“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

9/10/12

Tu recuerdo Che, tu recuerdo…

El Che vivió físicamente muy poco tiempo, tan solo 39 años, pero fueron suficientes para dejar una estela inmortal en la  historia y convertirse en todo un gigante de cualidades, principios revolucionarios y verdadero paladín en la lucha por un mundo mejor para todos.

Desde niño Ernesto Guevara de la Serna, llevaba en su corazón las ansias de libertad, se hizo médico pensando que así podía ser más útil a los que siempre quiso: a los humildes, por ellos luchó hasta su muerte y nació un héroe devenido en símbolo universal por sus principios ideológicos, constante defensa y solidaridad por los pobres en cualquier parte del mundo.

Al recordarlo en el 45 aniversario de su asesinato, se ratifica que hombres como el Che, no mueren, la historia los inmortaliza como paradigmas para las presentes y futuras generaciones de cubanos, latinoamericanos y africanos.

Por eso siempre está presente entre nosotros, entre los pioneros y jóvenes que quieren ser como él, por su vislumbrante y rica trayectoria llena de sacrificio, consagración al estudio, deber revolucionario, lucha antiimperialista y amor al internacionalismo proletario. De la Sierra Maestra, surgió como soldado y comandante indomable, alto jefe guerrillero y uno de los principales dirigentes cubanos al triunfar la Revolución, así entró en la historia latinoamericana el más legendario de los guerrilleros, para él solo punto de partida para nuevas misiones en la libertad de los humildes en cualquier parte del mundo