“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

4/6/07

A la Televisora Nacional (Canal 5) le hicieron una cayapa y la cerraron


Un poco de historia

Pocos se acuerdan ahora que en Venezuela existió una estación de televisión que se llamaba Televisora Nacional y salía por la frecuencia del canal 5, puesta al aire el 22 de noviembre de 1952. Posteriormente, en fecha 1º de enero de 1953, comenzó con su programación regular, convirtiéndose en la pionera en Venezuela. Luego siguió la antigua Televisa, canal 4, que fue engullida por uno de los mafiosos más renombrados que haya tenido este país y que se llamó Diego Cisneros, padre del actual Gustavo Cisneros. Esta televisora inició sus transmisiones el 1º de junio de 1953. La tercera fue Radio Caracas Televisión que comenzó sus transmisiones el 15 de noviembre de 1953 y emitía por el canal 7, un hecho poco conocido. Un año después, en diciembre de 1954, fue autorizada para salir al aire por canal 2, donde se mantuvo hasta el 27 de mayo de este año.

La autorización para emitir por el canal 8 le fue concedida a la Cadena Venezolana de Televisión, C.A. (CVTV), que sólo comenzó a transmitir el 1º de agosto de 1964. No pudo soportar la “competencia” de los Cisneros y los Phelps y finalmente sucumbió, lo que fue aprovechado por Carlos Andrés Pérez, para en nombre de la República adquirir todos los activos que formaban el patrimonio de la empresa, lo que se materializó el 31 de octubre de 1974, cambiándose su denominación por C.A. Venezolana de Televisión (VTV).

Posteriormente surge el Canal 11, que comenzó a enviar su señal al aire el 27 de julio de 1966. Su vida fue tan corta que apenas duró un año, siempre por “problemas financieros”. Es decir, que cualquier canal que surgiera estaba condenado a la tenaza Granier-Cisneros y debía desaparecer. De eso tienen constancia los actuales dueños de Televen.

La concesión a Radio Caracas Televisión, como se llamaba, se le otorgó en plena dictadura de Pérez Jiménez a una acaudalada familia norteamericana que empezaba a monopolizar el negocio de las telecomunicaciones en Venezuela, pues había comenzado con la Broadcasting Caracas, llamada después Radio Caracas. Era tal la influencia que tenían en el régimen dictatorial de Pérez Jiménez que tomaron la frecuencia del Canal 2, que por razones técnicas debería haber sido reservada al Estado para que en esa frecuencia operara la Televisora Nacional.

La destrucción de un Canal de Televisión del Estado
 La agonía y muerte de la Televisora Nacional (TVN), fue larga, dolorosa, humillante y fue una vitrina desde la cual se pudo observar la podredumbre que imperó en la Cuarta República en relación a su política comunicacional. Su deceso oficial se produjo el 4 de diciembre de 1998, dos días antes del triunfo electoral de Hugo Chávez Frías. Nuestro mal recordado cardenal Velasco había apadrinado la creación de una “fundación” denominada Valores Educativos Televisión (Vale TV), que entraría a operar el canal 5. Claro que la justificación era que TVN no servía, que estaba “inactiva”, que no cumplía sus objetivos, etc. Para tal fecha, TVN estaba adscrita al VTV y desde la misma sede transmitían ambas televisoras.

El “modus operandi” para destruir a TVN fue el mismo utilizado para darle el zarpazo a la CANTV, a Sidor y a Viasa; y consistía en ir debilitando a las empresas del Estado, corromperlas administrativamente, desmejorar la capacidad de servicio, en fin, era como si se le hubiera suministrado una dosis letal de veneno que las iba corroyendo lenta pero inexorablemente, hasta que llegaba un momento en que se producía el K.O. definitivo, acompañado de una farsa mediática e ideológica que justificaba la acción del gobierno para entregar un bien nacional. En esa orgía privatizadora tuvo especial actuación el señor Teodoro Petkoff.

La red de la antigua Televisora Nacional, si bien era obsoleta, por su estratégica ubicación como señal abierta tenía un gran valor y en aquel entonces se había estimado modestamente en 100 millones de dólares. De las inversiones que hizo el Estado para mantener y operar esa señal y por la red de que disponía, la Nación no recibió ni un centavo.

Como hecho curioso, la inversión inicial para el lanzamiento de Vale TV fue compartida por RCTV, Venevisión y Televen, que de esta forma se quitaron de encima un potencial competidor en el espacio electromagnético. Fue tal la saña contra el Canal 5 que estos rivales comerciales hicieron una “santa alianza” con la Iglesia para sepultar un canal educativo y noticioso, que en nada competía comercialmente, pero sí lo hacía desde el punto de vista cultural, y eso no se podía perdonar para que no hubiera ninguna referencia para la televisión basura. Una de las cosas que más impresionó a los “telebasureros” fue el éxito que tuvo el Canal 5 transmitiendo la telenovela brasileña “La Esclava Isaura”, que rompió records de sintonía en Venezuela. Ese era un peligro que había que conjurar definitivamente, y así se hizo.

Nadie se acuerda que la operación del Canal 5 se la disputaban Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), el Consejo Nacional de la Cultura (CONAC) y la Universidad Simón Bolívar (USB), pero el presidente de entonces, Rafael Caldera optó por entregar la señal del Estado a la Arquidiócesis de Caracas en detrimento de una empresa y de un organismo del Estado, como de una universidad pública.

¿Porqué se procedió tan apresuradamente y sin consulta para destruir al Canal 5?

La razón era muy sencilla: ya soplaba el huracán Chávez y su triunfo era indetenible. Ya había fallado el intento de golpe de Estado propiciado por el yerno de Caldera y la cúpula militar “puntofijista” que imperaba en la Fuerzas Armadas de entonces, para impedir las elecciones o desconocer el triunfo de Chávez. Ya se habían intentado todos los recursos legales que los partidos moribundos (AD y Copei) habían puesto en práctica para frenar a Chávez, separando las elecciones para el Congreso y para Presidente de la República. Políticamente se habían agotado en una alianza agónica que significó la inmolación de ambos partidos para apoyar a Salas Römer en detrimento de las candidaturas de Luis Alfaro Ucero e Irene Sáez, a quienes dieron la espalda en la forma más vergonzosa que se pudo concebir en la historia política de este país. Ya se habían agotado las alforjas para repartir dinero para inútilmente frenar al candidato que venía a rescatar la dignidad de nuestro pueblo, mancillada durante 40 años de gobiernos pseudo-democráticos. En fin, los mismos medios de comunicación, estaban seguros de que ya se había hecho todo lo aconsejable para detener a Chávez, infructuosamente, a pesar haber seguido escrupulosamente el manual que había sido suministrado por la CIA para envenenar los mensajes.

Caldera y sus acólitos se apresuraron a destruir el Canal 5 porque sabían que Chávez no lo hubiera permitido. Por eso atropelladamente se saltaron disposiciones administrativas, legales y morales para entregar un bien de la Nación sin compensación alguna, porque esa señal que ahora es más que clandestina, se encuentra sumergida en la oscuridad.

La Iglesia sirvió como testaferro para este despojo, para la comisión de todos actos ilegales e inmorales. No le interesó entonces ni le interesa ahora si esa señal es útil. Nunca se han tomado la molestia de mejorar la programación, ni la señal, ni la infraestructura. Lo importante es que está allí, simple, anodina, sin presencia entre el público televidente. Sólo sirve como muro de contención, como una alcahueta del bochorno que significa la televisión privada, con sus programas insulsos, inmorales y sus noticieros y programas de opinión sesgados, que sirven para adormecer la conciencia de un pueblo, para la destrucción de sus valores éticos, morales, y lo más grave, religiosos. Todo ello con la mirada más complaciente que uno se pueda imaginar.

Yo reto a alguien que me diga si alguna vez el Arzobispado de Caracas, y la jerarquía católica en particular ha emprendido alguna campaña para frenar a la televisión basura. Nunca han dicho nada y a todo lo malo de la televisión basura dicen amén. Jamás protestaron contra las transmisiones de pornografía que Marcel Granier ponía en pantalla impunemente por el canal 2, ni nunca dijeron algo del vulgar comercio del sexo que patrocinaban con llamadas telefónicas pagadas. Nunca dijeron nada del atropello a las violaciones de la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, pero acuden prestos para acusar a Chávez por cualquier cosa.

Aspectos legales y económicos de un despojo

De acuerdo a la Ley vigente entonces, para despojar a TVN de su señal se requería que VTV debía renunciar al uso de la frecuencia del Canal 5, que le había sido adjudicada desde el año 1981. Esta condición no se produjo, esta renuncia jamás se formalizó. Por otra parte, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones antes de adjudicar el uso del canal 5 para transmitir señales audiovisuales a otra persona jurídica distinta a VTV, debía formalmente revocar la autorización que había sido otorgada a VTV. Esta condición tampoco se produjo, pues CONATEL nunca se preocupó de formalizar la revocatoria de la concesión. La arrogancia del poder era tal, que no se pararon en estas “nimiedades” y haciendo caso omiso de las disposiciones legales otorgaron la concesión a la Arquidiócesis de Caracas, representada por Ignacio Velasco.

El abuso cometido fue de tal magnitud que entre las personalidades que se opusieron a esa decisión estuvieron Ramón J. Velásquez, Antonio Pasquali y el ministro de Caldera, Luis Alberto Machado.

¿Qué tal? ¿Cómo les pareció la gracia? Los que hoy protestan por una decisión constitucional y legal tomada por el presidente Chávez para no renovar la concesión a RCTV, cuando se cometió aquel atropello y despojo contra la Televisora Nacional no dijeron ni ñé!

3/6/07

Quiero hablar con toda claridad de la conducta y actuaciones de José Vicente Rangel

José Vicente Rangel fue Ministro de Relaciones Exteriores, de la Defensa y Vicepresidente de la República durante 8 años del gobierno del presidente Chávez. Salió del alto cargo y se incorporó al ejercicio del periodismo. Este es un hecho objetivo, pero hay una lectura oculta que hay que hacer para resaltar esta situación, porque en este país este tránsito que debería ser normal, obvio, se ha convertido en un verdadero via crucis del que no muchos funcionarios públicos se salvan. Uno de ellos ha sido José Vicente.

Nadie ha osado levantar ni un dedo acusatorio por alguna acción negativa de su persona, ni menos una palabra avinagrada para señalarlo por la comisión de actos lesivos del patrimonio público. Estas deberían ser las reglas de oro de un funcionario público.

Yo comencé a tener trato personal con José Vicente desde hace mucho tiempo, cuando siendo él un espigado joven de 32 años, con el cabello abundante y negro, ya tenía ganada una merecida fama de luchador democrático. Lo conocí en la redacción del diario “Clarín”, que se encontraba en el edificio “Vanguardia”, cerca de lo que es hoy el Ministerio de Educación. Era este diario uno de los pocos medios que existían para aquella época y que luego sufrió en carne propia lo que es la “libertad de expresión”, concepto que hoy se maneja con absoluta irresponsabilidad. No sólo se silenció a “Clarín”, sino los escasos semanarios y voceros que podían circular: no teníamos acceso a la radio, ni a la televisión. Entre los pocos que se atrevieron a romper ese cerco mediático siempre estuvo José Vicente Rangel.

Como honrar honra, me valgo de esta ocasión para hacer públicamente y por primera vez, mi reconocimiento personal a José Vicente Rangel por la oportuna intervención para salvar la vida de mi hermano Enrique, quien fuera secuestrado por la Digepol en el año 1967, exactamente hace 40 años, y gracias a su diligencia al denunciar esta violación de los derechos humanos, evitamos que engrosara la espantosa lista de los desaparecidos. Pero esta intervención concreta de José Vicente no fue la única, no fue un hecho aislado sino que la misma se multiplicó, fue su conducta permanente y por muchos años. Es imposible cuantificar las vidas de venezolanos que se pudieron salvar gracias a las denuncias y gestiones personales y políticas de José Vicente.

Por eso me resulta muy fácil hablar como lo hago de José Vicente, porque ha tenido una conducta coherente a través de todos estos años, sin zigzagueos, de frente, con mucho temple, comprometido con las mejores causas para la felicidad de nuestro país.

José Vicente tuvo un ayer muy meritorio, tiene un hoy pleno de energías para dar las batallas en las que está comprometido y le auguramos un mañana coherente con sus ideas, y que ojalá, para el bien de Venezuela, sea bastante dilatado.

2/6/07

Chávez: Nada tengo que reclamarte para la Universidad; yo sólo quiero... ¡que te coma el tigre, que te coma el tigre!

¿Es que acaso quieren repetir la hazaña de Carmona?

Me pegué al televisor, leí periódicos, hablé con amigos, consulté por aquí y por allá y todavía no puedo asimilar ¿qué es lo que realmente quieren? Repiten, para complacer a cierta audiencia y para guardar las apariencias, en un ritornelo que provoca hastío, que lo que quieren es que se les devuelva RCTV y que su lucha es por la libertad de expresión. En ambas cosas están equivocados en su petición, porque mientras esta revolución esté en marcha, y esto va para largo, no cederemos ni una ñinga en esta conquista para nuestro país, que consiste en la recuperación de la señal que se trasmite por el canal 2 para una televisión de servicio público, que apenas está comenzando a andar, como lo hacen las crías de los caribúes o de los venados, que nada más salen del vientre materno tienen que echar a correr. Así es TVes, como dice el refrán: “Saliendo el payaso y soltando la carcajada”.

Piden que se les oiga, y lo repiten incesantemente durante todo el día por la televisión y por la radio, que rebota en los diarios, en Internet. CNN está pendiente de darles toda la cobertura, porque está en marcha una conspiración mediática promovida por la CIA y que tiene un solo objetivo: que se vaya Chávez. Piden que se les oiga, pero parecen que son sordos o no quieren oír. Lo grave es que también están ciegos y desmemoriados, porque hace sólo 5 meses, óiganlo bien: ¡5 meses!, salimos de un proceso electoral donde nuestro presidente obtuvo más del 63% de los votos, hecho aceptado en forma inobjetable, no sólo por la oposición, sino certificado por todos los organismos internacionales de observación electoral que estuvieron presentes, entre ellos el Centro Carter. Si no es posible desandar el camino, si no es posible que RCTV vuelva al aire por el canal 2, si tienen asegurada en la forma más extensa posible la libertad de expresión, entonces, ¿qué es realmente lo que está detrás de estas protestas, en la que están usando estudiantes universitarios, fundamentalmente de universidades privadas?

Yo quisiera que estos dirigentes o lo que sean, digan la verdad. Que le digan a los venezolanos, que en proporción de 2 a 1 votaron por la democracia, la revolución y el socialismo, ¿cuáles son las intenciones que los animan?. Si son estudiantes universitarios y no tienen reivindicaciones pendientes de ninguna naturaleza, ni tienen exigencias académicas, ni económicas, ni culturales, ni sociales, ni religiosas, ni científicas, ¿que es lo que quieren? ¿Sarna para rascarse? Si la lucha es eminentemente política, entonces “cojan mínimo”, plantéense unos objetivos posibles, no fútiles; que sean reales, democráticos y constitucionales y nos los explican a todos y entonces decidiremos lo más apropiado. Chávez no va a renunciar, Chávez no se va, entonces ¿qué van a hacer? ¿Van a repetir la vieja y conocida receta de Bush, que fue rechazada por el pueblo venezolano?

Son tantas las preguntas que podremos formular, que prefiero no ampliarlas, porque resultaría una tarea inútil: no las van a responder porque saben que si hablan y dicen la verdad, se les vendrá todo abajo. Da lástima, por este país que amamos, que este sector minoritario dentro del estudiantado universitario que se está proclamando como el futuro de la Patria, estén alentando la intervención extranjera.

Nunca como ahora las universidades venezolanas han estado en un momento más estelar. Gracias a los aportes multimillardarios que el Estado garantiza a las universidades públicas, centenares de miles de estudiantes realizan sus sueños, incluyendo a los rezagados históricos, aquellos que nunca tuvieron la oportunidad de estudiar y que ahora lo están haciendo. Entre la Universidad Nacional Experimental de la Fuerza Armada (UNEFA) y la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) hay más estudiantes que en todas las universidades privadas. La matrícula universitaria en Venezuela ha tenido realmente una explosión volcánica. Por eso no es de extrañar ver declarando a los medios, a estudiantes de 40, 50 o 60 años que hoy están concluyendo sus estudios universitarios. Pero estas elites universitarias de niños bien, que tienen cobertura mediática permanente se quejan de algo que les sobra: la libertad de expresión.

Si esta es una lucha de desgaste, veremos hasta dónde van a llegar. De una cosa deben estar conscientes y es que tarde o temprano tendrán que hablar y explicarle al pueblo que no están de acuerdo con las misiones sociales que garantizan a los venezolanos, salud, educación, alimentación, trabajo y acceso a la práctica del deporte. Sepan que batallamos y triunfamos derrotando abrumadoramente el golpe de estado; que durante 63 días el pueblo venezolano soportó un paro-sabotaje petrolero que contó con la participación de las organizaciones patronales (Fedecámaras), las mafias sindicales corruptas, hoy felizmente en vías de extinción; con todo el aparataje burocrático que dirigía la principal industria del país, con elementos de la Fuerza Armada y con la descarada intervención de agentes de la CIA. Las pérdidas se han cuantificado modestamente en 20.000 millones de dólares. Hoy, esta correlación de fuerzas está decididamente a favor del proceso revolucionario.

Piénsenlo bien antes de que comience la carnicería que la CIA, con el auxilio de paramilitares colombianos tienen a punto, para tratar de adosársela a Chávez y deslegitimarlo ante la comunidad internacional. Piénsenlo bien, porque si no, se van a arrepentir y entonces las lagrimitas brotarán de ustedes a borbollones, para acompañar a los llamados “artistas” de la televisión que las derraman frente a las cámaras, para tratar inútilmente de conmover a un pueblo, que afortunadamente está muy consciente.

1/6/07

Precisemos problemas semánticos: Fin de la concesión o cierre, piromanía, pre-venta, chasco mediático, vandalismo, etc.

Concesión: En Venezuela algunos interpretan esta figura jurídica a su antojo, haciéndose los locos en lo que corresponde al cumplimiento de las condiciones y al plazo para el vencimiento de la misma al que califican como “cierre”. ¿Será que son malos entendidos, propios de la confusión que presentan ciertos momentos históricos? Tal es el caso de calificar el golpe de estado del 2002 como “vacío de poder”; o la huelga-sabotaje petrolero como “paro cívico”; o una guarimba como una manifestación “pacífica”. ¿Son problemas semánticos? Para evitar malas interpretaciones, olvidarse de esta definición: “Contrato por el cual el Estado, en el uso de sus facultades legales, transfiere a un ente estatal o a un particular algo que es del dominio público, para que sea administrado como un servicio público, por un plazo determinado y bajo ciertas condiciones.”

Pre-venta: Espectáculo digno de ser visto. No se trata de los trucos a que recurren ciertos constructores para hacer que los eventuales propietarios de un apartamento paguen por adelantado, y así ahorrarse préstamos bancarios y pago de intereses y hasta la posibilidad de poder huir a Miami con la cabuya en la pata. Es una piñata por el reparto de la torta publicitaria. Según Mari Pili Hernández, el pedazo que eventualmente le correspondería a RCTV sería de aproximadamente 336 millones de dólares. Lo digo en esa divisa porque es la que mas duele, y se la disputan los canales comerciales sin importarle la suerte de Marcel Granier y los gimoteos de sus actores y actrices. Es decir, que están gozando un puyero por alguito que les quedará.

“Hooligans”: Son fanáticos ingleses del fútbol que tienen un comportamiento violento, muy agresivo y que realizan actos vandálicos. Por lo general cometen sus fechorías fuera de su país, donde asumen el comportamiento descrito, llegando incluso, a cometer homicidios o causar tragedias en los estadios. Su conducta ha sido objeto de estudio. Se trata, generalmente, de jóvenes de clase media que no tienen esperanzas ni horizontes en la vida, así vivan en uno de los países más ricos del mundo y para drenar esas frustraciones causan destrozos por dondequiera que pasan. Antes, cuando Inglaterra y sus colonias constituían un inmenso imperio, hoy felizmente en decadencia, estos jóvenes se alistaban como soldados que eran reconocidos por su crueldad. En la conquista de otros países destruían o marginaban a los pueblos originarios, nunca se mezclaron con ellos y prueba de ello son Canadá, Estados Unidos, Australia, Sudáfrica y Nueva Zelanda. En la India no pudieron hacerlo porque eran muchos a los que tenían que matar y estos tampoco se dejaron.

Vandalismo: Acto de un vándalo, una persona que comete acciones propias de gente salvaje y desalmada. Esta denominación se deriva de un pueblo, hoy extinguido, de origen germánico, mas propiamente de la parte oriental de Alemania, que se caracterizaba por su crueldad, que no conocían la piedad. Eran catiritos y se asentaron allí, procedentes de Suecia y Noruega. Se reconocían cuando realizaban sus fechorías, por el color de su piel y de su cabello. Eran catiritos, rubiecitos y la fama que ostentan hoy se deriva fundamentalmente del saqueo de Roma en el año 455 d.c.

Piromaniaco: Se dice de las personas que tienen especial deleite por la candela. Gozan viendo arder algo o a alguien. Los fanáticos de “Ku Klux Klan” (KKK), eran bandas de blancos racistas, asesinos fanáticos del sur de los Estados Unidos, que trataban de amedrentar a los negros encendiendo hogueras por las noches. Para completar, se cubrían con capuchas, dizque para no ser reconocidos, aunque todos sabían quienes eran. Hitler también gozaba otro tanto con la candela y su mayor deleite era ver arder libros. Una de las órdenes militares más famosas de la historia fue precisamente aquella de convertir a la capital de Francia en una gigantesca pira como lo hizo Napoleón en Moscú en 1812.

Chasco: Anuncio infructuoso, decepción por algún resultado previsible, como el gol de un futbolista que se encuentra en “posición adelantada”. Otro ejemplo: El que se llevó Kiko Bautista y su combo cuando anunciaron que Nitu Pérez Osuna “se la estaba comiendo” en un programa de televisión trasmitido en directo por Antena 3 de España y resultó revolcada, ajada y zarandeada por dos periodistas españoles, que para desgracia de Nitu estaban muy bien informados de lo que ocurría en el país. Para mas, se hizo acompañar de uno de los personajes mas característicos de la Cuarta, como lo fue el exdiputado adeco Jesús Eduardo Troconis, llamado por sus amiguetes “Lalao”, que tuvo una vida política meteórica, y que de vaina no fue presidente de la República, sólo por el hecho de ser protegido, mimado, cuidado y recomendado por Gonzalo Barrios, a quien llamaba “Tío”. Para colmo, Marcel Granier hizo una llamada que fue replicada de inmediato por Iris Varela. ¡Quién los manda!

Lucha pacífica y no violenta: Problema lingüístico difícil de explicar luego que Leopoldo López se hizo un 8 frente al idem. Si yo lo hago me puedo encalamocar también, porque generalmente los que recurren a estos métodos saben de antemano que son conceptos contradictorios. Cómo será de complicado el asunto, que hay un gringo, de nombre Gene Sharp, que se ha especializado en explicar el asunto y no ha podido. Como teórico, Gene Sharp recomienda este tipo de acciones para derrocar gobiernos, no importa el tipo, así sean elegidos democráticamente como el de Hugo Chávez, que ha salido victorioso en 10 procesos electorales. El caso más patético fue el 11 de abril del 2002, cuando marchas “pacíficas y no violentas” causaron decenas de muertos y heridos y como el paro-sabotaje petrolero del 2002-2003 que causó pérdidas para nuestro país por el orden de los 20.000 millones de dólares. ¿Cuánto le costará al país los desórdenes, tropelías, atropellos y sabotajes de ahora, todo con el propósito de defender una empresa privada, y no la libertad de expresión, la que les sobra y se disfruta en Venezuela copiosamente.