“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

6/5/07

Haga algo por Choroní, Titina: Usted lo conoce y este asunto le compete



¡Qué bello es el mar de Choroní, pero su malecón está hecho un desastre!


En un artículo sobre Choroní, publicado recientemente en Aporrea, (http://www.aporrea.org/regionales/a34197.html) describía con angustia una serie de problemas por los que atraviesa Choroní y que espero que alguien en su Departamento de Prensa le haya hecho llegar. Si eso no es así como temo, porque Choroní no debe figurar entre las prioridades del Ministerio de Turismo, me atrevo a tratar de hacerle llegar por esta vía, porque no tengo otra, esta angustia, que es compartida por muchas personas, que para demostrármelo me escribieron desde Venezuela y otros países, lo cual me asombró, porque no tenía idea de las repercusiones que tuvo ese escrito y del interés de la gente por Choroní.

No quiero abundar en muchos detalles sobre este asunto ante la señora Ministra de Turismo, porque afortunadamente ella, más que nadie, conoce muy bien a Choroní. Me voy a permitir la libertad de decirle que mi casa de Choroní, para mas señas, está a la entrada de La Pantojera, dos casas de por medio con la que fuera de Modesto y Leonides, buenos amigos ya idos de esta vida.


Calle de Santa Clara: al final, 
a mano izquierda, entrada a La Pantojera
Conozco muy bien cómo funciona (o mejor, funcionaba) el Ministerio de Turismo. Hay muchos planes, proyectos, inspecciones, registros, etc., etc. Pero a cualquier Ministro lo devora en poco tiempo las trabas burocráticas infaltables. Margarita, Canaima, Puerto La Cruz, Los Roques, Morrocoy y Mérida, están en franco desarrollo y tienen muchos dolientes, pero Choroní, como destino turístico está huérfano. ¿Qué puede hacer usted señora Ministra por Choroní?

No soy nadie para aconsejarla, pero óigame lo que le voy a decir: En Choroní, no hay ni Junta Parroquial, ni Alcaldía, ni Gobernador que le duela ni siquiera una cuneta de las calles de Choroní. Pero a usted seguramente sí. Dedíquese a desarrollar a Choroní como destino turístico y usted se verá recompensada, porque dejará una huella concreta e imborrable de su gestión. Nada de lo que usted haga por los otros polos turísticos de Venezuela se notará, pasará desapercibido; pero si usted logra encarrilar todo lo que se deba hacer en favor de Choroní, la hará grande y será reconocida por su labor. No caiga en tentaciones, piense en lo que le estoy diciendo, actúe y verá los resultados. Déme una señal del interés que tiene por Choroní.

No deje pasar esta ocasión de oro para ayudar a Choroní. Hay tanto que hacer, y lo poco o mucho que pueda hacer se notará inmediatamente. No sólo hay un interés por Choroní por cuestiones turísticas, he tenido noticias no confirmadas que la Armada está en trámites para construir un apostadero naval en Choroní. Ahora es el momento, aproveche que está en la cresta de la ola y salve a Choroní. Usted conoce sus problemas, puede resolverlos y además, es de su competencia.