Marcelo Bidón
El porqué, el cómo y
la historia del tema elegido.
Mi pequeña hija Daniela, con sus recién cumplidos seis
añitos, me hizo regresar a uno de mis juegos favoritos de la infancia y primera
adolescencia: el Ajedrez. Excelente oportunidad para analizar las enseñanzas
simbólicas que este juego nos puede dejar. La partida se desarrolla sobre un mosaico, de 8 filas y
columnas: o sea, 2 elevado a la tercera potencia. A la derecha de cada jugador,
va un cuadradito blanco. Al igual que nuestro Mosaico, la identificación viene
a través de la luz.



