"Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación" Bertrand Russell

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26/11/14

Renacer de la izquierda en Alemania | Bodo Ramelow gobernará el estado de Turingia

Bodo Ramelow será el primer ministro
de estado de Turingia, antigua RDA
Juan Carlos Barrena
La Izquierda, el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y Los Verdes construyeron ayer los cimientos de una nueva e inédita coalición de gobierno en Alemania, que regirá en el germano oriental estado de Turingia, aunque puede llegar a convertirse en un experimento político con futuro a nivel nacional.

Aunque la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller federal, Angela Merkel, fue la ganadora de los comicios celebrados hace ya más de dos meses en el citado territorio, el pacto alcanzado por las tres formaciones de izquierdas y ecologista ha acabado con un cuarto de siglo de hegemonía conservadora. Novedad es que por primera vez desde la caída del Muro de Berlín un estado tendrá como primer ministro a un dirigente de La Izquierda, el partido surgido de las cenizas del comunismo en la extinta República Democrática Alemana.

Podemos, ideología y política

Podemos busca la unidad popular (incluyendo a las clases medias) para lograr cambiar las cosas a corto y medio plazo, a  partir de identfiicar los intereses y necesidades de las mayorías sociales, sea lo que sea lo que hayan votado hasta ahora
Iosu Perales 
En las tertulias televisivas y en declaraciones de dirigentes políticos, con frecuencia, se pide a los portavoces de Podemos que declaren públicamente si son o no de izquierda. Algunos de los interpelantes, molestos, dan un paso más y denuncian a Podemos por su ambigüedad o se mofan por el hecho de que Iglesias, Monedero, Iñigo Errejón, Carolina Bescansa o Teresa Rodríguez, afirmen de que el eje derecha-izquierda está agotado en el ámbito político y no sirve para designar correctamente la realidad. Lo que propone Podemos es un terremoto para muchas cabezas que han nacido y crecido políticamente en un mundo esquemático y no conciben mirar y analizar la sociedad fuera del sistema de creencias con el que se identifican. El sistema (la ideología) tiene respuestas para todo y generalmente se hace muy pocas preguntas.

25/11/14

La sorpresa de Bolivia

Claudio Katz
Bolivia comparte con Venezuela el modelo económico social-desarrollista, la fisonomía nacionalista radical del gobierno y el ideario socialista, pero con modalidades muy distintas. También difieren los resultados y los balances que la prensa internacional difunde de la gestión de Evo Morales, en comparación a Chávez-Maduro. El programa redistributivo fue aplicado en Bolivia con igual contundencia que en Venezuela. Se utilizó una renta energética (gasífera) para impulsar el consumo, mediante incentivos a la demanda orientados por el Estado
Mirando a Bolivia ✆ Roberto Mamani Mamani
Como en el resto de América Latina este esquema fue dinamizado por el incremento de los precios de las materias primas exportadas. Los ingresos por estas ventas externas subieron de 2000 a 10000 millones de dólares por año. 

Pero lo más significativo de Bolivia ha sido la elevada captación estatal de la renta generada por los combustibles. El incremento de las regalías absorbidas por el Estado aumentó de 300 millones a 6000 millones de dólares al año. En la década precedente las finanzas estatales sólo capturaban el 18 % de ese total y las empresas transnacionales se quedaban con el 82 % restante. La nacionalización parcial de los hidrocarburos (2006) revirtió esta relación. Basta recordar la enorme incidencia de la venta de combustibles y minerales en el PBI boliviano, para mensurar esa mutación (Navarro, 2014).

24/11/14

El fuego interno de José Revueltas

Discurso de José Revueltas a los perros
Santiago Solís
René Avilés Fabila
Recuerdo insistentemente a José Revueltas sin barba ni bigote, con traje y corbata, como lo vi por primera ocasión alrededor de 1946 o 1947, de la mano de mis padres. José estaba con su primera esposa, Olivia Peralta, tan semejante a mi madre, nacidas el mismo año, ambas maestras normalistas, las dos casadas con escritores y recuerdo que se trataban con familiaridad y afecto. Estuve en presencia de un hombre lleno de vida, optimista, cariñoso, luego de una brutal guerra donde el Ejército Rojo derrotó al poderío nazi. Era el comienzo de la Guerra Fría, el punto más alto del comunismo ruso y el principio del fin de la URSS.

Revueltas era marxista-leninista y, como lo definió Jaime Labastida, “fue un hombre complejo, contradictorio y luminoso”. Cuando el comunismo mexicano le demandó que retirara obras como El cuadrante de la soledad y Los días terrenales y modificara su visión ética y estética, el intelectual entra en crisis. El PC de aquella época consideraba que su obra no era optimista sino derrotista. Había que ver al trabajador con certeza triunfal, bajo la lógica del estalinismo y el recetario del realismo socialista.

23/11/14

Los orígenes de la Inquisición en Hispanoamérica

Esteban Mira Caballos
Desde los primeros años de la Colonización la Corona se preocupó por el control de la emigración a las Indias con vistas, por un lado, a reservarse para sí el monopolio de las riquezas del Nuevo Mundo, y, por el otro, a impedir la entrada de judeoconversos y personas de dudosa moral que diesen mal ejemplo a los indígenas. El cumplimiento y ejecución de tales leyes se controló desde un principio por la Casa de la Contratación de Sevilla, institución que desde 1509 recibió la orden de registrar a todos los pasajeros que se embarcaban para las Indias, limitando el tráfico a una serie de grupos de excluidos como los extranjeros, los herejes y los no católicos. Sin embargo, esta legislación prohibitiva no fue suficiente para evitar que los jurídicamente apartados pasasen a las Indias sin excesivas dificultades, como lo demuestran las altas cotas de emigración ilícita.

En relación a los judeoconversos las prohibiciones se repitieron en numerosas ocasiones: 1501, 1509, 1514, 1518, 1526, 1534, 1539, etc. Tan sólo hubo una excepción que duró legalmente entre 1511 y 1513 en la que se les autorizó a permanecer en América un máximo de dos años. Sin embargo, pese a la legislación prohibitiva pasaron muchos judeoconversos a las Antillas en las primeras décadas de la colonización. Así, en 1517 los Jerónimos en una carta dirigida al Cardenal Cisneros le informaron de lo numerosos que eran los herejes y conversos que allí habían llegado "huyendo de la inquisición". Incluso en 1526, en un juicio sobre unos conversos que habían ejercido oficios públicos, se declaró que había otros muchos en la Española que usaban los oficios públicos y reales.

Walter Benjamin y los dos paradigmas de la teoría crítica

Dos Puertas ✆ Hyun Mi Yoo
José Luis López de Lizaga
Este artículo presenta la figura de Walter Benjamin como un punto de conexión entre los dos grandes “paradigmas” de la Teoría Crítica que representan Adorno y Habermas. En la teoría del lenguaje de Benjamin están anticipadas tanto la teoría del conocimiento de Adorno como la idea de una interacción social libre de dominación que constituye el núcleo de la teoría sociológica de Habermas. El artículo apunta la posibilidad de tender puentes, a partir de la obra de Benjamin, entre la obra de estos dos autores.

1. Los dos paradigmas de la teoría crítica

Hablar de la “Escuela de Frankfurt” no deja de ser un tanto impropio. En Frankfurt no hubo una “Escuela”, sino un instituto de investigación que reunió a pensadores y sociólogos con intereses muy diversos. Naturalmente, existían afini-dades entre ellos: una orientación marxista, un proyecto común caracterizado por Horkheimer como “filosofía social” en el texto fundacional de la teoría crítica1. Un destino común también: todos ellos emigraron (o murieron) tras la toma del poder  por Hitler.

21/11/14

El papel del trabajo en la transformación de la sociedad

Lissy Rodríguez
El trabajo es, desde el principio de los tiempos, el motor impulsor del hombre; lo que desdeñó al individuo de su aspecto primitivo a fin de convertirlo en el ser desarrollado y pensante que conocemos hoy. En El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre, Federico Engels afirma, con toda certeza, que el trabajo es “la condición básica y fundamental de toda la vida humana. Y lo es en tal grado que, hasta cierto punto, debemos decir que el trabajo ha creado al propio hombre”.

Engels evalúa los pasos decisivos en el desarrollo de la posición erecta del ser humano e insiste en que solo el trabajo estimuló que la mano del hombre hubiera alcanzado “ese grado de perfección que la ha hecho capaz de dar vida, como por arte de magia, a los cuadros de Rafael, a las estatuas de Thorwaldsen y a la música de Paganini”. Con el transcurso del tiempo y las diferentes formaciones económicas sociales, el trabajo fue adquiriendo diferentes matices. En la co­munidad primitiva se caracterizó por la labor colectiva y la propiedad común; mientras que, con la aparición de la propiedad privada sobre los medios de producción, en las formaciones siguientes el trabajo se convirtió en fuente de explotación, del esclavo en la sociedad esclavista, el siervo en la feudal, y el obrero en la capitalista.

20/11/14

La productividad de los marginales y la productividad de la élite | La crítica de Robert H. Wade a Thomas Piketty

Chloe Cushman ✆ The Guardian 
A. Dorado
[Robert H. Wade] comienza con la aguda observación de que tanto los economistas como otros científicos sociales tienen a estudiar “problemas concretos”. La pobreza extrema es un problema y existe una vasta literatura que la aborda. Sin embargo la desigualdad y la concentración de rentas se consideran como parte del “orden natural”. Es como la cuestión que sale en los manuales introductorios de la economía de los “fallos del mercado”. Esa misma expresión parece implicar que el mercado, en general, funciona bien, y que lo que tiene son algunos defectos, más o menos grandes, pero que no hacen que este sistema económico deje de ser el más productivo e incluso el más equitativo en la distribución de los recursos. Por lo tanto, si hay una “economía de ricos”, no hay una “economía de pobres”.

Para los economistas académicos convencionales (no se me ocurre otra manera de traducir “mainstream”, ya estamos petados de anglicismos, y el castellano es un lenguaje bastante rico para que si nos tomamos la molestia encontremos por lo general buenos y propios equivalentes) la desigualdad es necesaria a la par que funcional. Si no hay desigualdad, la gente no será creativa ni se esforzará más de la cuenta. Intuitivamente esto parece correcto: al fin y al cabo, si da igual lo que me esfuerce voy a cobrar lo mismo, o si da igual el riesgo que asuma con un nuevo proyecto voy a cobrar lo mismo, para el común de los mortales se impone la ley del mínimo esfuerzo (aunque uno se pregunta por qué algunos de los voceros más vulgarizadores no aplican esto a empresas que no aplican una política de incentivos correcta, los ricos han de ser incentivadísimos, parece que los trabajadores asalariados, menos).

18/11/14

Miradas pos-desarrollistas

Claudio Katz [1] 
Diversos exponentes del pensamiento radical han formulado en los últimos años críticas contundentes al desarrollismo. Estos cuestionamientos objetan el extractivismo y los modelos de crecimiento a cualquier precio. Destacan especialmente los efectos devastadores de la agro-exportación y la minería a cielo abierto que impera en América Latina. Ambas actividades constituyen el pilar de un curso económico regresivo implantado a mitad de los 80[2].

Ese patrón de acumulación refuerza la condición dependiente de la región y su inserción periférica (o semiperiférica) en la división internacional del trabajo. Consolida la desposesión de las mayorías populares, refuerza el desempleo y favorece a las empresas que lucran con la precarización del empleo.

La depredación del medio ambiente suscita incontables conflictos sociales. Los adversarios del desarrollismo participan activamente en la resistencia popular contra el saqueo del subsuelo, la desertificación, la extinción de las selvas y la desaparición de los bosques. Aportan detalladas denuncias de las consecuencias de esa demolición. Las movilizaciones para preservar los recursos naturales originaron gran parte de las movilizaciones populares del último quinquenio. Un tercio de estas acciones estuvieron relacionadas con esa problemática y sólo en el 2012 se computaron 184 confrontaciones de ese tipo en la región. Cinco protestas alcanzaron dimensiones transfronterizas (Svampa 2013; Bruckmann, 2012).