“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

10/2/13

Chávez y la CELAC

Gustavo Márquez Marín

Especial para La Página
El reconocimiento unánime que hizo la CELAC al Presidente Chávez y la designación de Raúl Castro en la Presidente pro tempore de la Organización, a pesar de las profundas diferencias  que subyacen en los gobiernos allí representados, refleja el alcance de los cambios por los que está transitando la geopolítica hemisférica, caracterizada por  la pérdida de influencia de EEUU en la región.

Al  ponderar los hechos que antecedieron la fundación de la CELAC, surge de inmediato la impronta de Chávez, quien  con  paciencia y sabiduría  retomó el proyecto de Bolívar, asumiendo el papel de arquitecto vanguardista y precursor de la unión de ALC en los nuevos tiempos.

Primero fue la reserva en solitario sobre la constitución del ALCA en la Cumbre de las Américas realizada en Quebec en 2001, cuando el modelo neoliberal y los gobiernos genuflexos al imperio dominaban  la escena. A medida que fue cambiando el mapa político latinoamericano con el acceso al gobierno de nuevos liderazgos progresistas y de izquierda, el discurso integracionista de Hugo Chávez comenzó a tener interlocutores receptivos, que cuatro años más tarde enterraron la iniciativa neocolonial del ALCA  en la Cumbre del Mar del Plata.

Las iniciativas audaces  adelantadas por Venezuela, teniendo como telón de fondo la cooperación energética y la defensa de la soberanía popular frente a las agresiones imperialistas, permitieron acelerar el proceso de integración, con diversos y novedosos mecanismos que marchan a diferentes velocidades y  hacia un mismo propósito bajo el principio de la unidad en la diversidad. Así surgió el ALBA para prefigurar el modelo de integración más avanzado, con el desafío de superar la integración neoliberal típica de la globalización capitalista.

PETROCARIBE  ha sido una bisagra entre Latinoamérica  y el Gran Caribe de la mano de Venezuela, vinculando la CARICOM con la construcción de UNASUR y la CELAC. Fue el Comandante Chávez quien insistió en  acelerar el desarrollo institucional de la UNASUR,  priorizando los temas políticos  y  la defensa de la soberanía popular, dando  frutos tempranos al conjurar las intentonas golpistas en Bolivia y Ecuador y  enfrentar los golpes de estado en Honduras y Paraguay.