“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

30/10/08

Venezuela ante una inminente Guerra Asimétrica


Omar Montilla
“Según nuestro modo de pensar, el derrumbe de la bolsa bien planificado, un ataque con virus en los computadores provocando incertidumbre en el tipo de cambiode la moneda del país adversario y difundir noticias falsas en Internet sobre los dirigentes políticos opuestos, pueden ser todos nuevos conceptos-arma. Este nuevo modo de pensar hace que se conviertan en armas también aquellas cosas normalmente a disposición de la población civil” [1]

 1. Perspectivas

Si bien las guerras convencionales no han pasado de moda, la creencia generalizada es que todos los gabinetes de guerra de cada Estado Mayor, están pensando muy seriamente en preparase para la eventualidad, no sólo de organizar la defensa sino la ofensiva en cualquier escala. No hay que abundar mucho para abordar el tema por las serias amenazas internas y externas que se avizoran en el horizonte y que atinan hacia los puntos más sensibles: la economía, las finanzas y los medios de comunicación, por los efectos psicológicos que influyen en el “desarme” de la población.

Estamos frente a gigantescas manipulaciones financieras que han hecho oscilar el precio del barril de petróleo en 60 dólares hacia arriba y hacia abajo, una recesión económica indetenible, reactivación de la IV Flota, ingerencia descarada en nuestros países que comportan serias amenazas de destrucción La Reserva Federal (Banco Central) de los Estados Unidos se ha visto obligada a desembolsar mas de U$ 700.000 millones, más los que previamente ya se habían hecho por cerca de U$ 300 mil millones.  El costo en la guerra, sólo en Irak, es superior a los US$ 565 mil millones de dólares [2]

 Alvin Toffler, con una sólida formación marxista y hegeliana en su pensamiento, traslada la visión dialéctica de la historia y la observación de los profundos cambios de los que en ocasiones es testigo, cuando no anunciador anticipado de dichas transformaciones. Se trata, sin duda, de uno de los analistas que más temprano observó los rasgos de ese futuro, hoy presente, que ahora se enuncia como sociedad de la información y del conocimiento. Su primera gran obra de referencia “El ‘shock’ del futuro” (1970), describió el vértigo que se produce entre los escenarios que traza el desarrollo tecnológico y la velocidad con la que la sociedad y sus estructuras burocratizadas acceden a esos cambios.  También es autor de otros libros famosos: “La revolución de la riqueza”, “El cambio de poder  y “La tercera ola”. Para nada será asombroso leer una de sus afirmaciones:

“Las guerras de hoy tendrán consecuencias sobre el precio de la gasolina, sobre el precio de los alimentos en los supermercados y sobre el valor de los títulos en la bolsa. Causarán también daños sobre el equilibrio ecológico e invadirán cada una de nuestras casas a través de las pantallas de televisión”

2. ¿Una guerra ilimitada y sin fronteras?

Siempre he tenido mucha curiosidad por abordar este tema de la guerra asimétrica y las repercusiones que ésta pueda tener en nuestro país, por lo que me he visto precisado a estudiar algunos de los problemas planteados en varias publicaciones, y en especial, en un libro escasamente conocido del gran público, pero altamente codiciado en ciertos círculos, cuyos autores son los coroneles chinos Qiao Liang y Wang Xiangsui, publicado por el Ejército Popular de Liberación de China y titulado muy sugestivamente en inglés como "Unrestricted Warfare: China's Master Plan To Destroy America [3], (Pan American Publishing Co., 2002), cuya traducción fue efectuada por la CIA, mientras que la francesa, según sus editores, se hizo directamente del texto original con el título de La Guerre hors limites: L'art de la guerre asymétrique” (Ed. Payot, Rivales, 2003). La edición italiana se tradujo del inglés y se publicó con el título de “Guerra senza Limiti – L’Arte de la guerra asimmetrica fra terrorismo e globalizzazione” (Ed. Goriziana, 4ª, 2007).

Describiendo el método de la Guerra Asimétrica, los autores afirman que en la actualidad es inútil seguir gastando millones de dólares en armamentos o escudos espaciales de defensa, cuando hoy el peligro de un ataque no estaría ligado a una acción militar tradicional, sino que puede sobrevenir de pequeños grupos, con la inversión de pocos dólares.

Los atentados del 11S han sido considerados como la confirmación de que los autores tenían razón en este particular y en otros que han expuesto. Para Liang y Xiangsui “la guerra ya no es más guerra”, sino encuentros en “campos” muy diversos: en Internet, confrontaciones a través de los medios, atacar y defenderse en transacciones e inversiones internacionales. Refieren de una serie de realidades que hasta hoy no han sido consideradas como “guerra”, porque de hecho todo ha cambiado y por tanto es necesario estudiar nuevas formas de combate en situaciones de incertidumbre.

Señalan que existen métodos e instrumentos que normalmente pudieran ser considerados “no militares” a los efectos de una guerra, como por ejemplo la guerra psicológica, la guerra del contrabando, la guerra de las drogas ilícitas, la guerra en red (Internet), la guerra a través de los medios de comunicación, la guerra de las mentiras, la guerra de las “ayudas” económicas”, la guerra de la transculturación, la guerra del derecho internacional y muchos otras más. Cualquier semejanza con la situación interna de Venezuela, ¿será mera coincidencia?

No hemos tenido noticias sobre la publicación de este libro en castellano que por las limitaciones de acceso que tengo, no las he podido verificar. Asunto paradójico resulta ver publicaciones como: “El Nuevo Maestro del Ajedrez Mágico: El Verdadero Hugo Chávez y la Guerra Asimétrica [4], o ésta: Hugo Chávez prepara a sus fuerzas armadas para una Guerra Asimétrica [5]. No faltan los “analistas” que plantean situaciones basadas en el tema, con éste título: “Venezuela: Perfil de Hugo Chávez y su estrategia expansionista” [6] 

China tiene aproximadamente 2 millones 400 mil personas en sus fuerzas armadas, de ellos: 1 millón 600 mil en el ejército, 330 mil de personal de las fuerzas aéreas, 350 mil marineros, y 120 mil en el Cuerpo Segundo de Artillería. El presupuesto para defensa ha ido creciendo a un ritmo de entre 12 y 27 por ciento anual durante la última década, pero para los chinos la Guerra Asimétrica tiene una importancia determinante. Por supuesto que las prioridades de la defensa de China nada tienen que ver con las de Venezuela. Para los chinos existen 3 circunstancias que le inducirían a una guerra contra Taiwán y sus aliados: a) si la isla declara su independencia; b) si es invadida por un país extranjero y c) si Taiwán se rehúsa a negociar la unificación por un período indefinido.

Si las hostilidades estallan, los 400 (y muchos más) misiles que tienen a su disposición estarían en la primera línea de ataque, combinados posiblemente con un bloqueo marítimo contra Taiwán. Por eso es que los coroneles Qiao Liang y Wang Xiangsui, provocaron grandes discusiones cuando propusieron la idea de “potencia ofensiva ilimitada y asimétrica” donde todos los medios, militares y no militares, se utilizan para ganar una lucha, sin tomar en cuenta ciertas consideraciones, como por ejemplo si esta se libra en un “campo” o en un ambiente que no pueda ser considerado como tal. La ofensiva de información electrónica es una realidad que no se puede descartar. Como ya lo apuntamos, por esta vía se presentan las posibilidades de desactivar computadoras a través del uso de virus, la intrusión informática y el envío de informaciones a través de la Red. Como ven, no es el caso de Venezuela y de allí la necesidad de adecuar, como ya se está haciendo, la nueva teoría en materia de defensa nacional.

En caso de conflicto abierto, "Los modelos de la guerra tradicional, así como las teorías y métodos vinculados a ellos van a enfrentar un reto". Para los autores, cualquier lugar va a ser considerado un campo de batalla en el futuro. Para que no queden dudas:

"Un crack bursátil provocado; una invasión causada por un virus informático; un simple rumor o un escándalo que provoque una fluctuación del tipo de cambio del país enemigo o que exponga a sus dirigentes en Internet, todas estas acciones pueden ser ubicadas en la categoría de armas de nueva concepción".

Lian y Xiangsui señalan que una gran potencia como China, tiene ya la capacidad de sacudir la economía planetaria simplemente modificando su política económica y sobretodo, en lo atinente a la paridad cambiaria. ¿Qué uso bélico podría darle China a sus reservas internacionales? El 70% de las reservas internacionales de China han sido invertidas en Bonos del Tesoro de los Estados Unidos y otros títulos de inversión de ese país; el 30% restante ha sido invertido en otras divisas. La cantidad en dólares en poder de China es tan alta que causa asombro, porque si los chinos decidieran cambiar la distribución de sus reservas, ello afectaría el valor del dólar con respecto a otras monedas, cambiando a su vez el balance de la economía mundial. ¿Me siguen?

El problema se intensifica si se nota que al actual ritmo de crecimiento China duplicaría sus reservas hacia el 2010-2011 ¿Qué efectos tendría a escala mundial para este modelo neoliberal un cambio, aunque sea modesto, en la paridad cambiaria entre el yuan [7], el yen, el euro y el dólar? Una pequeña muestra de la dirección que podrían tomar los acontecimientos es el acuerdo entre China y Rusia  para usar las monedas nacionales (yuan y rublo) en su intercambio comercial anual que asciende a U$ 50.000 millones, aproximadamente

De sobrevenir algún tipo de “alteraciones” cambiarias y/o en el manejo de las reservas internacionales por parte de China, Lian y Xiangsui afirman tajantemente que: "En tal hipótesis, el resultado sería ciertamente superior al de un ataque militar". En resumen, la distinción entre un campo de batalla y otra circunstancia que no sea considerada un campo de “no batalla” es inconcebible. La utilización de un solo medio tendería a ser menos eficaz, mientras que el uso indiscriminado, variado, sostenido  y conjugado de métodos diversos tendría ventajas relevantes.

Los coroneles chinos concluyen afirmando:

"Estados Unidos está en vías de concentrar lo esencial de su energía para volver a hacer `una guerra del tipo Guerra Fría, como ya no debiera haber’ y, muy probablemente, está gastando su fuerza en una mala dirección".

 3. La "guerra justa" y la “guerra de todo el pueblo”

 La paz es preferible a la guerra: esta no es ninguna novedad pero sí un desiderátum. En su libro "La Ciudad de Dios", San Agustín  --y a pesar de los esfuerzos que hizo para convencernos de que Dios no admitía ninguna queja--, nos hace saber que la guerra es un drama que porta los más severos infortunios. Ya en el siglo V, nos hablaba de la distinción que se presentaba entre la "guerra justa", que era esencialmente lícita, puesto que la defensiva era la "injusta", y por lo tanto ilícita, por su naturaleza “agresiva” [8]. La doctrina de San Agustín, que pretende enmarcar los conflictos en términos morales, acompañará a lo largo de todos estos años los esfuerzos llevados a cabo para encuadrar el uso de la violencia en las relaciones entre Estados. Una gran lista de normas y reglas divididas en dos grupos la sostienen: el jus ad bellum (reglas para entrar a una guerra de manera moralmente legítima), y el jus in bello (razones para la conducción de una guerra moralmente aceptable).

Se admite en algunas ocasiones que una guerra puede ser justa, porque eventualmente sobrevendrían circunstancias excepcionales que exigen igualmente respuestas excepcionales. En este caso estamos frente a una evidente ambigüedad moral para la justificación de la guerra: si la vemos como un medio aceptable para lograr ciertos fines políticos de mucha importancia, desde el “punto de vista moral” puede ser aprobada y adoptada, si ello fuese menester. 

 Pero podemos considerarla un mal mayor, algo muy grave, y entonces desde el “punto de vista moral” debe ser condenada y eludida a cualquier precio. En suma, no son meras consideraciones semánticas.

 Las Convenciones de La Haya y de Ginebra, adoptaron en el derecho internacional positivo la noción de "guerra justa", cuando reconoce el derecho a la defensa por medio de las armas, pues los Estados, así como los individuos, tienen "derechos fundamentales", como la "integridad territorial" y la "autodeterminación".

El problema es determinar cuando una guerra es “justa” y cuando no lo es y sobretodo quién sería el encargado de hacer esa calificación, que en los tiempos actuales se la arroga abusivamente en forma discrecional y unilateral el imperio, que usa a su antojo y cuando le conviene a sus intereses, a los organismos multilaterales, entre ellos la Organización de las Naciones Unidas.

Por otra parte en el concepto de “guerra de todo el pueblo”, se resume la experiencia histórica cuando se refieren a enfrentamientos contra enemigos que en número y en tecnología son sensiblemente superiores. Un ejemplo que viene al caso fue la campaña de Páez y sus llaneros contra las tropas españolas, al mando de las cuales estaba el mismísimo don Pablo Morillo, quien también se las vio “negras” cuando se tuvo que enfrentar a los margariteños en 1816.

Para ello es válido el uso sin restricciones y con la máxima eficiencia de todos los medios materiales, morales, espirituales, en fin, de todo lo que esté al alcance de los combatientes en una sociedad determinada.

Este concepto de “guerra de todo el pueblo”  ha sido la base para la actuación del Ejército Popular de Liberación de China para lograr la independencia de los imperios de entonces y para la refundación de la nación, y en la actualidad es la doctrina militar por excelencia de Cuba  para la dirección de la Revolución y para resolver aquellos problemas relativos a la Defensa Nacional. No existe la más mínima duda que en caso de una agresión militar en gran escala contra Cuba, cada ciudadano tendrá un medio, un lugar y una forma de enfrentar al enemigo hasta lograr la victoria. Este será el mismo panorama que se presentaría en Venezuela y en el resto de la América Latina.

4. Situación en Venezuela

 Los EE.UU. están librando por primera vez guerras defensivas, no porque están bajo el “ataque” de Irak, Afganistán o Somalia, sino porque es la primera vez que actúan en defensa del Imperio, al que no logran gobernar. Tenemos la experiencia de la terrible derrota de Israel a manos de milicias de Hezbolah. El Siglo XX fue el de la hegemonía, y los estadounidenses llegaron a ser vistos en Europa como “libertadores” y con ellos llegó la música, Hollywood, etc. El siglo XXI es muy diverso, al punto que hasta la UNASUR les ha dado un portazo en sus propias narices. Tenemos que prepararnos para combatir una “guerra” que de convencional tendrá muy poco.  Por eso es muy recomendable seguir a Sun Tzu, cuando dice en su libro "El Arte de la Guerra": “Toma los lugares que sea incapaz de rescatar; desplázate suavemente en la dirección por donde seas menos esperado”

Motivo de preocupación es la valoración real de la actuación del general Raúl Baduel a su paso por el Ministerio de la Defensa. Este general tuvo mucho cuidado de proyectar una imagen de intelectual, de teórico militar y de esa forma engañó a muchos. Ejerciendo como ministro hizo publicar en mayo de 2005, un libro de Jorge Verstrynge titulado La Guerra Periférica y el Islam Revolucionario – Orígenes, reglas y ética de la guerra asimétrica” [9], que sin quitarle méritos a su lectura, pienso que no es el más adecuado para iniciar una discusión de este tipo en nuestro país; pero como se trata de un tema harto extenso no lo vamos a tocar en esta oportunidad. Sólo lo cito por el interés que la guerra asimétrica ha despertado dentro de nuestra Fuerza Armada. Lo intrigante es el objetivo teórico que perseguía el general Baduel para tratar este asunto tan complejo, porque la traición que protagonizó seguramente no se incubó en su mente en pocos días, sino que fue un proceso de varios años.

En nuestro caso debemos apartar las discusiones en torno a la opción entre guerra asimétrica y guerra de todo el pueblo, sino más bien conjugar ambos conceptos.

5. Conclusiones

A.     Abordar con seriedad el problema que plantean las guerras asimétricas que no sólo atañen al ámbito militar, sino que son asuntos de carácter económico y político. Ante la eventualidad de que dirigentes políticos y oficiales de la Fuerza Armada no dispongan de los elementos teóricos necesarios --sin desconocer la existencia del IAEDEN--, debemos dotarlos de elementos que permitan subsanar las carencias que se observan en este particular.

B.  Aprovechar la coyuntura para tratar otros asuntos colaterales que son de mucha importancia, los cuales sólo podrían ser tratados en  coloquios privados. Se requiere darle cierto matiz institucional al asunto. La conspiración en marcha obviamente debe ser combatida también mediante tácticas asimétricas, porque en esta guerra nuestro enemigo, es multiforme y heteróclito.

C.   Me he atrevido a referirme sobre este tema, por considerarlo de gran interés, y si ha sido tratado con cierta superficialidad es porque no quiero adelantar otras conclusiones, que en esta ocasión me las reservo para discusiones mas restringidas.

NOTAS:

[1]  Qiao Liang y Wang Xiangsui: Traducción libre de la edición italiana “Guerra senza Limiti – L’Arte de la guerra asimmetrica fra terrorismo e globalizzazione” (Ed. Goriziana, 4ª, 2007).

[2]  Si quiere verificar la cifra exacta, puede consultar en:

http://www.nationalpriorities.org/costofwar_home

[3] “Guerra sin Restricciones: Plan Maestro de China para destruir a los Estados Unidos”

[4] Ver: http://usacac.leavenworth.army.mil/CAC/milreview/Spanish/JanFeb06/manwaring.pdf

[5] Los delirios de cierta oposición internacional pueden ser verificados en: 

http://porcubaparacuba.blogspot.com/2007/11/hugo-chvez-prepara-sus-fuerzas-armadas.html

[6] La moneda china es el renmin o yuan que equivale a unos € 0,14 aproximadamente. Hay billetes de 100, 50, 25, 10, 5, 2 y 1 yuan y fracciones de 50, 20 y 10 céntimos. No existe mercado negro, por lo cual se pueden cambiar los dólares ($ 1  = 8,1 yuanes, aprox.) en los hoteles y en los bancos.

[7] Ver: http://www.aainteligencia.cl/2008/Mar2008_3_JorgeSerrano.html

[8] EEUU en guerra: «Bellum justus», ¿guerra justa? Michael Hardt y Antonio Negri, “La Jornada” México, 12 de octubre.

“El renovado interés por el concepto de bellum justus, o guerra justa, y su efectividad, son síntomas del resurgimiento del concepto de imperio. Este concepto, orgánicamente vinculado a los antiguos órdenes imperiales y cuya rica y compleja genealogía se remonta a la tradición bíblica, comenzó a reaparecer en tiempos recientes como relato central en las discusiones políticas, en particular desde la Guerra del Golfo. Tradicionalmente, el concepto descansa en la idea de que cuando un Estado debe confrontar una amenaza de agresión que pueda poner en peligro su integridad territorial o su independencia política, adquiere jus ad bellum, el derecho a la guerra.”

“Pero hay un problema con este renovado foco sobre el concepto de “bellum justus”, que por cierto la modernidad, o más bien el secularismo moderno, luchó por erradicar de la tradición medieval. El concepto tradicional de la guerra justa implica la trivialización de la guerra y la celebración de ella como instrumento ético, ideas que el pensamiento político moderno y la comunidad internacional de las naciones-Estado han rehusado enfáticamente. Pero estas dos características tradicionales han reaparecido en nuestro mundo posmoderno: por un lado, la guerra es reducida al estatus de acción policíaca, y por otro se sacraliza un nuevo poder, que mediante la guerra queda facultado para ejercer funciones éticas.”

“Lejos de sólo repetir nociones antiguas o medievales, los conceptos actuales presentan algunas innovaciones en verdad fundamentales. Una guerra justa no es ya en sentido alguno una actividad de defensa o resistencia, como lo fuera, por ejemplo, en la tradición cristiana de San Agustín a los escolásticos de la Contrarreforma: una necesidad de "la ciudad mundana" para garantizar la sobrevivencia lograda. Ahora, las acciones bélicas se justifican en sí mismas. Dos elementos distintos se combinan en este concepto de guerra justa: primero, la legitimación del aparato militar en tanto tiene fundamentos éticos, y segundo, la efectividad de las acciones militares en la consecución del orden y la paz deseados. La síntesis de ambos elementos pueden de hecho ser el factor determinante en la fundación, y la nueva tradición, del imperio. Hoy el enemigo, al igual que la guerra misma, nos llegan trivializados (reducidos a un objeto rutinario de represión policíaca) y se tornan en absolutos (como el Enemigo, una amenaza absoluta al orden ético). La Guerra del Golfo fue tal vez el primer ejemplo plenamente articulado de esta nueva epistemología del concepto. La resurrección del concepto de guerra justa puede ser un síntoma de la emergencia de un imperio, uno muy poderoso y plagado de sugerencias.”

[9] Jorge Verstrynge,La Guerra Periférica y el Islam Revolucionario – Orígenes, reglas y ética de la guerra asimétrica”, Editorial El Viejo Topo, 256 pp. Para mejor informaciones y comentarios sobre esta publicación, ver, entre muchos, los siguientes:

a. Trabajo en formato PDF: http://www.reis.cis.es/REIS/PDF/REIS_111_121168332633897.pdf

b. "La guerra periférica y el Islam revolucionario. Orígenes, reglas y ética de la guerra asimétrica" de Jorge Verstrynge” en “Rebelión”: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=10183

c. Alberto Garrido: “La discusión Asimétrica”, Dossier Bolivia:

http://www.lostiempos.com/noticias/dossierbolivia/nacional/bases_militares/garrido/29-11-05/

Correo: omar1montilla@gmail.com

28/10/08

Comiendo en Hungría


Goulash: Plato nacional húngaro

Omar Montilla

Desde hace algún tiempo tenía una deuda pendiente con Hungría. Siempre he querido escribir algo sobre las impresiones de mi visita a ese maravilloso país. Pero han pasado tantos años desde la última vez, que ahora se me hacen borrosos. Lo primero que se me ocurrió fue referirme a la gastronomía húngara, entre las más destacadas del mundo, sobretodo con el elemento común que la vincula con otras de la misma estatura como la hindú, la mexicana y la peruana: los ajíes.

Pero además de los ajíes y de los corposos vinos húngaros, el más grato recuerdo que siempre he tenido es haber encontrado, leído y disfrutado un libro escrito al alimón entre Pablo Neruda y Miguel Ángel Asturias, quienes cambiaron sus oficios al escribir Neruda en prosa y Asturias en verso [1]. Pero me he topado con un texto del recordado escritor cubano Lisandro Otero, y como lo considero insuperable, no tengo más remedio que publicarlo, como si lo hubiera escrito yo mismo.

La mesa puede ser campo de fiesta, convivio, gusto por la charla, disfrute de la hospitalidad… 

Lisandro Otero [2]

En 1938 Rafael Alberti y Miguel Ángel Asturias vivían en París, en el segundo piso de un edificio que albergaba en su planta baja una librería. En la vidriera se mostraban las abundantes obras de Víctor Hugo. Al bajar diariamente Alberti y Asturias tenían por costumbre medir su silueta contra los tomos acumulados para comprobar el incremento de sus siluetas que comenzaban a adquirir perfiles mofletudos. 

Rafael, desalentado exclamaba: "Ya estoy pasando el quinto tomo de Los Miserables" y Miguel Ángel le respondía: "Voy bien, no he aumentado, sigo en el segundo tomo de Notre Dame de Paris". Eran dos epicúreos aficionados al buen arte del comer y el beber. 

En 1965 coincidieron en Budapest Pablo Neruda y Asturias. Animados de un apetito pantagruélico recorrieron los principales restaurantes de una capital de bien ganada reputación por la calidad de su gastronomía. 

En el restaurante Alabardero cenaron tan a gusto que les surgió la idea de escribir a cuatro manos un libro sobre la cocina local. Al día siguiente, en una taberna de marineros, a orillas del Danubio, reafirmaron su proyecto. Comenzaron a recorrer las villas de donde eran originarios los platos que degustaban. Fueron recibidos por alcaldes y notables, cocineros y sumilleres. 

También probaron los legendarios vinos de aquella tierra: "seca transparencia y delirante dulzura, siete colores del rubí, sangre de toro, sangre de venado, sangre de león", escribiría Asturias. "El que comulga con ajíes, vuelve a vivir el sacrificio humano", diría Neruda. 

Les llamó la atención la mantelería primaveral de los mesones, el aroma del goulasch, "violento, goyesco, picante, casi incendiario", exclamó Asturias. Las sopas de cangrejo y de tortuga, de crestas de gallo, de jabalí, de conejo, de pulpa de calabaza motivaron su entusiasmo. 

"País de potajes que hacen temblar los cartílagos". No olvidaron la carpa con estragón, ni la berenjena con sabor de oro, ni los champiñones multiplicados por la lluvia. Al comentar el foie-gras Neruda lo proclamó "hígado de ángel —peso puro del goce— tu sabor toca el arpa en una ola de delicia". 

Asturias alabó esa gran industria de la alimentación que tiene a un país como alacena y granero, como arcón de maravillas caseras, como fuente de vinos exquisitos y construye un sabio uso de picantes y especias mientras impugna a quienes están sometidos a prohibiciones religiosas en el comer, a dictados dietéticos, a restricciones de salud, a normas de moda o a horarios implacables que les impiden el pleno disfrute de banquetes infinitos. 

También tronaron contra quienes renuncian a los postres, usan sacarina en vez de azúcar, beben leche desnatada y aliñan las ensaladas con limón solamente. 

Neruda ensalzó el vino Sangre de Toro: "tu cornada mortal nos da la vida y nos deja tendidos en el suelo respirando y cantando por la herida". Al Tokay le llamó "fuego de ámbar, luz de la miel, camino de topacio, verdad de oro, rectitud del mediodía", néctar que llena las copas "con su fogosa fuerza delicada". 

Cuando visitaron el famoso restaurante Hungaria vieron con interés la colección de fotos de sus más ilustres comensales: Maurice Ravel, Thomas Mann, Maurice Chevalier, Ricardo Strauss, Arturo Toscanini, Harold Lloyd y José Raúl Capablanca. Allí disfrutaron de ciruelas, duraznos y peras sobre una torre de hielo picado. 

En aquellos días Neruda y Asturias reeditaron las enseñanzas de Brillat Savarin, quien ordenó la sucesión de platos tal como la conocemos hoy: de los más ligeros a los más sustanciales; trataron de reproducir el famoso festín de Trimalción, narrado por Petronio, con su aluvión de salchichones, longanizas, butifarras y chorizos; remedaron las bodas de Camacho, que nos cuenta Cervantes, donde cincuenta cocineros prepararon una docena de lechones y un novillo entero junto a sesenta odres de vino y dos calderos de aceite para freír. 

Asturias concluye que "comer es vulgar" pero la mesa puede ser campo de fiesta, convivio, gusto por la charla, disfrute de la hospitalidad. Los hartazgos son una tradición de siglos y señalan hitos como la vendimia, bodas, bautizos y funerales. Muchas recetas son consagradas por el uso popular y avaladas por su repetición durante siglos.

NOTAS

  1. Publicado en 1969 por editorial Corvina, de Budapest y Lumen, de Barcelona
  2. Ver:http://www.cubaliteraria.com/autor/lisandro_otero/biografia

Correo: omar1montilla@gmail.com

 

Don Manuel Rosales no es Robin Hood, sólo está en busca del tiempo medido

Manuel Rosales: Pronto tendrás una pareja de manillas unidas entre sí con las que te aprisionarán las muñecas

Omar Montilla

1. La película

 Para mí “La Mazzetta”, conocida en español como “El Pago Final”, es una película, que si bien no puede ser calificada como obra maestra, es de aquellos trabajos que se hacen dignos de recordar, no sólo por el argumento, sino por las extraordinarias actuaciones de Nino ManfrediPaolo Stoppa y  Ugo Tognazzi. Dirigida por el recordado Sergio Corbucci.

Esta película (1978), que está basada en la novela homónima y la que tuve suerte de ver en su estreno, tiene un argumento sencillo y muy “alla italiana”. Sasá es un joven napolitano que se bandea como puede, ganándose la vida como “abogado”. Un gran industrial Michelle Miletti, muy rico, le encarga de encontrar a su hija Giulia, que se había escapado de casa llevándose consigo algunos documentos comprometedores. A cambio de su labor sería recompensado con una sustanciosa “mazzetta”.

Sasá inicia las investigaciones y al poco tiempo se topa con los cadáveres de Tina, la tercera esposa del industrial y el de Pino, un joven que había embarazado a Giulia. Siguiendo su encargo, no tarda en encontrarse con don Nicola Cassali, quien a su vez era socio y adversario del propio don Michelle, y quien estaba muy interesado tambien en ponerle las manos a los famosos documentos. Se suceden una serie de acontecimientos donde abundan sicarios, atentados y cadáveres. Pero Sasá lentamente va descubriendo la verdad y se ve precisado a rendir cuentas ante el comisario de policía. Cuando al fin logra encontrar los documentos y rescatar a Giulia, se da cuenta que los dos capos se han puesto de acuerdo, por lo que los documentos no sirven para nada y la corrupción continúa.

2. Un entorno privado y público de personajes corruptos

Este recuerdo ya lejano, pero no menos presente, me ha permitido introducir este tema de la corrupción oyendo las grabaciones de las conversaciones de Manuel Rosales y hechas públicas recientemente. Los interlocutores no son políticos, señorones del empresariado, ni prelados de la jerarquía católica venezolana, sino con subalternos, subordinados que rinden cuentas al “magistrado”.

Un frío eléctrico me recorre el espinazo sólo al pensar que personajes de esta diminuta estatura moral y ética pudieran eventualmente haberse  apoderado del país, o que en el futuro pudieran hacerlo. Las conversaciones telefónicas versan, entre otras cosas, sobre asuntos de ganado, precios de la carne, potreros, comercialización de productos y “cobres”, no desde la óptica del gobernante preocupado por los asuntos que atañen a sus gobernados en un Estado de las dimensiones del Zulia, sino que son asuntos meramente privados. Eso no sería muy censurable si esos bienes hubieran sido adquiridos legalmente como resultado del duro trabajo como empresario del campo, sino que se trata del latrocinio de un hombre profundamente hundido en el más nauseabundo estercolero político de nuestro abrumado país.

Y estas revelaciones no son sino una pequeña excrescencia, mera muestra banal de algo más grande. Lo más llamativo del caso, es que estas revelaciones se producen en el marco de una campaña electoral en el cual figuran como temas de la misma, la corrupción, la inseguridad y los apagones eléctricos, que son precisamente temas que deberían ser tabúes para estos elementos gangsteriles que pululan en la oposición a este gobierno. Los dos estados que ganó la oposición en las pasadas elecciones, Zulia y Nueva Esparta, son precisamente los más peligrosos en lo que se refiere al tráfico y consumo de estupefacientes. El Zulia ha batido records de secuestros irresolutos, de mafias, de robos de todo tipo, de atentados donde predomina el sicariato, y pare de contar. El Estado Zulia tiene la desdicha de poseer la más corrompida policía del país, dirigida por personajes como aquel llamado “Manduco”, y quien se encuentra preso por ser “presunto” asesino de un agente de investigaciones.

Lo de los apagones es otro asunto: ya está demostrado que este oposicionismo cipayo tiene la mano metida en los intentos de sabotaje. En fin, que los temas con los cuales pretenden acorralar al gobierno, se les devuelven como un boomerang.

No voy a meter la mano por los corruptos que todavía “despachan” desde el gobierno, porque existen, son señalados, apartados y enjuiciados. Cualquier símil entre oposición y gobierno es una tarea verdaderamente imposible. Para comenzar por la cabeza tenemos el ejemplo de nuestro Presidente, a quien se le puede criticar por los justificables errores que puede haber cometido, como en efecto se hace, pero que es un baluarte, un ejemplo de moralidad y de manejo escrupuloso del tesoro público. Los venezolanos estamos seguros, pero seguros de verdad, que conversaciones mafiosas como las reveladas, jamás se le escucharán a nuestro Presidente.

Si de algo estamos seguros, es que el presidente Chávez no tiene ni tendrá casa propia, ni autos lujosos, ni haciendas, ni yates, ni acciones en empresas privadas, ni valores bursátiles. Esta práctica de vida lo hace invulnerable a la corrupción, a la concupiscencia. Nuestro presidente puede hablar también de ganados, de haciendas, de precios de la carne, etc., pero todo ello dentro del marco de la Ley, y sobretodo de los bienes que son del Estado, de los particulares, que no de lo particular.

Rosales siempre ha tenido unas profundas ansias de poseer bienes materiales y se regodea en su disfrute. Pero esa codicia no está sustentada en el trabajo sino en la corrupción en todos niveles, como se ha venido demostrando públicamente. No voy a permitirme hacer de pronosticador electoral en el Zulia, sólo espero que esta vez los zulianos recobren el sano juicio. Pero de una cosa si estoy seguro: Rosales va a tener que pagar por sus delitos, cuyo elenco sería prolijo enumerar.

3. En busca del tiempo medido y de su inexorable paso

Lo más delicioso de una de las conversaciones telefónicas de Rosales se refiere al asunto de los relojes. Lo novedoso no es que Jorge Abudei, del diario “La Verdad”, ¡vaya nombre!, haya escogido el más costoso como es el rolex de 45 millones de bolívares (seguramente a precio de oferta), sino eso, precisamente, que haya escogido su “regalo”. Otra cosa curiosa es la hemorragia de relojes que se anuncian para todas las personas. Seguramente entre el rosalaje abunda la tentación de medir el tiempo, porque presumo, intuyen que se le acaba y su paso, como dicen, es inexorable.

Observo también que este caso de los relojes es anómalo y no cuadra muy bien. Generalmente los depredadores del erario público reciben “regalos”, pero en este caso es a la inversa. La práctica es que el funcionario corrupto “favorezca” a un empresario con contratos, pero en este caso se trata de dueños de medios de comunicación, y si de algo debe estar agradecido el señor Rosales es de ellos, que lo han elevado a los altares, tiene, como se dice en el lenguaje clerical, “olor de santidad”.

No crean que este sea un inciso para abordar al celebrado novelista francés Marcel Proust, ni se trata de parodiar su novela “En busca del tiempo perdido”, simplemente es la constatación de hechos bastante curiosos, de los que se “enriquece” la política nacional. Porque no me digan si no es curioso que Manuel Rosales le robe a los pobres para darle a los ricos. ¡Cuánto disfruta repartiendo relojes y millones a diestra y siniestra! Lo mejor es que lo hace con la certeza de que lo que reparte se lo ha birlado a otros, y como todo truhán que se respete, reparte y reparte y se queda con la mejor parte, o sea…

Correo: omar1montilla@gmail.com

24/10/08

En torno a la “demasiada jurisprudencia” y a la interpretación progresiva y lógica de la Constitución

 Saludo el artículo de la Dra. Hildegard Rondón de Sansó publicado en Aporrea, quien se ha atrevido a esculcar en un asunto de particular importancia para el desarrollo de nuestro sistema jurídico en época de cambios, como la que estamos viviendo en Venezuela y en resto del continente. Resulta por demás interesante que una persona de la estatura jurídica de la Dra. Rondón, haya podido aportar elementos para una seria discusión sobre un tema que debería ser aprovechado para abordarlo con la urgencia que reclama la situación. 

En efecto, le preocupa a la Dra. Rondón que "La Constitución Bolivariana estableció el carácter vinculante de las interpretaciones de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo cuando las mismas se refieren al “contenido y alcance de las normas y principios constitucionales”. Se quiso que, para velar por la uniforme interpretación de la Constitución se atribuyese a la sentencia de la Sala Constitucional sobre la interpretación de las normas constitucionales, carácter obligatorio para las restantes Salas del Tribunal Supremo y los demás tribunales.” Mas adelante, exprime el concepto básico de su artículo, cuando asienta que “Con tal disposición se modificó el régimen de la justicia en Venezuela, en el cual, los jueces eran autónomos en el sentido de poseer libertad para interpretar la norma en la forma en que lo considerasen más ceñida a la lógica y a los intereses cuya tutela les había sido encomendado.  Ante tal norma, no vamos a discutir su conformidad con los principios sobre los cuales se erige el concepto de jurisdicción. Aceptaremos que la interpretación que haga la Sala Constitucional es como una ley, de obligatorio cumplimiento”

Me parece un desatino, por decir algo inofensivo, dejar sólo en manos de los magistrados de la Sala Constitucional el monopolio de la interpretación de la Constitución, sino también permitirles adueñarse de  forma en demasía indebida las facultades que el derecho común atribuye al pueblo, como es el poder constituyente. La interpretación progresiva y lógica del derecho en general y de la Constitución en particular es en extremo trascendental para que pueda quedar atribuida exclusivamente a un grupo reducidísimo de personas, por más meritorias y honorables que puedan ser, porque ese no es el problema.

El problema trasciende el ámbito jurídico y se adentra en consideraciones políticas inobjetables, ineludibles. Bastaría que en alguna ocasión la correlación política o sustantiva de la Sala Constitucional cambiase por virtud de muchos de los imponderables que pueden presentarse, para que se produzca un verdadero descalabro en el sistema jurídico imperante en Venezuela, cosa que ya ocurrió y de lo que tenemos experiencia con aquella infeliz decisión que justificó lo injustificable, como es un Golpe de Estado que abrogó de un plumazo el orden constitucional. Un aberrante “tecnicismo” jurídico fue utilizado por la mayoría circunstancial de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia para argumentar que los militares no habían dado un golpe de Estado, sino que se había presentado un “vacío de poder”, y que no secuestraron al presidente Chávez durante los días 11, 12 y 13 de abril, pues lo que hicieron fue protegerle la vida porque estaban "preñados de buenas intenciones".

Estamos conscientes que la cascada jerárquica de la justicia en Venezuela está muy trastocada para permitir también un ejercicio desordenado del libre albedrío, que pueda imperar sin controles de poderes que no puedan estar sujetos a la concreta y correcta aplicación del raciocinio, sino por los intereses particulares de ciertos sectores. Debe imperar sí, una irrestricta libertad para resolver los asuntos que al juez se le plantean, siempre y cuando puedan obrar por reflexión y libre discreción.

Cuando un juez omite la valoración del material probatorio y acoge sin discernir o desentrañar las motivaciones de la Sala Constitucional o de otro Tribunal Superior, en base a generalizaciones, sin argumentar debidamente la situación que tiene ante sí y llegar a “sus” conclusiones, está violando normas constitucionales que tienen incidencia en la preservación de las garantías del debido proceso y del derecho a la defensa. Puede incurrir inclusive en la comisión de graves irregularidades al vulnerar la garantía a la igualdad procesal de las partes, por permitirse no analizar, criticar y valorar sus alegatos; e igualmente viola normas constitucionales donde está interesado el interés público, especialmente el de protección del destinatario o beneficiario del texto legal aplicable, aunque el fallo recurrido se presente en absoluta conformidad con otro de igual jerarquía, superior o de la misma Sala Constitucional.

La significación jurídica de cualquier actuación judicial debe atender a la debida interpretación progresiva, lógica y sistemática del Derecho, para salvaguardar el debido proceso y el derecho a la defensa de las personas. Es más, pensamos que actuaciones con base a esta teoría, se estarían salvaguardando las normas jurídicas y de orden público, que protegen no solo dichas garantías, sino la propia Constitución Nacional en su efectiva vigencia y supremacía, lo cual conlleva a la realización de la justicia por intermedio del proceso, como lo prescribe el artículo 257 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Como dice la Dra. Rondón, y comparto el decir: Vamos a reaccionar contra este sistema perverso que le quita al juez su verdadero sentido que es el de la interpretación autónoma.”

La teoría de la interpretación jurídica es uno de los temas predilectos de la Filosofía del Derecho y de la Teoría General del Derecho, pero pensamos que debe desbordar ese ámbito y despertar el interés y el aporte de los otros ámbitos académicos tradicionales: civil, mercantil, penal, laboral, etcétera. Ante nuestros ojos se presentan las dos concepciones del sistema jurídico: La constitucionalista y la legalista. La autonomía del juez democrático, dentro del marco de la Constitución debe prevalecer en lugar de la omnipotencia judicial apoyada en la Constitución. Definitivamente, las características del ordenamiento jurídico actual ya no resultan conformes a la ideología del positivismo.

La defensa de los derechos e intereses de los particulares, que conjuntamente con la doctrina y la jurisprudencia de la Sala Constitucional ha ido delimitando en sus importantes criterios de aplicación el contenido esencial de los derechos fundamentales, entendiendo por una parte que eran derechos subjetivos y, por otra, que eran elementos esenciales de un ordenamiento objetivo, perfilando así un doble carácter de los derechos fundamentales: en su condición de derechos subjetivos de los individuos, garantizan el status jurídico o la libertad en el ámbito de su subsistencia; y como elementos esenciales de un ordenamiento objetivo, configuran el marco de convivencia plasmada en el Estado de Derecho.

El trabajo de adaptación requiere atenuaciones y límites, para evitar que el intérprete confunda la realidad de la vida social, con la manera en que el propio intérprete la concibe. Sin embargo, esta interpretación denominada progresiva, no sólo es una necesidad lógica, sino también una necesidad práctica. Se debe observar que la interpretación progresiva tiene, en el campo del derecho procesal, una importancia mucho más limitada que en el derecho privado material, ya que en este último orden jurídico el contenido sustancial  de la norma, lo proporcionan aquellas relaciones sociales que están en permanente cambio y evolución.

No estoy muy seguro que la Dra. Rondón comparta mis opiniones, pero deliberadamente me he valido y apoyado en las suyas para expresar las mías. ¡Simple oportunismo!


Correo: omar1montilla@gmail.com

7/12/07

Vladimir Villegas dice que no saltó la talanquera, puede ser, pero explícame esto…

Oí todo, con estos oídos que se han de comer los gusanos

OMAR MONTILLA

…que yo oí en un programa radial que compartes con ese engendro político que es William Ojeda, donde demostraste un extraordinario “sentido del humor” mientras conversabas telefónicamente con Claudio Nazoa, que en memoria de su padre me ahorro los epítetos que se merece, por los momentos.

A mi en lo personal me importa un comino si tu saltas o no la talanquera, ese es tu problema y allá tú con las “explicaciones” que has dado; lo que me indignó fue la forma como celebraste con risitas el chiste malo que hizo Claudio Nazoa a costa de Rosinés la hija del Presidente. No dijiste nada y eso no tiene perdón, no porque la niña sea la hija de quién es, sino porque nadie tiene derecho a burlarse de una niña inocente que ahora está en el ojo del huracán político, y quien ha sido utilizada descaradamente por su madre con fines electorales. Ella tampoco tiene derecho a eso.

Ese es el reclamo que te hago. Allá tú que te entusiasman tanto esas “junticas” que tienes para demostrar “amplitud” de criterios y para trasmitirle al país la falsa percepción de una “reconciliación” que nadie comparte. Para que haya reconciliación debe mediar el perdón, y para que este sea posible se hace necesario el propósito de enmienda. Esto es básico, medular ¿Se han cumplido estos extremos?

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