Winston Churchill decía que “En tiempos de guerra la verdad es una cosa tan preciosa que es necesario protegerla siempre con una cortina de mentiras”. Estas palabras dieron lugar al título de un libro muy famoso sobre la historia de los servicios secretos durante “Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell
14/1/09
Garbo y su cortina de mentiras en Choroní
Winston Churchill decía que “En tiempos de guerra la verdad es una cosa tan preciosa que es necesario protegerla siempre con una cortina de mentiras”. Estas palabras dieron lugar al título de un libro muy famoso sobre la historia de los servicios secretos durante 12/1/09
El Fidel aquel ya no volverá

Unas palabras del presidente Chávez han sido recogidas en algunos medios internacionales, como una evidencia del deterioro súbito del estado físico del comandante Fidel Castro, cuando dijo: "El Fidel aquel, el que recorría las calles y pueblos de madrugada con su uniforme y abrazando a la gente, ya no volverá". Treinta meses han pasado desde aquel mes de julio de 2006 cuando se vio precisado a dejar sus obligaciones al frente del Estado cubano. El presidente Chávez también recordó los últimos momentos cuando estuvieron juntos en público, en Argentina: "Nos dimos un abrazo. Qué iba a pensar yo, Dios mío, que era la última vez".
No es de extrañar que un hombre de la edad de Fidel —mas de 82 años—, que ha tenido una vida agitada, llena de aventuras y desventuras, enfrentando a 10 presidentes de la potencia más poderosa que jamás haya tenido la humanidad, que dirigió una guerra exitosa en Angola, cuyo desenlace victorioso contribuyó enormemente al derrumbe del “apartheid” en Sudáfrica. Es bueno recordar que en aquella época el régimen racista de ese país ejercía el papel que hoy tiene reservado Israel para atacar a su vecinos, contando con la aquiescencia de los EE.UU. La derrota estrepitosa de Sudáfrica y de los Estados Unidos en Angola es una de las hazañas más espectaculares de la historia de África, y el concepto y diseño estratégico de esa batalla fue obra del comandante Fidel, que tuvo su punto de quiebre en la batalla de Cuito Cuanavale :

Esto significa que, aparte de lograrse la independencia de Angola y de Namibia, se le asestó un golpe mortal al régimen del “apartheid” y un nuevo orden comenzó a perfilarse en el sur de ese continente. Para ello fue invalorable el aporte de los heroicos combatientes cubanos, que tuvieron que luchar en un contexto verdaderamente difícil, tal como lo señaló Fidel en un memorable discurso pronunciado en el acto central por el 37º aniversario del asalto al Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1991, quien en presencia de Nelson Mandela, expresó:
“No éramos ajenos a la importancia del esfuerzo que allí realizábamos desde 1975 hasta la última hazaña, que fue aceptar el desafío de Cuito Cuanavale, a más distancia que la que hay entre La Habana y Moscú, adonde puede llegarse en 13 horas de vuelo, sin incluir las escalas. Para llegar a Luanda desde La Habana hacen falta de

Ese fue uno de los más grandes fracasos del Imperio, y a manos de una pequeña nación-isla, pobre y bloqueada. El otro, fue la lucha del pueblo cubano, bajo la guía de Fidel, para enfrentarse al Imperio yanqui que no pudo derrotar a ese pueblo. Si eso significa algo, es bueno saber que si Fidel, muere, como algún día sucederá, vivió una vida que bien valió
“…si uno compara resultados a objetivos declarados, la política estadounidense hacia Cuba podría ser el fracaso más grande en la historia de la política exterior estadounidense. Después de un embargo de casi cinco décadas y varios intentos para aislar y minar el régimen de Castro, Fidel ha entregado el poder a su hermano Raúl. Hoy, Estados Unidos tiene pocas palancas para promover el cambio en Cuba. De hecho, Cuba goza de relaciones normales con virtualmente cada país del mundo más allá de Estados Unidos”.
11/1/09
¿Porqué Ravell “se la tira de sabroso”?

No es necesario ser psicólogo para examinar la conducta de un personaje como Alberto Federico Ravell. A pesar de ser hijo de un ilustre venezolano, puede haber visto en la figura paterna el ejemplo menos digno de imitar, porque Alberto Ravell, su padre, se ganó un puesto en la consideración de muchos compatriotas haciendo sacrificios que otros no estuvieron dispuestos a hacer, como por ejemplo pasar varios años en las cárceles y vivir en el exilio, por motivos estrictamente políticos, de conciencia. Ello trajo consigo mucha desazón en el núcleo familiar, porque si bien era una familia “de bien”, la falta del “pater familias” les causaba sufrimientos que ahora es bueno reconocer. Siendo don Alberto Ravell un intelectual, de los que Gramsci llamaba “orgánico”, a pesar de su militancia en aquella Acción Democrática, nunca fue un hombre adinerado; todo lo contrario, su origen era muy humilde y procedía del estado Yaracuy. Don Alberto pensaba con su propia cabeza. No obstante la procedencia de don Alberto, se vinculó por matrimonio con
Cuando Jaime Lusinchi llega a la presidencia de la República, Alberto Federico todavía no había cumplido los 40 años; pero ya se le había adherido como un ixodoideo, mejor dicho se le había pegado como una garrapata y vio la gran oportunidad de su vida de resolver sus problemas económicos al ser designado como Presidente de Venezolana de Televisión. Este nombramiento fue producto de la explotación que hizo Alberto Federico de la memoria de su padre, a quien Jaime Lusinchi tenía en grande estima, este pensó que no podía haber nada más satisfactorio que honrar una vieja amistad confiando en su heredero tal responsabilidad. Alberto Federico, todavía en buenas facultades físicas fue prontamente reconocido en los mas “selectos” lugares de la capital, los cuales frecuentaba, siempre en compañía de damas de gran belleza, a las que les ofrecía modelazgos, actuaciones en la pantalla chica como animadoras o actrices, en fin ofrecía las cosas que pudiera soportar un buen colchón.
Alberto Federico era, y es todavía --a pesar de sus 64 años--, gran aficionado a largas libaciones, siempre de aquel aguardiente proveniente de Escocia, famoso por su destilación y añejamiento prolongado. Nunca se dignaba en degustar el vino, porque no era lo suficientemente “picoso” para sus gustos, y porque la moda de aquel entonces en los círculos sociales de la oligarquía caraqueña, era complacer las apetencias de los adecos, que no estaban acostumbrados a los placeres afrancesados, los que detestaban, porque pensaban que el güisqui era lo más parecido a un “buen palo” de caña clara. Y no solamente primaba ese elemento, sino que Alberto Federico solía acompañar a muchos saraos al presidente de turno, quien era sobradamente conocido por su afición desmesurada a los placeres etílicos.
Pues bien, con ese bagaje vivencial a cuestas, Alberto Federico se empató con su antiguo pana Guillermo González y le ofrecieron a Omar Camero la posibilidad de conseguir una concesión y fundar una nueva televisora para hacer competencia a RCTV y Venevisión, que para entonces dominaban
Tras el derrumbe de la partidocracia de la cuarta república y el consecuente apilamiento de cadáveres políticos nauseabundos provenientes de AD y Copei, Alberto Federico toma un nuevo aire, y ya en posesión de un canal de televisión al que manejaba a su antojo, sin ser el dueño absoluto, comienza a ser la referencia obligada para el vocerío de la canalla opositora, y con amenazas, halagos y demás yerbas aromáticas se fue erigiendo como el representante y aglutinador de la oposición, que en la época del golpe de estado y sabotaje petrolero alcanzó su climax con la llamada “Coordinadora Democrática”, largamente apoyada económicamente por los sectores de derecha del país y por la Embajada gringa; y a pesar de que no triunfó políticamente en aquella oportunidad, tenía la suficiente influencia para designar ministros en el gobierno de Carmona “El Breve”, donde colocó, entre otros, como “ministro” de Salud a su primo Rafael Arreaza.
Esta derrota política significó un éxito económico de grandes proporciones, porque Alberto Federico manejó a discreción ingentes sumas de dinero, parte (¡y vaya qué parte!) de las cuales pasaron a engrosar su ya abultado patrimonio. En posesión del redil opositor, en donde no tiene discusión su liderazgo, se abrieron todos los canales con la embajada aquella en donde se le apoya en todo, fundamentalmente en el plano económico. Por ello no es de extrañar que el representante de la embajada gringa se dirija primero que nadie a Ravell y no a los “líderes” partidistas. Lo más obsequioso de todo es que el mensaje enviado a Ravell habla de que todo está listo para la campaña mediática que harán para enfrentar a la opción del Sí, y que sólo bastaría discutir sobre el aporte económico, que en un primer momento consideró “poco”.
Con tremendo respaldo económico, político, social, financiero y sobretodo, gozando con la obligada protección del Imperio, ¿cómo creen ustedes que se comportaría un guapetón de barrio, lo que en esencia siempre ha sido Alberto Federico? Es más, siempre los cobardes, los que presumen de doctos y poderosos sin serlo, se ensañan contra los débiles, contra los que les estorban el camino, y no es la primera vez que protagoniza hechos de este tipo. En esa aparente fortaleza está su mayor debilidad, que quedó evidenciada con el torpe incidente de Maiquetía, donde sin querer dio a conocer a todo el país la naturaleza de la conspiración que está en marcha, y que, una vez más será derrotada por nuestro pueblo.
Cómo preparar un ajicero y no picarse en el intento

No me voy a referir a ni a la descripción, ni a la historia, ni a las especies, ni a las características, ni demás datos técnicos del ají, porque para ello me remito a las opiniones de los especialistas. Sólo me limitaré a compartir con ustedes la receta que permite la confección de un ajicero, tal como se acostumbra en nuestro país, que al contrario de los usos culinarios de México, Perú, Hungría, Tailandia o India, no se le agrega directamente a la comida, sino que se dispone en un recipiente aparte, para que cada quien se vaya sirviendo la cantidad deseada o soportable. Ese recipiente lo llamamos ajicero y no falta o no debe faltar en todas las mesas de nuestro país.

