“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

22/3/16

Golpe maestro de Vladimir Putin en tres lecciones

Bruno Guigue   /   Sus innumerables detractores reprochaban a Vladimir Putin haberse lanzado a una aventura bélica devastadora, criminal y perdida de antemano. Profetizaron a Rusia, desde el otoño pasado, un hundimiento letal en el barrizal sirio. Esos pájaros de mal agüero tendrán que morderse la lengua, porque el presidente ruso acaba de administrarles una ducha fría en tres lecciones.

Sin embargo los dirigentes rusos lo dijeron: la intervención militar en Siria se calibraría rígidamente. En primer lugar sería corta. Ahora lo sabemos exactamente, cinco meses y medio. Muy poco para un conflicto de semejante magnitud. Por otra parte la intervención dispondría de medios drásticamente limitados, apenas tropas sobre el terreno y unos 60 aviones, es decir, menos del 5 % de la aviación militar rusa. Esta es la primera lección de Vladimir Putin, que obviamente es una lección de eficacia militar: Ustedes juzgarán mi actuación, ciertamente, pero lo harán apreciando el resultado obtenido con respecto a la economía de medios. Compárenlo con los efectos de 10 años de presencia militar occidental en Afganistán.

La segunda lección de Vladimir Putin es «política» en el sentido noble del término. No es casualidad que Moscú anuncie su retirada militar el día que se retoman las negociaciones intersirias bajo los auspicios de la ONU. Desde siempre Rusia predica una solución política a la crisis porque sabe que ni el Gobierno ni la oposición tienen medios para aplastar al adversario. Desde ese punto de vista el anuncio del Kremlin acredita la seriedad de Rusia al renovar su confianza en el enfoque político en detrimento del enfoque militar. Al contrario que los occidentales Rusia puso su intervención en Siria bajo la enseña del derecho internacional al responder a la demanda de un Estado soberano. Rusia reiteró su fidelidad a la ley común de las naciones privilegiando de forma espectacular la vía de la negociación hacia una transición política.

Pero esta ahora se hará en condiciones inéditas. En cinco meses y medio las fuerzas leales han reconquistado 10.000 km2, han recuperado 400 ciudades y localidades y han puesto a la oposición armada a la defensiva. El apoyo aéreo ruso ha permitido al Ejército Árabe Sirio recuperar el control. Se han modernizado sus equipos, se ha revisado su estrategia y se han mejorado sus tácticas. Desangrado desde hace mucho tiempo por los atentados suicidas de los yihadistas, el ejército deja de agotarse persiguiendo al enemigo. Él solo, por medio de audaces maniobras, le asedia durante meses o le aturde a golpes de artillería pesada. Al mismo tiempo el Gobierno ofrece a los combatientes arrepentidos, cansados tras cinco años de guerra, el beneficio de un programa de reconciliación nacional en el marco de acuerdos locales a los que la ampliación de la tregua sin duda dará esa oportunidad.

Además esta estrategia de reconquista conlleva un tercer aspecto cuyos resultados apenas empiezan a notarse. Mientras lleva a cabo negociaciones políticas con la oposición el Estado sirio se lanza, militarmente, al asalto de los bastiones yihadistas. Ya que, a pesar de las apariencias, no hay contradicción entre el anuncio de la retirada rusa y la ofensiva siria sobre Palmira. Recuperando esta ciudad el Estado sirio haría una doble demostración. En primer lugar lograría una victoria simbólica al arrancar de las garras yihadistas esa joya del patrimonio mundial vergonzosamente entregada al Estado Islámico por la coalición occidental. Y además esa reconquista abriría al ejército sirio la ruta de Deir Ezzor, donde una brigada de élite resiste desde 2014, y sobre todo la de Ragga, la capital siria del pseudo-Estado Islámico y objetivo último de la ofensiva de los leales.

Lejos de ejercer una «presión» sobre Damasco, la retirada rusa en realidad es la condición previa de una victoria de la nación siria sobre los yihadistas de todos los pelajes. Es de la mayor importancia para Siria que su liberación se deba a las fuerzas sirias y no a un cuerpo expedicionario extranjero. A este respecto se ha visto que la retirada rusa ha seguido el paso a la salida de los voluntarios iraníes, por otra parte poco numerosos, al día siguiente de la victoria de los leales en el noroeste de Alepo. Porque para Damasco las cosas están claras: ciertamente Siria necesita aliados sólidos sin los cuales nunca ganaría una guerra. Pero el honor nacional exige que lo esencial del esfuerzo de liberación, condición para la victoria final, sea obra de las tropas sirias.

En efecto, ni en el plano político ni en el militar podría imponerse una solución importada del extranjero. Rusia se retira tras alcanzar sus objetivos. La intervención turca-saudí parece un petardo mojado. Estados Unidos declaró su retirada desde hace mucho tiempo. Francia no hace nada y habla sin decir nada. Y el resto del mundo asiste con avidez al espectáculo del juego de los fracasos de Putin. A los perros guardianes mediáticos les encantaría jurar lo contrario, pero es así: los aliados de Damasco, con su retirada, no abandonan a su suerte a un régimen acorralado, sino que toman nota de su voluntad de plantar cara y vencer, él solo, al Estado Islámico y a Al-Qaida. En todo caso esa es la apuesta de Moscú. El tiempo dirá si era una apuesta ganadora. Pero si dentro de tres meses la bandera siria tiene dos estrellas verdes ondeando sobre Raqqa entonces la estrategia rusa merecerá el calificativo de golpe maestro.

Bruno Guigue, en la actualidad profesor de Filosofía, es titulado en Geopolítica por la École National d’Administration (ENA), ensayista y autor de los siguientes libros: Aux origines du conflit israélo-arabe, L’Economie solidaire, Faut-il brûler Lénine?, Proche-Orient: la guerre des mots y Les raisons de l’esclavage, todos publicados por L’Harmattan.
Traducido del francés por Caty R.
Título original: “Golpe maestro moscovita en tres lecciones”
Título original en francés: “Coup de maître moscovite en trois leçons
http://oumma.com/
http://www.rebelion.org/




____________________________________

Páginas interesantes
____________________________________

Haivanjoe NG Cortiñas: Capitalismo tardío y regulación económica temprana — El Nuevo Diario
Carolina García Salas & Fernando Luis Rojas: El derecho al socialismo o un socialismo al derecho — Temas
Andrea Affaticate Non solo Angela, così le donne dominano la partita elettorale tedesca — EastWest
Sergio Abraham Méndez Moissen: Walter Benjamin y el surrealismo: unir a Marx con Rimbaud — La Izquierda Diario
Recuerdan al Presidente Ho Chi Minh en su tierra natal — Revista Vietnam
Reyes Mate: Correspondencia entre Theodor Adorno & Gershom Scholem: razón y mística — ABC
Reseña crítica de 'The Limehouse Golem': caza al asesino, la búsqueda de un psicópata en el Londres de finales del siglo XIX — El Mundo
Leonardo Valencia: Giorgio de Chirico: lo áspero y lo pulido — El Universo
Bruno Guigue: 1973-2017: Il collasso ideologico della “sinistra” francese (ed europea) — Marx XXI
Andrea Cucco: Plauso alla riuscita del test missilistico nordcoreano! — Difesa on line
Werner Bonefeld: ¿Quién quiere ser Lenin hoy? Acerca de la sociedad de los libres e iguales y la incertidumbre — Herramienta
Jao Aliver: La grande révolution russe de 1917, les vrais enjeux — Agora Vox
Banco Mundial: La Inteligencia Artificial eliminaría entre el 55 % y el 65 % de los trabajos tradicionales — La Izquierda Diario
Gustavo Espinoza: El dictado de Washington — Rebelión
Les presentamos algunos datos para conocer a Eduardo del Río: ¿Quién fue Rius? — Adn 40
Ante la muerte del maestro Eduardo del Río (Rius) — La Verdad
Adiós a Rius, el gran caricaturista de México — Sputnik
Miguel Ángel Adarme Cerón: La historicidad crítica de Walter Benjamin para los tiempos preapocalípticos actuales — Rebelión
Isidoro Berdié Bueno: En el origen de las civilizaciones — Naiz
José Pablo Feinmann: Capitalismo — Página 12
Juan Castellanos: Walter Benjamin y los pueblos indígenas de México — La Izquierda Diario
Rodolfo Ortega Montero: Croniquilla: Flora Tristán, la hija de Simón Bolívar — El Pilón
David Martínez Pradales: Alaska visionaria: ¿Nos hallamos en el albor de una rebelión de los electrodomésticos? — Nebbot
Mixar López: Frank Zappa: El hombre que lo hizo todo — Quarter Rock Press
Nael Ramírez Domínguez: La juventud frente al imperialismo — Rebelión
Russie, 23 février 1917: les femmes allument l’incendie révolutionnaire — Le Monde
Christian Vanneste: Emmanuel Macron, la caricature souriante de l’establishment triomphant — Boulevard Voltaire
Carlos Noriega: Perú, Fujimori, autogolpe y 25 años después, la continuidad neoliberal — Sur & Sur