“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

21/5/07

Hay que tener mucho cuidado con Álvaro Uribe

La desesperación es mala consejera

Las razones están a la vista. Está acorralado por una situación política que le ha hecho tomar decisiones que revelan cierto grado de desesperación, de impotencia, de frustración, no sólo ante las denuncias de la llamada narco-para-política, sino ante la imposibilidad de obtener un trámite rápido en el Congreso de los Estados Unidos para la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y los Estados Unidos.

La alerta roja que sugiero encender me la muestran dos indicadores: el primero, la forma vergonzosa como actuó en los Estados Unidos, rogando, pidiendo, suplicando ante los congresistas demócratas que le aprobaran “su” TLC: y la segunda, las bravuconadas ante los colombianos, ordenando al Ejército que rescataran a los secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y 3 ciudadanos estadounidenses, para lo cual debían “realizar las operaciones que sean necesarias”.

Ante estos dos retos que se ha impuesto el presidente Álvaro Uribe, hay poco margen para la maniobra, porque las decisiones ya no dependen de él. En los Estados Unidos está en las manos de los legisladores demócratas y en Colombia está en manos de su Ejército, que hasta la fecha se ha mostrado incapaz, no sólo de rescatar a los rehenes en manos de las FARC, sino de derrotar a esta fuerza guerrillera, tarea por demás bastante difícil a estas alturas, luego de 50 años de combates. Para cualquier persona poco avezada en la política interna de Colombia resulta poco convincente la orden de no tratar con los “bandidos de las FARC”, y la súplica: “Señores generales, vamos a rescatar a Ingrid Betancourt (…) las FARC no quieren un acuerdo humanitario, por eso insistiremos en rescatar por la vía militar.”

Ese mismo lenguaje fue omitido para dirigirse a los gringos a quienes “instó (…) a aprobar el Tratado de Libre Comercio (TLC) firmado entre los dos países, y le pidió que no trate a Colombia como "paria". Tras recordar que Colombia ha hecho grandes esfuerzos para combatir el narcotráfico, justo que se apruebe el TLC, firmado en noviembre pasado, pero que enfrenta reticencias de la mayoría demócrata del Congreso estadounidense por la situación de los derechos humanos en el país, entre otros factores.” (1)
Ante estas evidencias ¿que camino tomaría el presidente Uribe para salir de este atolladero? Las necesidades son obvias: llamar la atención del Congreso de los Estados Unidos, poner a los demócratas ante hechos cumplidos, ante una situación de emergencia que amenace con echar por tierra el “Plan Colombia” y por la otra, soliviantar los ánimos de los alicaídos generales. ¿Qué hacer?

El truco manido de la lucha contra el narcotráfico ya no funciona, porque nadie se explica que el gran productor y el gran consumidor no hayan tenido éxito en detener ese “flagelo”. Quisiéramos ver que las aduanas norteamericanas hayan capturado algún alijo importante de drogas y no las muestras insignificantes que de vez en cuando dan a conocer a la opinión pública; o que los “capos” de la droga en ese país hayan sido capturados. Los que logran procesar, son los que importan de otros países como México y la propia Colombia. Quisiéramos ver apellidos anglosajones entre los procesados y condenados y no los consabidos González, Pérez, Rodríguez, etc.

Uribe es muy astuto e inteligente, lo ha demostrado, pero… está llegando al llegadero. Si no hay recursos a la mano para abordar la solución de los dos problemas antes descritos y que necesariamente debe resolver, la carta que le queda en la manga es la de Hugo Chávez. Ya han empezado las provocaciones, a título de “globo de ensayo”, para ver la capacidad de respuesta del gobierno venezolano. José Vicente Rangel, ex vicepresidente de la República ha señalado en su programa dominical lo siguiente:
".. ha sido detectada una operación que presuntamente involucra al ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos (...) Uno de los operativos consistiría en la penetración clandestina de militares colombianos a Venezuela, los cuales llevarían a cabo asesinatos selectivos de dirigentes políticos para desestabilizar el gobierno de Hugo Chávez. Además de la "infiltración" de "una docena de efectivos militares colombianos (...) entre ellos expertos francotiradores", la "celada" supuestamente preparada desde Colombia involucraría también a Wílber Varela, un importante narcotraficante colombiano conocido como 'Jabón'. El narco supuestamente sería capturado en Venezuela por los militares colombianos. Una vez ocurrida la detención, según el plan explicado por Rangel, “Jabón” diría que se encontraba en Venezuela protegido por las autoridades venezolanas, lo cual desataría una crisis bilateral del estilo de la que atravesaron Colombia y Venezuela a comienzos del 2005, cuando fue capturado en Caracas uno de los cabecillas de las Farc, Rodrigo Granda. (2)
Esta es una pequeña muestra que se une a las ya denunciadas injerencias del gobierno del Presidente Uribe en Venezuela:
“El Gobierno de Álvaro Uribe anunció hoy la muerte en territorio venezolano de dos miembros de la inteligencia militar colombiana que estaban infiltrados en la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). “Sí. Tenemos información según la cual un oficial y un suboficial que hacían labores de infiltración en las FARC aparecieron muertos en Venezuela, fueron torturados y asesinados. Pero no sabemos por qué viajaron a Venezuela (…) Santos, aseguró que ambos oficiales, el capitán Camilo González y el sargento Gregorio Martínez, murieron "en extrañas circunstancias" en una localidad cerca de la frontera entre Colombia y Venezuela .(…) No sabemos por qué viajaron a Venezuela", explicó Santos a la emisora, al señalar que una de las hipótesis que manejan es que las FARC les encargaron una misión y una vez ahí develaron su verdadera identidad y decidieron torturarlos y asesinarlos.” (3)
Todos estos hechos se están concatenando y de seguro seguirán otros aún mas descarados y violentos. Con ello logran mostrarle al Imperio que estarían bajo la amenaza del gobierno de Hugo Chávez y que quizá a último momento obtenga el Vº Bº de su verdadero amo; por la otra, hacerle ver a los militares colombianos que están también ante una situación que eventualmente ameritaría su intervención, activándose así todas las previsiones del “Plan Colombia” en lo que concierne a una agresión contra Venezuela.

Estos no son cuentos de camino. Hay que estar atentos, porque siempre la desesperación es muy mala consejera y nadie puede negar que el presidente Uribe está angustiado, tiene un gran sofoco, está seriamente afligido y ante este cuadro personal no es de extrañar que tenga una reacción desmesurada. Ganas no le faltan, porque precisamente su amigo George W. Bush está muy interesado también en desestabilizar a Venezuela.

No hay que olvidar que el señor vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, quien hace unos días había dado muestras de cierto deslinde del presidente Uribe mediante declaraciones públicas, se encuentra hoy prácticamente en la picota, por las denuncias que en su contra ha formulado el “narco-paramilitar” Salvatore Mancuso.

(1) Fuente:
(2) Fuente:

20/5/07

El papa Ratzinger sabe lo que hace y lo que dice


Cuando habla no deja nada al azar, nunca improvisa

Nosotros en Latinoamérica todavía no conocemos aún quién es el personaje que está sentado en el llamado trono de san Pedro, el sucesor de Cristo, que nunca fue rey y que tampoco se propuso establecer un estado teocrático. Estábamos acostumbrados a tratar con Juan Pablo II, quien si bien no era una lumbrera intelectual, era en cambio un hombre que se formó en la iglesia como pastor, en contacto directo con los feligreses. En cambio, Benedicto XVI desarrolló su ministerio en seminarios, academias, universidades y sobretodo en el mundillo de zancadillas y ambiciones que es la Curia pontificia romana (1)

Ratzinger es, se diría, un hombre culto, que maneja el derecho canónico, que interpreta a teólogos, que sabe de asuntos administrativos, en fin, un hombre ducho en los asuntos del estado de la Ciudad del Vaticano. Como profesor, está acostumbrado a “preparar” sus clases (intervenciones) y es difícil que deje algo al azar, a la improvisación.

A raíz de su viaje a Brasil --que algunos exagerados llaman a Latinoamérica--, papa Ratzinger despertó una serie de polémicas por sus cuidadosos dichos, en los cuales justificaba el genocidio contra nuestros aborígenes y se hacía la vista gorda ante las matanzas cometidas por los bárbaros conquistadores, quienes se cuidaron siempre de obrar en nombre de Dios.

Pero no es la primera vez que papa Ratzinger desata polémicas, pues el 12-09-2006 en la Universidad de Ratisbona (Alemania), donde y citando un diálogo entre el emperador Manuel II Paleólogo y un caballero de origen persa, a quien siempre califican de culto, manifestó lo siguiente:

"En el séptimo coloquio (controversia) editado por el profesor Khoury, el emperador toca el tema de la «yihad» (guerra santa). Seguramente el emperador sabía que en la sura 2, 256 está escrito: «Ninguna constricción en las cosas de la fe». Es una de las suras del periodo inicial en el que Mahoma mismo aún no tenía poder y estaba amenazado. Pero, naturalmente, el emperador conocía también las disposiciones, desarrolladas sucesivamente y fijadas en el Corán, acerca de la guerra santa. Sin detenerse en los particulares, como la diferencia de trato entre los que poseen el «Libro» y los «incrédulos», de manera sorprendentemente brusca se dirige a su interlocutor simplemente con la pregunta central sobre la relación entre religión y violencia, en general, diciendo: «Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba». El emperador explica así minuciosamente las razones por las cuales la difusión de la fe mediante la violencia es algo irracional. La violencia está en contraste con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma. «Dios no goza con la sangre; no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma, no del cuerpo. Por lo tanto, quien quiere llevar a otra persona a la fe necesita la capacidad de hablar bien y de razonar correctamente, y no recurrir a la violencia ni a las amenazas… Para convencer a un alma razonable no hay que recurrir a los músculos ni a instrumentos para golpear ni de ningún otro medio con el que se pueda amenazar a una persona de muerte…».
La afirmación decisiva en esta argumentación contra la conversión mediante la violencia es: no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios.” (2)

La parte mas citada del fragmento anterior es cuando dice «Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba». Esta referencia es directa a la llamada «yihad» (guerra santa, y que según algunos intérpretes del Corán, era el medio idóneo que encontraron, los árabes, primero, de convertir a la fé, a los “infieles”. Por supuesto que estas afirmaciones de Benedicto XVI desataron la ira de los creyentes musulmanes en el mundo entero, polémica que liquidó afirmando tímidamente que “había sido malinterpretado”. Bueno, está bien. Está perdonado y asunto acabado. Pero eso es sólo en lo que se refiere al Islam, porque en esta misma cita se refiere a un tema muy interesante, y es el relativo a la imposición de la fé a través de la violencia.

En efecto, las atrocidades que se cometieron en nombre de Cristo, cuidadosamente borradas de la mentes de nuestros hermanos durante siglos y justificadas por muchos, no es un hecho que haya sido destacado sólo a partir de la visita de papa Ratzinger a Brasil. El Libertador Simón Bolívar, en la “Carta de Jamaica”, escribió:
«Tres siglos ha —dice usted— que empezaron las barbaridades que los españoles cometieron en el grande hemisferio de Colón». Barbaridades que la presente edad ha rechazado como fabulosas, porque parecen superiores a la perversidad humana; y jamás serían creídas por los críticos modernos, si constantes y repetidos documentos no testificasen estas infaustas verdades. El filantrópico obispo de Chiapas, el apóstol de la América, Las Casas, ha dejado a la posteridad una breve relación de ellas, extractada de las sumarias que siguieron en Sevilla a los conquistadores, con el testimonio de cuantas personas respetables había entonces en el Nuevo Mundo, y con los procesos mismos que los tiranos se hicieron entre sí: como consta por los más sublimes historiadores de aquel tiempo. Todos los imparciales han hecho justicia al celo, verdad y virtudes de aquel amigo de la humanidad, que con tanto fervor y firmeza denunció ante su gobierno y contemporáneos los actos más horrorosos de un frenesí sanguinario."

¿Qué fue lo que entonces aplicaron los salvajes conquistadores en América sino la versión más bárbara de una Guerra Santa? El descubrimiento de América es un hecho económico, quienes aquí llegaron tenían en mente saciarse con las riquezas materiales de nuestros pueblos y la mejor manera de lograrlo fue con la penetración ideológica brindada en bandeja de plata por la iglesia católica. Para ello era preciso destruir primero las riquezas espirituales de nuestros aborígenes y este cometido se logró imponiéndoles a sangre y fuego una religión totalmente ajena a sus costumbres y que les permitió adormecerlos durante siglos. Aquellos aborígenes que no pudieron ser “evangelizados” fueron hechos desaparecer totalmente como en las islas de Cuba, La Española (Haití y República Dominicana) y Borinquen (Puerto Rico). No quedó ni uno solo. En Venezuela se vieron obligados a escaparse a lo más profundo de la selva para huir así del “Dios desconocido que sus antepasados”, como dice papa Ratzinger.

El mismo Simón Bolívar en la citada Carta de Jamaica aborda el tema de la religión, lo que nos podría dar una luz sobre esta situación. ¿Cómo explicar entonces la desaparición de un culto religioso como el que profesaban los aztecas?:
“Quetzalcoatl… …es apenas conocido del pueblo mexicano y no ventajosamente; porque tal es la suerte de los vencidos aunque sean dioses. Sólo los historiadores y literatos se han ocupado cuidadosamente en investigar su origen, verdadera o falsa misión, sus profecías y el término de su carrera. Se disputa si fue un apóstol de Cristo o bien pagano. Unos suponen que su nombre quiere decir Santo Tomás; otros que Culebra Emplumajada; y otros dicen que es el famoso profeta de Yucatán, Chilan-Cambal….El hecho es, según dice Acosta, que él establece una religión, cuyos ritos, dogmas y misterios tenían una admirable afinidad con la de Jesús, y que quizás es la más semejante a ella. No obstante esto, muchos escritores católicos han procurado alejar la idea de que este profeta fuese verdadero, sin querer reconocer en él a un Santo Tomás.”
Quetzalcoatl fue considerado entonces un competidor de la religión católica y como tal tenía que ser destruido. Cuando Bolívar escribió este texto (1815), había pasado un período de 300 años de oprobio, de crímenes imperdonables; y fue tal la destrucción a que se refería Bartolomé de Las Casas, que siendo México un país con una población mayoritariamente indígena, desconocieran quien era su verdadero apóstol o profeta. ¿Qué pensar cuando el papa alemán viene al Brasil y nos dice que “El Evangelio cristiano no fue una imposición de una cultura extraña para las culturas precolombinas, que gracias a la evangelización conocieron al Dios desconocido que sus antepasados, sin saberlo, buscaban en sus ricas tradiciones religiosas. Cristo era el Salvador que anhelaban silenciosamente”?

Pero papa Ratzinger, culto y políticamente apto como es, viene con otro trasfondo. Sabe que los pueblos originarios de América están en ebullición, que están hurgando en sus propias conciencias, que están penetrando en sus hondas raíces y están descubriendo cosas maravillosas. Por eso preocupa el resurgir de los “cultos precolombinos” que creían extinguidos. Esos cultos nada tienen que ver con la dominación, con la sumisión; tienen que ver hoy --repito: hoy-- con la solidaridad y con la esperanza de un mundo mejor, que con toda seguridad no encontrarán en la religión católica, donde sus jerarquías que ayer sirvieron al imperio español, hoy están en sintonía con los intereses del imperio norteamericano. 
“La posición de los moradores del hemisferio americano, ha sido por siglos puramente pasiva; su existencia política era nula. Nosotros estábamos en un grado todavía más abajo de la servidumbre y, por lo mismo, con más dificultad para elevarnos al goce de la libertad” (3)
La justificación de un genocidio contra los pueblos originarios de América no debería ser motivo de extrañeza, porque el papa Ratzinger se alistó como "Luftwaffen-Flakhelfer" (Ayudante de cañón de la Fuerza Aérea alemana). Existe una foto muy difundida donde se muestra al actual papa Ratzinger luciendo el uniforme de la Hitler Jugend (Juventud Hitleriana), en la que se destaca el águila terciada al estilo de la Luftwaffe en el pecho, en la gorra exhibe un rombo pequeño, que es la bandera con la esvástica típica de la Hitler Jugend. Ratzinger prestó servicio en la ciudad de Traunstein perteneciendo al pelotón de Granaderos "Ersatz und Ausbildungs", Regimiento 387 el cual estuvo bajo la dependencia de la División Nº 467.

Allí podría encontrarse la fuente de su animadversión por las creencias ajenas a las suyas, por la intolerancia hacia las religiones y culturas no católicas y por el desprecio hacia razas “inferiores”. Por eso, inmutable afirma que "La utopía de volver a dar vida a las religiones precolombinas, separándolas de Cristo y de la Iglesia universal, no sería un progreso, sino un retroceso. En realidad sería una involución hacia un momento histórico anclado en el pasado".

Pero sí debe extrañar las referencias a los “gobiernos autoritarios” en América Latina (¿Hugo Chávez, Evo Morales, Fidel Castro, Daniel Ortega?). El papa Ratzinger conoció y vivió bajo el gobierno de Hitler. Nada hay por estas latitudes algo que siquiera de lejos se parezca al gobierno bajo el cual papa Ratzinger hizo su servicio militar. O más cerca aún, con los gobiernos “neo-cons” de Bush, Blair y Aznar que invadieron a Irak bajo el pretexto de la existencia de armas de destrucción masiva que nunca fueron encontradas. Sería bueno oír de Su Santidad una mención concreta, o por lo menos algo parecido a lo que están haciendo los gringos en Irak, un verdadero genocidio que intenta destruir una civilización milenaria, sólo para saciarse del petróleo que no les pertenece y por el que deberán pagar. Qué bonito sería oír a Su Santidad diciéndole en la cara a Bush que “no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios.”

Notas

(1) Para mayor información sobre este tema, preguntarle al cardenal Rosalio Castillo Lara, quien allí aprendió las marramucias a que nos tiene acostumbrados
(2) El texto completo lo pueden encontrar en: http://iblnews.com/story.php?id=17804
(3) Simón Bolívar en su “Carta de Jamaica”, 1815

18/5/07

Si renuncio, ¿me perdonará usted mi teniente coronel Chávez?, ¿si? ¡por favor, le prometo que...

Foto: Marcel Granier
Para Esteban Trapiello

Se necesita mucha desvergüenza para pedir cacao como lo está haciendo Marcel Granier, prácticamente para invocar perdón. Marcel Granier no está haciendo en realidad un gran esfuerzo para hablar como lo ha hecho, porque piensa que el presidente Chávez es el bolsa que ellos creen que es, que en un arrebato de piedad pueda parar a última hora la decisión ya irreversible de no renovar la concesión a RCTV, por el vencimiento del término. Granier cree que Chávez es un estulto, que le va a creer que si renuncia a la junta directiva de la empresa, colocarían a Eduardo Sapene o a Eladio Larez y ya!

Para obtener el perdón, quien lo invoca tiene que antes haber hecho un profundo y creíble acto de contrición con el anexo del propósito de enmienda de los errores cometidos. ¿Creen ustedes que esto será posible? ¿Creen ustedes que esta alma en pena pueda salvarse de la quinta “vasija grande de metal, redonda y poco profunda” que arde eternamente en el infierno?

De las amenazas han pasado a la solicitud de clemencia, cuando han recurrido y agotado todas las instancias, inclusive el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), quien ha confirmado la sentencia: no se va a renovar la concesión para que RCTV pueda seguir operando.

Han recurrido además, a todos los expedientes para ablandar la conciencia del pueblo, han tratado de removernos los sentimientos y han implorado que recordemos el año de 1953, cuando por primera vez le fue expedida la licencia para que la familia Phelps pudiera operar una estación de televisión. Y en cierto modo lo han logrado y veamos por qué: En 1955 yo llegaba a Caracas por segunda vez en mi vida. Todavía tenía fresco el recuerdo de mi primer viaje a la capital de la República en agosto de 1950. Estaba recién inaugurada una bella urbanización que inicialmente llamaron Coche y después, Carlos Delgado Chalbaud y en la que vivía mi tío Pablo Pérez López, sólo que estaba en aquellos años muy lejos de Caracas. La novedad era la televisión y su nombre era Radio Caracas Televisión.

Pero por más que trato de evocar las cosas amables que hubiera podido ver en esa televisora, no recuerdo nada digno de destacar, sólo sé que estaba allí y que mi tía Ludovina derramaba lágrimas al ver las novelas que ofrecían en su programación, nada más.

Pero recuerdo con nostalgia, hoy, más de medio siglo después, una memorable película que tuve la suerte de ver en aquella época y que en buena medida ha marcado la perspectiva con la que siempre vi la vida: “El Salario del Miedo” (Le Salaire de la Peur), protagonizada por Yves Montand, dirigida por Henri-Georges Clouzot y basada en la novela homónima de Georges Arnaud. Esta película narra las aventuras y desventuras de un grupo de hombres que habían sido contratados para transportar en un camión una carga de nitroglicerina, que como se sabe puede estallar al menor descuido. ¿Cómo es posible que un grupo de hombres se jueguen la vida por un salario, que no sólo provoca miedo, sino que por más generoso que sea no bastaría para sacarlos de la vida miserable en la que están sumidos? Bueno, esta es materia de reflexión que abordaremos en otra oportunidad.

Pero ha pasado el tiempo, los dueños y administradores de esa estación de televisión han llegado a una situación que se ha tornado irreversible, y deben aceptar que todo ha terminado. Aquí no se trata de un atentado contra la libertad de expresión, que hoy más que nunca está garantizada, sino que simplemente la concesión no será renovada. Así de sencillo.

Marcel, prepara tus maletas. En Venezuela no has encontrado la solidaridad que has implorado para que apoyen a tu empresa, ni en el exterior tampoco. La puntilla que faltaba, luego de la decisión del TSJ vino de José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA, quien declaró:
“…el único problema que hay es que en Venezuela, como en muchos otros países, el Estado tiene la autorización para asignar y renovar las concesiones televisivas… …más allá de la opinión que a mí me merezca, este tema será resuelto legalmente dentro de Venezuela. Hay toda una discusión política sobre si la concesión venció o no venció... …pero, otra cuestión es si las concesiones tienen que ser indefinidas o no, si pueden ser retiradas y de qué manera tienen que ser asignadas… …más allá de mi opinión, ningún país ha tratado este tema en el consejo de la OEA y en la medida en que ningún país lo ha planteado ni en la OEA …ni en ninguna parte, difícilmente los organismos internacionales puedan hacer algo".

El próximo 28 de mayo comienza una etapa auspiciosa para Venezuela, una nueva experiencia se pondrá en práctica. Ya veremos los resultados, que no dudo en afirmar que serán muy satisfactorios.

17/5/07

Kiko y Carla Angola fueron noqueados por Trapiello: Atrápenlo y no lo dejen escapar


Hace dos días presencié un espectáculo digno de ser comentado. En el programa de Kiko y Carla Angola por Globovisión, fue entrevistado un señor de nombre Esteban Trapiello, a quien conocía sólo de oídas, y lo que allí vi me asombró. Me asombró porque sabía que Trapiello era un hombre de televisión, como “manager” de actores, productor, etc., pero siempre detrás de las cámaras; pero no tenía información sobre su capacidad para desenvolverse delante de las mismas. Se batió contra este trío infernal durante algunos segmentos del programa y los que tuvimos la suerte de verlo y oírlo, nos quedó una impresión muy favorable de su persona.


Pero me voy a circunscribir sólo al aspecto formal del espectáculo de esa noche, donde Estaban Trapiello dio una clase magistral de desenvoltura; sin agresividad pero con firmeza fue rebatiendo cada uno de los argumentos que sobretodo Carla le espetaba, fuera de todo control y sin compostura. Esteban Trapiello dio una lección, sin proponérselo, a los aspirantes a políticos que frecuentemente dan la cómica en las entrevistas televisivas.

Muchos de nuestros diputados y funcionarios de alto y medio nivel son a menudo vapuleados sin misericordia en televisión; y en otros casos, aún cuando hayan sido indulgentes con ellos, su falta de entrenamiento o la ignorancia que manifiestan, producen resultados verdaderamente lamentables, dan lo que se llama, pena ajena.

Ante tales evidencias, sugiero con todo respeto, que Esteban Trapiello sea contratado para entrenar a nuestros diputados y funcionarios para que puedan dar un buen espectáculo en TV, porque aquí no sólo basta el contenido del mensaje, sino también la forma como se dice. Esto lo digo porque estos compatriotas, teniendo a un maestro de la comunicación como es Hugo Chávez Frías, se han negado sistemáticamente a aprender de sus lecciones, y se limitan en el algunos casos a hacer unas imitaciones, tan burdas que más bien producen risa.

A Esteban Trapiello le recomiendo que vaya preparando algunas lecciones, y que las vaya sistematizando en un sencillo programa. Nuestros diputados y diputadas, así como los funcionarios del gobierno tienen que aprender. Atrapen a Esteban Trapiello, contrátenlo y no lo dejen escapar, sin que haya cumplido con su misión.

Nota

En esta materia están eximidos y eximidas de participar en este curso y con 20 puntos: Aristóbulo Istúriz, Jesse Chacón, Lina Ron e Iris Varela