
Nadie duda que el 26 de octubre y el 30 de noviembre la
izquierda uruguaya, el Frente Amplio la fórmula Tabaré-Sendic tuvieron una
resonante victoria electoral y política. No tienen dudas ni siquiera nuestros
adversarios, los analistas políticos, los serios y los otros y hasta los
variados medios de prensa que tuvieron que tragarse un enorme sapo y tres
culebras. La votación del 26 de octubre tuvo además un sabor especial
por el clima previo, por la confluencia de agoreros funestos que nos querían
demostrar que perderíamos y que debíamos perder las elecciones. El 30 de
noviembre fue diferente, lo esperábamos y lo único en juego era la diferencia
entre las fórmulas. Fue muy amplia, más del 12%, la mayor diferencia desde que
funciona el balotaje en Uruguay y además triunfamos en 12 departamentos. Otro
hito histórico.