto en San Juan el 21 de abril de 1965, hace 42 años. Estudió en las Universidades de Vermont y Harvard en los Estados Unidos, donde egresó como abogado con los máximos honores.

Por su lucha a favor de la independencia de Puerto Rico, en 1930 se le designó Presidente del Partido Nacionalista Puertorriqueño. Acusado de conspiración cayó preso y fue trasladado a Estados Unidos donde permaneció secuestrado hasta el año de 1947. Gabriela Mistral, poetisa chilena laureada con el Premio Nobel de Literatura fue a visitar a don Pedro, como le decían, en su cárcel de Atlanta en 1939, pero no lo logró. Entonces escribió: "Fui expresamente a Atlanta para ver a nuestro Albizu. La cárcel me contestó por teléfono que no se recibían otras visitas que las de miembros de la familia. Y me quedé sin verlo Sólo miré -- ¡con qué tristeza!-- la masa de aquella cárcel, donde tenemos al primer puertorriqueño, y a lo mejor, al primer hispanoamericano".

Al regresar a Puerto Rico, cansado ya de la opresión de que era víctima su pueblo y ante la imposibilidad de encontrar una salida para su patria, optó por la lucha armada insurreccional. En 1950 los patriotas puertorriqueños se alzaron contra el Imperio y protagonizaron una serie de eventos con el que tuvo lugar el el 30 de octubre cuando ocurre la famosa revuelta que incluyó un atentado contra Harry Truman, presidente de los Estados Unidos, y si bien no se pudo probar que Pedro Albizu Campos organizara este movimiento, se le culpó caso por ser el líder de los patriotas. Vuelve a la cárcel y allí permanece durante 3 años, hasta que el gobernador Luis Muñoz Marín, amigo íntimo de Rómulo Betancourt lo indulta.

En 1954, un grupo de patriotas puertorriqueñas penetran violentamente en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos con el objeto de protestar por la situación de coloniaje a que estaba sometido Puerto Rico, y don Pedro vuelve a la cárcel hasta el 15 de noviembre de 1964.
Fue utilizado por el Ejército gringo para experimentar en él los efectos de la radioactividad, por lo que padeció de un cáncer que le producía grandes dolores, con su cuerpo cubierto de llagas, sale “libre”, sólo para morir.

La historia de Puerto Rico no registra un acontecimiento más estremecedor que el entierro de Pedro Albizu Campos, quien fue reconocido como un héroe y mártir por la causa de la independencia y libertad de su pueblo. De allí las entusiastas palabras del Ché Guevara: "Albizu Campos es un símbolo de la América todavía irredenta, pero indómita. Años y años de prisiones, presiones casi insoportables en la cárcel, torturas mentales, la soledad, el aislamiento total de su pueblo y de su familia, la insolencia del conquistador y de sus lacayos en la tierra que lo vio nacer, nada dobló su voluntad. La Delegación de Cuba rinde, en nombre de su pueblo, homenaje de admiración y gratitud a un patriota que dignifica a nuestra América".

La lucha de Cuba y Puerto Rico terminó por hermanar a estos pueblos. Por eso la poetisa puertorriqueña Lola Rodríguez de Tió, escribió estos versos que me sirvieron para titular esta crónica:


Cuba y Puerto Rico son
De un pájaro las dos alas,
Reciben flores y balas
Sobre el mismo corazón...
¡Qué mucho si en la ilusión
Que mil tintes arrebola,
Sueña la musa de Lola
Con ferviente fantasía,
¡De esta tierra y la mía,
Hacer una patria sola

17/4/07

Los franceses son de izquierda hasta el viernes, reflexionan el sábado y el domingo votan por la derecha


Allons enfants de la Patrie, le jour de gloire est arrivé”


Hace 5 años se celebraba un partido de fútbol en un estadio de París. Cuando tocaban el himno nacional, la canción patriótica popularmente conocida como “La Marsellesa”, estalló una pita descomunal entre los asistentes al evento deportivo, lo que provocó la indignación de las demás personas, entre las que se encontraba el presidente de Francia monsieur Jacques Chirac. Un equipo de la isla de Córcega participaba en el encuentro y muchos de los asistentes eran de origen corso, partidarios de la independencia de su isla.


Esta respuesta, producida en un encuentro futbolístico es bastante elocuente para indicar la situación delicada por la que atraviesa Francia, la misma que es edulcorada por las élites francesas que, como en todas partes, se niegan a ver la realidad que tienen delante de sí mismos. Eso pasó, como ya dije, hace 5 años y la situación no ha mejorado, diría que ha empeorado. Existen en Francia otras minorías nacionales descontentas como son los bretones y los vascos.


La Marsellesa, que es una canción libertaria y que muchos militantes revolucionarios coreamos con ardor, hoy está sometida a un serio debate porque entre otras cosas habla de “sangre impura”, que evidentemente eran los enemigos de la Francia de la época en que fue compuesta por Rouget de Lisle, en 1792. Ahora, los de “sangre impura” no están allende las fronteras, sino que están adentro.


Hace unos días, la famosa actriz Cathérine Deneuve hacía circular por Internet su opinión sobre la campaña electoral, señalando que la candidata Ségoléne Royal del Partido Socialista, era víctima de de una campaña que pretendía desprestigiarla ante el electorado y negar las verdaderas virtudes que tenía como futura jefa de estado: inteligente, competente, determinada. Sin embargo todo esto no es suficiente porque la campaña mediática es tan grande que hace aparecer simpático a uno de los hombres más odiados de Francia como lo es el candidato de la derecha Nicolas Sarkozy.


Con humo no se asan jojotos


Un buen porcentaje del electorado francés quiere que Ségolène Royal gane las elecciones presidenciales, pero la realidad es muy dura. Hay dos candidatos de la derecha que se han difuminado haciéndose aparecer como gente que quiere cambiar, etc., y lo peor es que hasta ellos mismos se lo creen. Ségolène esta emparedada entre Nicolas Sarkozy y Francois Bayrou, ambos derechistas pero hábiles en “mutare d’accento e di pensier” como diría Giuseppe Verdi en el aria de “Rigoletto”, cuando se refiere precisamente al temperamento de una mujer y que en este caso sería atribuible a estos hombres.


No hay que olvidar que Francia ha sido y es un Imperio, aunque venido a menos. Juega un papel importante en la comunidad internacional y en su territorio vive una importante población de origen árabe y africano, procedente de sus antiguas colonias y de las llamadas provincias de ultramar, traídos para trabajar y ahora indeseables a los que hay que expulsar. Los descendientes de segunda generación, que han nacido en Francia tienen el estigma de tener “sangre impura”. Recordemos los disturbios que se produjeron hace algunos meses en toda Francia y como resultado de los mismos fueron incendiados miles de automóviles.


Ségolène Royal, ha prometido que en cada casa habrá una bandera de Francia y que enseñará a todos a cantar La Marsellesa, buscando así atraer a cierto electorado inclinado hacia la centro-derecha. Pero es bueno preguntarse si ese himno que identifica a Francia, correrá la misma suerte cuando fue interpretado hace 5 años en París.


“En marcha hijos de la Patria, ha llegado el día de gloria”, rezan las primeras estrofas de esa canción. ¿Será posible esperar algo grande de la “France eternel”, como decía el general De Gaulle? Hace dos años, en mayo del 2005 los franceses dieron una sorpresa al mundo entero. Cuando todos esperaban que aprobaran en un referendo el Tratado Constitucional de Unión Europea dijeron masivamente no! Jacques Chirac, que en una decisión de último momento decidió apoyar a su ex ministro del Interior, tuvo que admitir entonces su derrota.


El próximo domingo se celebran las elecciones para elegir el próximo presidente o presidenta de Francia para un primer período de 7 años. El título de esta breve crónica no ha sido un invento mío, sino que es más bien un comentario muy extendido en el mundo. Sólo esperamos, y para ver algo distinto, que no se haga realidad.