
Unas palabras del presidente Chávez han sido recogidas en algunos medios internacionales, como una evidencia del deterioro súbito del estado físico del comandante Fidel Castro, cuando dijo: "El Fidel aquel, el que recorría las calles y pueblos de madrugada con su uniforme y abrazando a la gente, ya no volverá". Treinta meses han pasado desde aquel mes de julio de 2006 cuando se vio precisado a dejar sus obligaciones al frente del Estado cubano. El presidente Chávez también recordó los últimos momentos cuando estuvieron juntos en público, en Argentina: "Nos dimos un abrazo. Qué iba a pensar yo, Dios mío, que era la última vez".
No es de extrañar que un hombre de la edad de Fidel —mas de 82 años—, que ha tenido una vida agitada, llena de aventuras y desventuras, enfrentando a 10 presidentes de la potencia más poderosa que jamás haya tenido la humanidad, que dirigió una guerra exitosa en Angola, cuyo desenlace victorioso contribuyó enormemente al derrumbe del “apartheid” en Sudáfrica. Es bueno recordar que en aquella época el régimen racista de ese país ejercía el papel que hoy tiene reservado Israel para atacar a su vecinos, contando con la aquiescencia de los EE.UU. La derrota estrepitosa de Sudáfrica y de los Estados Unidos en Angola es una de las hazañas más espectaculares de la historia de África, y el concepto y diseño estratégico de esa batalla fue obra del comandante Fidel, que tuvo su punto de quiebre en la batalla de Cuito Cuanavale :

Esto significa que, aparte de lograrse la independencia de Angola y de Namibia, se le asestó un golpe mortal al régimen del “apartheid” y un nuevo orden comenzó a perfilarse en el sur de ese continente. Para ello fue invalorable el aporte de los heroicos combatientes cubanos, que tuvieron que luchar en un contexto verdaderamente difícil, tal como lo señaló Fidel en un memorable discurso pronunciado en el acto central por el 37º aniversario del asalto al Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1991, quien en presencia de Nelson Mandela, expresó:
“No éramos ajenos a la importancia del esfuerzo que allí realizábamos desde 1975 hasta la última hazaña, que fue aceptar el desafío de Cuito Cuanavale, a más distancia que la que hay entre La Habana y Moscú, adonde puede llegarse en 13 horas de vuelo, sin incluir las escalas. Para llegar a Luanda desde La Habana hacen falta de

Ese fue uno de los más grandes fracasos del Imperio, y a manos de una pequeña nación-isla, pobre y bloqueada. El otro, fue la lucha del pueblo cubano, bajo la guía de Fidel, para enfrentarse al Imperio yanqui que no pudo derrotar a ese pueblo. Si eso significa algo, es bueno saber que si Fidel, muere, como algún día sucederá, vivió una vida que bien valió
“…si uno compara resultados a objetivos declarados, la política estadounidense hacia Cuba podría ser el fracaso más grande en la historia de la política exterior estadounidense. Después de un embargo de casi cinco décadas y varios intentos para aislar y minar el régimen de Castro, Fidel ha entregado el poder a su hermano Raúl. Hoy, Estados Unidos tiene pocas palancas para promover el cambio en Cuba. De hecho, Cuba goza de relaciones normales con virtualmente cada país del mundo más allá de Estados Unidos”.









