“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

9/9/12

Jed Rubenfeld nos hace sentir muy de cerca ‘La pulsión de muerte’

Foto: Jed Rubenfeld
No es solo una novela policíaca que atrapa al lector con su intriga política y científica, sino también una provocativa meditación acerca del “efecto dominó”, psicológico y emocional, de la llamada ‘guerra contra el terrorismo’
Esta novela es una descarnada narración de una realidad histórica en años cruciales de la historia de los Estados Unidos

Francisco Vélez Nieto

Jed Rubenfeld / La pulsión de muerte / Traducción de Jaime Zulaika / Editorial: Anagrama

Son tres los protagonistas más importantes de esta envolvente y trepidante novela que ofrece muy diversas facetas desde el inicio de su andadura partiendo de un mismo punto de encuentro donde todos parecen estar, aunque caminando por una bifurcación de senderos que se alejan hacia puntos direcciones diferentes hasta volver a encontrarse, en el juego de tan cerca y tan lejos. Andaduras que les permiten contactar en la vieja Europa destrozada tras su Primera Guerra Mundial.


La Gran Guerra ha terminado y con ella el hombre sin atributos, víctima o cómplice de revoluciones y dictaduras emergentes de una ensangrentada tragedia jamás concebida. La historia inmensa comienza en Nueva York año 1920, América no podía quedar al margen, siendo receptiva de inmigraciones masivas en las vísperas de los años locos de un continente tan dinámico como feroz en la lucha por los poderes, tanto embriaguez como falta de escrúpulos para poder ejercer la más despiadada explotación del hombre por el hombre. Fuente de reivindicaciones y revoluciones, el desplome económico tras la guerra. Las fábricas se cierran, las familias pierden sus casas. Parados y desahuciados se encuentran en la calle en la más lamentable y desnuda miseria.

Y estos tres principales personajes son los representantes máximos de la historia compuesta por un combinado coctel explosivo, de novela policíaca de aventura, sin que faltar lo científico. Tiempos de Freud y el psicoanálisis, la pulsión de muerte es opuesta a Eros. En este caso, Eros se caracteriza por la tendencia hacia la cohesión y la unidad, mientras que la pulsión de muerte es la tendencia hacia la destrucción que con claridad expone en su ensayo sociológico "El malestar en la cultura. También Marie Curie que, sin alcanzar la altura de famoso vienés, con los Rayos X ocupa un espacio importante en la historia de los grandes descubrimientos y los Rayos X. Una narración que se basa en fechas reales de la historia de América primer cuarto del siglo XX, entre los que se encuentra el acto terrorista en la Wall Street, en 1920. Un detective llamado Littlemore, casado con una italiana y padre de muchos hijos que sufre la inquina del racismo, pero que como honesto profesional, observador inteligente e intuitivo, soporta con valentía, consciente de la trama en la que se encuentra dada su pulcritud profesional en busca de la aclaración de unos hechos que alcanzan en el transcurso de la historia la elevada sima de las política de estado.

Junto a tan valiente y arriesgado defensor de leyes transparentes, se encuentra el doctor Younger, aventajado discípulo de Freud, personaje como surgido de otra novela, y no por mera referencia, sino como oficial médico en la Gran Guerra, donde logró merecidos honores por su arriesgada y atrevida labor profesional en salvar vidas humanas. Curiosamente con la ayuda de la tercera persona que compone el trío de protagonistas., la francesa Colette, una cautivadora feminista, de extraño pasado que es alumna y colaboradora de Madame Curie que, con un hermano enfermo, junto a un misterioso pasado familiar de origen judío, que parece obligarle a un misterioso y obsesivo compromiso que despierta todo tipo de suspicacias. Un trío que se conoce el 16 de septiembre de 1920 a las doce y un minuto cuando en ese inmenso Nueva York estalla una bomba ante las puertas de banco de J. P. Morgan, muy cerca del edificio del tesoro de los Estados Unidos, justo en el centro del acontecimiento que produjo treinta y ocho muertos y cientos de heridos.

A medida que se desarrolla la narración va aumentado el asco hacia los políticos y la banca. ¿Nada nuevo verdad? puede susurrar un lector mínimamente atento a la realidad de la actual diaria, hasta tal extremo, que más que la realidad se asemeja a la ficción, una ficción de mala literatura. También nos lleva a saborear la América de Dos Passos, maestro insuperable narrador crítico de su patria debido al compromiso que todo creador debe asumir. Así lo hace también con estilo y maestría Jed Rubenfeld en esta descarnada narración de una realidad histórica en años cruciales de la historia de USA. Las tramas enredada en un mismo tejido, todo el horror que emana el pestilente y nauseabundo olor legítimo de las cloacas del poder, donde se acuerdan y deciden las guerras y alianzas de los grandes capitales, las más perversas intrigas y enfrentamientos soterrados entre ellos por alcanzar más y más. Hechos históricos y criminales como el de los anarquistas Ferdinando Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti trabajadores y anarquistas, que fueron juzgados, sentenciados y ejecutados por electrocución el 23 de agosto de 1927, inoxidable condena que sigue flotando en la historia de los movimientos obreros en su lucha por unos justos y mínimos derechos a los que todo ser humano debe tener derecho amparado por una justicia limpia. Porque esta obra “No es solo una novela policiaca que atrapa al lector con su intriga política y científico, sino también una provocativa meditación acerca del “efecto dominó”, psicológico y emocional, de la guerra del terrorismo” Mateehew Pearl.

Título original: “La pulsión de muerte”, de Jed Rubenfeld