“El Hombre” (The Man) del director indio Sathar Adhoor es el nombre de la película que, según él, es la más corta del mundo: una grabación de sólo diez segundos protagonizada por una hormiga que quiere reflejar "el bien y el mal".
“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell
4/12/08
La película más breve del mundo (por ahora!)
3/12/08
India y Pakistán al borde de una guerra instigada por el Imperio

La última barrabasada de Bush
Desde hace cierto tiempo Bush y su camarilla le tienen la vista puesta a Pakistán con el pretexto de que en la frontera que comparte con Afganistán se alojan grupos terroristas. Para demostrar que de las palabras se van a los hechos, han sido reportados varios ataques de aviones gringos contra comunidades inermes de ese país.
Los atentados en la ciudad de Bombay, que han dejado un saldo de casi 200 muertos y cerca de 300 heridos, fue planificado y ejecutado con una meticulosidad que llaman verdaderamente la atención, por la forma como se llevaron a cabo y el despliegue exhibido por los “terroristas”, lo cual causa asombro, y donde se evidencia una organización militar que ha demandado una cuantiosa participación de personas. Se ignora la profundidad de la investigación, y lo peor, si alguna vez saldrán a la luz pública las conclusiones de la misma.
Pero lo que está muy claro es que todas las “pruebas” e “indicios” apuntan inexorablemente hacia Pakistán, donde quienes tienen el poder real es el ejército creado, formado, pertrechado y sostenido en diversas formas por los Estados Unidos. Y esa descarada intervención norteamericana no es nueva, y se remonta a 31 años atrás cuando toma el poder el General Zia ul Haq (1977-1988), mediante un golpe de estado contra Zulfikar Ali Bhutto, ejecutado por los militares y padre de la reciente asesinada dirigente política Benazir Bhutto. Los hilos de este horrendo crimen conducen hasta el expresidente Pervez Musharraf.
Todos están conscientes que el ejército pakistaní es fiel y obediente a los Estados Unidos, pero en la actualidad priva una red política muy interesante cuyo control no ha podido ser asumido por Washington. Hasta el momento, se piensa que los autores pertenezcan al movimiento separatista de Cachemira, que siempre ha sido patrocinado por fuerzas políticas y militares pakistaníes alineadas con el Imperio.
En los atentados de Bombay se le ve la costura a
Barack Obama ha sido muy claro en su plan de reforzar la presencia norteamericana en Afganistán, y para ello no piensa en dejar ni un solo día a las tropas sin una “adecuada conducción”, por lo que ha ratificado en su cargo al señor Robert Gates como Secretario de Defensa. El objetivo es claro: avasallar a Afganistán para lo que necesitan urgentemente cortar las “rutas de aprovisionamiento” con el vecino Pakistán y para ello les urge también un buen remezón, que le permita a los Estados Unidos intervenir para “arreglar” la situación entre India y Pakistán. Allí esta el viaje “inocente” de Condoleezza Rice a ambos países.
Aparentemente la mesa está servida: el actual presidente de Pakistán, el viudo de la señora Bhutto, Asif Ali Zardari, no parece estar al control de la creciente violencia interna en su país, cuya estabilidad no está garantizada, y ese es el “talón de Aquiles” de su gobierno, del que Bush, in extremis, se quiere aprovechar, para regocijo de Obama.
Los atentados de Bombay vienen como anillo al dedo porque seguramente el gobierno se verá obligado a endurecerse con sus vecinos, como lo hicieron reiteradamente en el pasado cuando intervenían descaradamente en el llamado Pakistán Oriental (hoy Bangla Desh), así como la breve guerra fronteriza con China en 1962 y en las continuas provocaciones contra ese país a inicios de los 70.
La situación no deja de ser compleja, pero mientras India y Pakistán se mantengan a tiro de fusil, no habrá problemas, porque es poco probable que dos países que tienen armas nucleares vayan a la guerra mientras no estén mejor documentados los atentados de Bombay. La conchupancia entre el gobierno de
Correo: omar1montilla@gmail.com
1/12/08
El riesgo de querer quedarse en Colombia

Una cuña, o spot de publicidad, ampliamente difundida internacionalmente y patrocinada por el gobierno colombiano que busca promover el turismo hacia ese país, les dice a los potenciales turistas que los visitan o quieran visitarlos que corren un riesgo: el de que se quieran quedar en Colombia. Esta campaña pretende también mostrarle al mundo los importantes avances que ha tenido el país en materia de seguridad, economía y calidad de vida, y estaría dirigida a Estados Unidos, Venezuela, Canadá, España y Brasil. Después se promocionará en Italia, Alemania, Chile, Perú y demás destinos de la subregión andina. Nos pintan a Colombia como una magnificación de lugares legendarios, una Shangri-La tropical. Buena esa.
La realidad es otra. En Venezuela vive más del doce por ciento (12%) de la población del vecino país (5,5 millones de personas, aprox.) extraídos dentro de una población de cerca 45 millones de habitantes. Sin hacer mayores indagaciones estadísticas podemos afirmar que todos ellos viven aquí entre nosotros, precisamente por el riesgo de quedarse en Colombia.
El primer riesgo es el económico. La oligarquía depredadora colombiana que se ha apoderado desde siempre del poder, no tiene ningún empacho en echar a sus propios connacionales para así no tener la obligación de prestarle la asistencia a que tienen derecho de acuerdo a
En Venezuela, los colombianos son tratados sin ningún tipo de discriminación y tienen acceso a la educación, a la salud y al trabajo en las mismas condiciones que nosotros los venezolanos. Pueden obtener la nacionalidad venezolana sin perder la colombiana cuando así lo deseen, sin engorrosos trámites administrativos. Por supuesto que este trato no es recíproco en el hermano país.
Hay otro tipo de riesgo de quedarse en Colombia: el político. Millones han sido desplazados en Colombia de sus tierras, muchas de ellas pertenecientes ancestralmente a los pueblos indígenas. Con el pretexto de luchar contra las FARC, nuestros hermanos colombianos son perseguidos, torturados, encarcelados y asesinados. Las masacres de campesinos y sindicalistas son tan comunes que han terminado por ser bautizadas como "falsos positivos", que consisten en secuestrar a grupos de personas, la mayoría víctimas inocentes , que luego son asesinadas en las formas más atroces y presentadas como “muertos en combate”. No se tienen cifras exactas de los desplazados por la guerra en Colombia hacia Venezuela, Ecuador, Panamá, Perú y Brasil, pero su número es cuantioso.
Ni hablar de los narco-paramilitares y narco-parapolíticos. Son tantas las crueldades a las que han sometido a la población civil en Colombia, que cuando los hechos han sido narrados y conocidas las aberrantes prácticas de estos grupos terroristas, erizan los pelos al mejor prevenido. Se cuentan por miles las víctimas que han sido cortadas en pedazos con hachas filosas y sierras eléctricas. Muchas personas han sido evisceradas sin piedad en medio de un jolgorio amenizado con música vallenata, porros, cumbias y abundante aguardiente. Sus restos, son dejados a merced de los carroñeros, sepultados en fosas comunes y/o arrojados a los ríos, buena parte de los cuales confluyen en la cuenca del Orinoco.
Pero ese gobierno insensible y esa oligarquía voraz, que alguna vez serán juzgados ante los tribunales terrenales, tienen la cachaza de intervenir en Venezuela, y aliarse con sus naturales escuálidos para preparar el terreno de la intervención imperial. Haber pillado al Cónsul de Colombia mientras sostenía una “interesante” conversación telefónica con el primo común de Pablo Escobar Gaviria y Álvaro Uribe Vélez, y quien es “asesor” de éste último, es apenas algo anecdótico dentro de la cantidad abrumadora de hechos que conocemos y evidencias que manejamos.
Si algún país tiene derecho de “intervenir” en Colombia es Venezuela. Reconocemos que los colombianos que aquí viven contribuyen al desarrollo nacional con su trabajo. Pero tambien es una pesada carga económica, social y humana que debemos afrontar. Los hospitales, escuelas y muchas de las oportunidades laborales, sobretodo de la zona fronteriza, están copados por colombianos que no reciben el mismo trato en su país. Las misiones sociales implantadas por el Gobierno Bolivariano también amparan a millones de colombianos, que tienen el riesgo de quedarse allá, y que se vienen, en algunos casos en forma transitoria mientras resuelven sus problemas, que son muchos, en Venezuela.
Por eso debemos prepararnos para lo peor contra ese gobierno, los narco-paramilitares y narco-parapolíticos, que al final conforman un todo, que quieren extender sus malignas influencias en Venezuela, desgraciadamente traídos de la mano por los eternos traidores a la patria con los que forzosamente convivimos, pero que estamos derrotando.
30/11/08
Este es otro Omar Montilla
Les presentamos a Omar Montilla, nuestro más reciente nieto en venir al mundo y quien nació en Caracas el 27 de junio de 2008. Los que ya son abuelos, a quienes va dirigido este mensaje, podrán valorar el significado del mismo y la carga de sentimientos que comporta.
A estas alturas de la vida (o sería más bien decir bajuras) pocos anuncios son tan satisfactorios y gozosos como este, que Amelita y yo queremos compartir con todos los que a bien tengan aceptar esta oferta.
No esperamos que siga ningún paso, sólo queremos que aprenda a trazar su ruta, la vista en el horizonte, las manos firmes sobre el aparejo de conducción y…, bueno, los resultados vendrán. Alguien los verá.
Para todos los nietos del mundo les deseamos lo mismo que queremos para los nuestros: Lo mejor, dentro de un mundo de justicia y paz.