“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

31/5/07

Papi: ¡Quiero un celular nuevo para tumbar a Chávez!, o sea...

Nuestra consigna era “Estudiar y Luchar”
Cuando estudié en la Universidad de Carabobo fui dirigente estudiantil: Presidente del Centro de Estudiantes de Derecho y de la Federación de Centros Universitarios. Muchos de los que nos adversaban en aquella época (1960-1966), saben y les consta de nuestra posición política e ideológica. En esos años maravillosos, también realizábamos manifestaciones que siendo pacíficas, siempre terminaban violentamente con saldo de heridos y muertos, de camaradas que todavía recordamos, como Humberto Méndez Figueredo, estudiante de Barinas. Eran los gobiernos ”democráticos” de Betancourt, Leoni y Caldera. Muchos eran encarcelados por largos períodos, que les obligaban a perder hasta un año de estudios; se producían allanamientos para buscar estudiantes “subversivos”, quienes eran sacados a rastras de sus hogares entre gallos y medianoche, muchos de ellos para no volver a ser vistos por sus seres queridos: eran los desaparecidos. Se dieron casos de asesinatos de estudiantes delante de sus padres, como el de Rudas Mezones. No había Defensoría del Pueblo, no existían derechos humanos y generalmente los atropellos eran de tal magnitud que muchos estudiantes quedaron lisiados de por vida. No fue fácil ser estudiante en aquella época.

De lo que digo son testigos muchos renegados que hoy están al servicio de los peores intereses de nuestra Patria. Esos que lucharon por hacer la revolución, y que ahora cuando tenemos la oportunidad de hacer realidad esos sueños, se esconden tras el verdor de la divisa gringa. Muchos de esos renegados mandaron a estudiantes a una muerte segura y hoy exhiben sin pudor alguno su traición. Muchos delataron a camaradas y se escondieron para seguir cometiendo esas acciones aberrantes.

A pesar de la represión, muchas veces indiscriminada, teníamos un lema: “Estudiar y Luchar”. Nunca incentivamos la pérdida inútil de clases, siempre cuidamos que las protestas no pasaran a mayores. Dimos la cara, nunca nos encapuchamos, ni quemamos negocios. Muchas de nuestras protestas eran para exigir un mayor presupuesto para las universidades, por becas, por bibliotecas, por mejorar la calidad de la enseñanza. Cuando muchos de nosotros se fueron a luchar a las montañas para incorporarse a la lucha armada, generalmente fueron inducidos por los renegados de hoy, quienes siempre se quedaban en la retaguardia.

Pero hoy, estas protestas estudiantiles tienen otro ropaje. Protestan algunos estudiantes, la mayoría procedentes de universidades y colegios privados, exigiendo “libertad de expresión”, la que les sobra y en abundancia. Se esmeran en defender una empresa privada que durante 53 años usó y abusó del espectro radioeléctrico de nuestro país, sin contraprestación alguna; se burlaban de la Ley, imponían su criterio a gobernantes, mediatizaban funcionarios, corrompían todo y a todos. Estos estudiantes de hoy tienen acceso a la radio, a la televisión, a Internet, vociferan desesperadamente en la calle, atropellan la propiedad privada que dicen defender, mantienen en jaque a la ciudad, incendian cauchos, y promueven guarimbas con la seguridad de que no serán heridos ni muertos. En nuestro tiempo se imponía la consigna de Betancourt de “disparar primero y averiguar después”. Tienen acceso a todos los medios de comunicación y se lamentan que no disfrutan de “libertad de expresión”, cuando a nosotros nunca nos entrevistaban por televisión, ni por radio, teníamos vetada la aparición por la prensa escrita y sólo contábamos en las estadísticas de los subversivos heridos o muertos o encarcelados por protestar. ¡Vaya comparación! En alguna oportunidad pude publicar una columna por el diario “El Carabobeño” cuando fue dirigido por un caballero que hoy recuerdo con gratitud, de nombre Miguel Isava. Pero estaba condicionada, debía ser “light”, no incurrir en excesos. Era pues meramente reivindicativa. De vez en cuando, don Miguel nos permitía ciertas travesuras, dejando filtrar una que otra vez algunas noticias de cierto impacto. Nada más. Y esto ocurría no porque él lo quisiera, sino que era la imposición como “línea editorial” de los propietarios.

Hoy estos jóvenes protestan por algo que tienen más que garantizado. No he visto protestas por lo escaso de la matrícula universitaria, por la falta de cupos, por falta de presupuesto para las universidades, por comedores, por bibliotecas. Así como desaparecieron las protestas de los pensionados, la vieja figura de los “Comités de Bachilleres sin Cupo” es cosa del pasado. La matrícula universitaria ha tenido un incremento explosivo y es tarea de nuestro gobierno revolucionario garantizar que nadie se quede sin estudiar, desde los “simoncitos” hasta la Universidad. Es tan minúscula la participación estudiantil en estas mermadas marchas y concentraciones, que la matrícula universitaria, sólo en Caracas supera los 200 mil estudiantes y quienes asisten a pedir “libertad de expresión” no llegan ni siquiera al 2 por ciento. Por eso hemos encendido el tercer motor de nuestra revolución “Moral y Luces”, que pretende convertir a toda la Patria en una Escuela.

Entonces, ¿qué es lo que quieren? ¿No quieren estudiar, ni asistir a clases? Entonces deberán cederle su lugar a aquellos que verdaderamente quieran hacerlo. De cada zarpazo que la derecha le da a nuestro proceso revolucionario, algo positivo queda para el pueblo: Del golpe del 11-A nos quedó la Fuerza Armada; del sabotaje petrolero nos quedó PDVSA; de las inútiles conspiraciones, nos quedó la reconfirmación y la reelección del presidente Chávez; y ahora se están arriesgando a entregarnos las Universidades Nacionales, de las cuales fueron desterrados sistemáticamente los pobres. Una suerte de “limpieza étnico-éconómica”. No es de extrañar que la Universidad Central y la Universidad Simón Bolívar se hayan convertido en universidades elitescas, donde gracias a los aportes multimillardarios del Estado, los niños bien se han apoderado de la matrícula.

Tengan cuidado. No abusen. Dense cuenta que están siendo utilizados para defender una empresa privada que siempre sirvió los intereses de la anti-patria. Si quieren protestar, háganlo por algo justo, no para defender a los canallas que prostituyeron el espectro radioeléctrico de Venezuela.

30/5/07

¿Por qué Chávez los chaparreó otra vez? Usaron a los chamos y se chamuscaron


Candelita que se prende, candelita que se apaga”


Acaba de culminar otra jornada más que demuestra la fortaleza de la democracia y la revolución --que no son excluyentes-- en nuestro país. Una vez más la derecha reaccionaria ha salido con las tablas en la cabeza en este nuevo episodio de la soterrada guerra asimétrica que el Imperio libra en nuestro país. Una vez más, gracias a la conducción serena, responsable y ponderada de nuestro Presidente, los intereses de la anti-patria han sido derrotados.

Pero hay que razonar las causas de esta nueva derrota, que deja a esta Oposición violenta tan mal parada ante los venezolanos que quieren trabajar y progresar en nuestro país. Los que quieren convertir a Venezuela en una hoguera tan sólo para complacer los intereses anti-nacionales que se ocultaban detrás de la fachada de RCTV han tenido que arriar velas. Se me ocurren algunos elementos que sustentan esta afirmación:

1. Razones jurídicas: La mayoría de la población entendió los argumentos de nuestro Gobierno. No se estaba violentando el orden jurídico de nuestro país, sino todo lo contrario, se le estaba dando cumplimiento a preceptos constitucionales y legales que obligan al estado a ejercer discrecionalmente la potestad de renovar o no la concesión que se había otorgado al canal de televisión RCTV. Por otro lado, nuestro pueblo hizo suya la propuesta de establecer un canal de televisión de servicio público, cuya aparición no pudo ser más auspiciosa, llena de simbolismos impactantes. Fue el “reality show” mas espectacular de la televisión venezolana, por un lado un mar de lágrimas fingidas y sobreactuadas y por el otro el impacto del logotipo de Tves emergiendo de la nada, de la oscuridad en que había quedado la pantalla y luego el Himno Nacional interpretado por los coros infantiles y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, dirigida por Gustavo Dudamel, quien recientemente fue contratado como director de la Orquesta Sinfónica de Los Ángeles.

2. Razones Políticas: Nunca en nuestro país, y quizá en el continente, se haya garantizado de la forma más efectiva la libertad de expresión, pese al mar de mentiras difundido internacionalmente. Nunca jamás en el mundo entero se ha hecho un uso tan abusivo de la libertad de expresión como en Venezuela, donde se insulta al Presidente, se le amenaza de muerte y se promete reducir a cenizas las conquistas logradas luego de 8 años de revolución. El pueblo venezolano, disciplinado, permaneció estoico frente a la arremetida mediática, no cayó en provocaciones. Más bien, durante las jornadas previas, millones de venezolanos nos inscribimos como aspirantes para ingresar al Partido Socialista. Fue tal la torpeza de la Oposición, carente de liderazgo y de razones, que hicieron caso omiso de esta señal política e insistieron en promover una insurrección que se quedó totalmente fría, porque le faltó lo que le sobró al Gobierno, el calor del pueblo.

3. Razones morales: La Oposición echó el resto para defender la causa más innoble que se haya propuesto en la Historia de Venezuela. Promovieron marchas, guarimbas, agresiones físicas, intolerancia y violencia en todas sus formas, para defender los intereses económicos de una empresa que por 53 años usó y abusó del espacio electromagnético, que es de todos los venezolanos, en beneficio propio, sin contraprestación alguna para la Nación. Para promover todas esas manifestaciones de odio y violencia, se escudaron en jóvenes estudiantes de universidades privadas, en su inmensa mayoría, en actores profesionales que derramaban lágrimas por torrentes, en “jingles”, bailecitos y “spots” donde se trató de explotar sentimientos y pasiones. Nunca se vio a un dirigente de la Oposición dando la caEliminar formato de la selecciónra, asumiendo las consecuencias de sus acciones, sino que se escudaban en niños, mujeres y en la farándula. Los propios manifestantes se encargaron de liquidar a algunos politiqueros que querían aprovecharse de la protesta (el caso dramático de William Ojeda). Se trastocaron totalmente los papeles: los conspicuos exponentes de la farándula se convirtieron en políticos y éstos hicieron el papel de payasos, bailarinas, actores y actrices. Los que promovieron los actos de violencia y se “responsabilizaron” por los actos “pacíficos” convocados, desaparecieron cobardemente, uno de ellos tuvo que ser hospitalizado, quizá por una diarrea desenfrenada.

4. Razones económicas: Todos los indicadores económicos revelan la fortaleza que en ese aspecto tiene Venezuela. Mientras el presidente estaba cumpliendo con sus obligaciones legales y morales para con las señoras y señores de la tercera edad --los llamados pensionados y/o jubilados-- incorporándolos a los beneficios del Seguro Social, grupitos de estudiantes y provocadores todavía estaban quemando cauchos, saqueando comercios, interrumpiendo el tránsito, en fin, guarimbeando. Ese espectáculo repudiado por todo el país los dejó completamente en la más absoluta de las soledades. Mientras el país trabaja para progresar, hay pequeños sectores que se empeñan en maniobrar para que nos retrotraigamos a los efectos nefastos que heredó el país de las aventuras golpistas del 2002-2003 y 2004. El saldo que deja este aborto insurreccional es bastante negativo en el campo económico: autos incendiados, negocios saqueados, vidrieras e instalaciones rotas, merma de la producción y de las ventas, etc. Los supuestos defensores de la propiedad privada demostraron que esas argumentaciones eran completamente falsas, porque atentaron contra ella fuera del marco de la Ley.

Este no es análisis extensivo de la situación actual, sino unas reflexiones que se me ocurren al calor de los acontecimientos que estamos viviendo, porque he sido un privilegiado por la Historia al permitirme observarlos tan de cerca, como los del 11-12-13 de abril del 2002, el paro-sabotaje petrolero, las guarimbas, el referéndum revocatorio y las 10 elecciones democráticas consecutivas en las que el pueblo venezolano ha ratificado su confianza en el Presidente Chávez.

Si bien concluyo afirmando que la Oposición ha sido derrotada una vez más, no está vencida totalmente. Quedan por allí los focos de perturbación que siempre estarán presentes, porque así lo quiere el Imperio. Que sigan marchando y protestando, eso nadie lo niega, pero dentro del marco de la Ley. Estamos muy atentos a lo que puedan hacer, tanto internamente como en el campo internacional. El Alto Gobierno está consciente de la lenta pero sostenida penetración en territorio venezolano de elementos para-militares colombianos que están esperando una buena oportunidad para bañar de sangre a Venezuela, que justifique una intervención abierta de los Estados Unidos en defensa de los “derechos humanos”, contando para ello con la ayuda “desinteresada” del gobierno colombiano, empantanado como está con las denuncias de la llamada narco-para-política y la aprobación del TLC con Estados Unidos.

Seguimos cumpliendo con la consigna: “Candelita que se prende, candelita que se apaga”

28/5/07

¿Podrá zafarse la Oposición del cautiverio en que se encuentra por parte de Globovisión?


El Comandante reaccionará al contra-golpe profundizando esta revolución


El canal de televisión Globovisión, alentada por los factores más provocadores contra el actual proceso de cambios que vive nuestro país, amaneció desatada, luego que el Gobierno Nacional, haciendo uso legítimo de sus facultades legales, decidió no renovar la concesión que hace 20 años le fue otorgada a RCTV y que se venció a las 11:59:59 p.m. del día 27-05-2007. En esta situación influyen dos elementos:

1) La pretensión evidente de los sectores foráneos de continuar manteniendo en tensión a la sociedad venezolana, para lo cual no escatiman gastos de ninguna naturaleza. Aparte de las provocaciones mediáticas, tratan de “calentar la calle” mediante manifestaciones tarifadas, protestas puntuales, todo ello siguiendo los manuales para conducir al país a una situación de caos que justifique una eventual intervención internacional, previa la deslegitimación de nuestro Gobierno como violador de los derechos humanos.
2) La sorda lucha por el liderazgo de la oposición, a la cabeza de la cual pretende colocarse ahora Alberto Federico Ravell director de ese canal de televisión, una vez que ha sido defenestrado Marcel Granier, director de RCTV, quien ahora no tiene pantalla para confundir al país.

Resulta evidente que la batalla mediática la está perdiendo Globovisión. Sin el aliado que antes tenía, debilitado y desprestigiado, luce cuesta arriba plantársele a Chávez en un terreno en el cual es un maestro. Esta oposición trasnacional está cada vez mas alicaída, desconcertada y violenta, desoyendo claramente los dictados de los manuales que están tratando de aplicar nuevamente en Venezuela. Resulta comprensible la presencia descarada de la CIA en Venezuela, al punto que uno de sus jefes se deja retratar en una marcha de la oposición, así como de agentes pagados para asesorarlos, en su inútil intento de desbarrancar al país.

Lo que es preocupante no son las acciones que está protagonizando esta oposición desbocada, sin liderazgos firmes, sino la inacción de los verdaderos actores de la oposición que se han dejado arropar por los medios, en especial Globovisión. En los próximos días veremos si la práctica de la violencia que le ha sido encomendada a Oscar Pérez (a) “Cabeza ‘e Motor” y sus secuaces Oswaldo Álvarez Paz y Antonio Ledezma logrará imponerse a la línea de cordura que parece que está tomando cuerpo en la otra oposición.

Los que quieren transitar el camino de la violencia, del odio, de las acciones criminales contra la democracia venezolana, pronto estarán en el lugar que les corresponde. Recuerden que nuestro Comandante juega al contra-golpe y se están desgastando muy rápido y son tan ilusos, cuando creen que no estamos en capacidad de reaccionar y de asestar duros golpes a los que quieren desestabilizar al país.

Creen que la farándula puede cambiar el destino de la Patria. Están equivocados. La Oposición racional tiene una oportunidad de oro para deslindarse de estos señores que sólo buscan liquidar a Chávez, por la vía que sea, sin mediar las graves consecuencias que tales acciones puedan acarrearle al país, por que aquí está en juego el destino de un país libre e independiente o un país que esté bajo la bota del Imperio más poderoso y cruel que jamás haya existido sobre la tierra. Para eso lucharemos, no tenemos otra alternativa porque la seguridad de la mayoría de los venezolanos está en peligro, tenemos que profundizar esta revolución y de allí que la consigna ahora tiene un significado preciso: ¡Patria, Socialismo o Muerte!

Marcel Granier tenía secuestrada a la Oposición: ¿Saben lo que hizo Chávez?


Yo conozco personalmente a Henry Ramos Allup, fuimos condiscípulos en la Universidad de Carabobo de la cual egresamos con nuestro título de abogados. A pesar de la militancia política que tomó y de las posiciones que hoy tiene, siento aprecio personal por él y por ciertas virtudes humanas, que aunque no me lo crean, tiene. Como muchos de los que hoy adversan al presidente Chávez, Henry comenzó su militancia temprana en el MIR, pero su posición en nada tiene que ver con la de los renegados de siempre, como por ejemplo, Américo Martín, Jesús Carmona y Pastor Heydra. Henry fue honesto, y me consta, porque conozco los motivos que lo impulsaron a ello, y aún recuerdo sus palabras cuando decidió militar en Acción Democrática y desde entonces allí se ha mantenido.


Por supuesto que esta crónica no es un panegírico para Henry Ramos, quien ya tiene a otros que lo hagan. Sin embargo, no deja de causarme pena que una persona como él, que milita en la oposición, que tiene garantizado el derecho de hacerlo, esté en la situación de “capitis deminutio” en la que se encuentra a causa de la politofagia practicada por Marcel Granier. En efecto, la máquina devoradora de dirigentes de la oposición que fue RCTV y su aliado Globovisión, ha causado grandes estragos no en el seno del Gobierno, sino en las filas de la oposición, entre los supuestos partidarios que dice tener.

Me pregunto: ¿Qué razones ocultas ha tenido Marcel Granier y su combo mediático para marginar y prácticamente vetar de las pantallas de los dos ligaditos (RCTV y Globovisión) a dirigentes opositores como Manuel Rosales, Henry Ramos Allup, Julio Andrés Borges y Eduardo Fernández? ¿Qué razón ha tenido Granier para escoger como líder de la oposición a un delincuente común como Oscar Pérez que ahora funge de jefe de los zombis políticos Oswaldo Álvarez Paz y Antonio Ledezma? ¿Dónde estan los Salas o Claudio Fermín? Marcel Granier los tiene secuestrados, todavía son sus rehenes y sobre ellos pesa la ley del silencio. ¿Por orden de quién?, A ver…, a ver…, traten de adivinar!

Manuel Rosales fue candidato presidencial de toda la oposición y aunque perdió estruendosamente frente a Hugo Chávez se ganó su pequeño espacio en esas catacumbas en la que se encuentra la Oposición y por ello debería merecer más respeto por parte de quienes votaron por él y no anatematizarlo y ofenderlo en la forma despiadada como lo estan haciendo. En todo caso ese sería un papel de sus adversarios, y que yo sepa no se ha llegado a ese nivel.

Pero la situación en la que se encuentran los dirigentes opositores antes mencionados, entre ellos mi amigo Henry Ramos Allup es digna de ser estudiada para determinar y decidir cuál sería nuestra política hacia ese sector. De seguro encontrarán cabida en los espacios de opinión de TVes y les darán el tratamiento respetuoso que dejaron de tener en RCTV. No creo que haya muchas esperanzas para la Oposición ahora que Globovisión, más disociada que nunca, pretende seguirle los pasos a Granier y mantener bajo secuestro a sus dirigentes, escogiendo arbitrariamemente a las personas que los representan, entre los cuales están los miembros más frívolos de la farándula.

A partir del día de hoy, se hace necesaria también una reflexión por parte de la Oposición y decidir qué es lo que van a hacer, luego que el gobierno del presidente Chávez les haya quitado de encima esa maldición que fue RCTV. Ahora sí, atrévanse a construir una oposición verdaderamente nacional, que tome en cuenta las necesidades de nuestro pueblo y que aprovechen la ocasión para sacudirse del chantaje que hasta ayer ejerció RCTV. Nadie más interesado que el Gobierno en tener una auténtica oposición democrática. Pero eso no depende de nosotros, sino de ellos ¿será mucho pedir?