“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

20/9/13

La batalla de Siria

Gustavo Márquez Marín  |  Apoyado por las monarquías del Golfo, Turquía e Israel, EEUU inició la desestabilización de Siria, aplicando el modelo que utilizó en Libia, en su afán de controlar el gas y petróleo del oriente medio y del mediterráneo oriental, a través de la imposición de gobiernos subordinados a sus intereses.

Infiltraron un ejército de mercenarios desde Turquía, cuyos actos terroristas en contra de la población, fueron endosados a Bashar Al-Asad. Crearon un escenario mediático de “guerra civil”, para justificar la aplicación de la doctrina imperial de la “seguridad humana”, con la excusa de “proteger a los civiles” a través de “medidas humanitarias”, como las que ensayaron en Libia, con su más de 20.000 “bombardeos humanitarios”.

Como en Libia, también en Siria Al-Qaeda -comandada por Abdelhakim Belhaj, lugarteniente de Bin Laden- ha sido protagonista. Se confirma la tesis según la cual Al-Qaeda fue promovida por la CIA para enfrentar a la URSS en Afganistán y la opinión de algunos expertos, que consideran el atentado a las torres gemelas como una operación encubierta, ejecutada para “justificar” las sangrientas guerras imperialistas “contra el terrorismo” en Afganistán, Irak, Libia y ahora Sira, sembrando el terror y provocando la muerte de millones.

Por ahora la OTAN, la UE y la Liga Árabe no respaldaron la iniciativa del “nobel de la paz” de realizar un “ataque limitado” a Siria. Tampoco lo acompañó el 75 % de los estadounidenses. Enredado en sus falacias, Obama no pudo convencer a la mayoría del Congreso de su acusación contra Bashar Al-Asad por el uso armas químicas contra su pueblo y el informe de la ONU no lo responsabiliza directamente. Mientras tanto, se fortalece la versión que apunta a los “rebeldes” como ejecutores de la masacre. Ante un escenario de aislamiento, EEUU aceptó la propuesta de Rusia de “congelar el ataque”, contando con el compromiso de Siria de suscribir la convención contra las armas químicas y deshacerse de su arsenal, reafirmando con ello su voluntad de buscar un acuerdo político que detenga la injerencia que desangra a ese país. Ante la derrota política, la canalla imperialista impulsa una provocación desde Turquía para justificar un ataque de la OTAN. Amanecerá y veremos.