“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

11/11/12

Los dos natalicios de Fedor Dostoievski

Fedor Dostoievsky  Ariel de la Vega
Eduardo Galeano

Por primera vez nació en Moscú, en el día de hoy de 1821. A fines del año 1849, nació de nuevo, en San Petersburgo.

Dostoievski llevaba ocho meses peso, esperando su fusilamiento. Al principio, no quería que ocurriera nunca. Después, aceptaba que ocurriera cuando tuviera que ocurrir. Y por fin quería que ocurriera cuanto antes, que ocurriera ya, porque peor que la muerte era la espera. Y así fue hasta la madrugada en que él y los demás condenados arrastraron sus cadenas hasta la plaza Semenovsk, a orillas del río Neva.

Y la voz de mando mandó, y al primer grito los fusiladores vendaron los ojos de sus víctimas. Al segundo grito, se escuchó el clic-clac de la carga de las armas. Al tercer grito, Apunten, sonaron súplicas, gemidos, algún llanto; y después, silencio. Y silencio. Y más silencio, hasta que en ese silencio de nunca acabar se escuchó que el zar de todas las Rusias, en magnánimo gesto, había enviado su perdón.