“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

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30/5/17

La palabra y el síntoma: Una reflexión sobre el uso del término “populismo”

Jorge Luis Acanda González

Las palabras nombran. Las utilizamos para designar algo que está ahí, un objeto o cosa que nos enfrenta. Y al nombrarlo, establecemos lo que consideramos son sus características esenciales. Esenciales para fijar nuestra conducta con respecto a esa cosa que está ahí, que nos enfrenta. La palabra que utilizamos para nombrar al fenómeno en cuestión dice sobre la cosa a la cual se la aplicamos, pero también dice sobre nosotros. Sobre nuestra capacidad para entender al mundo y para captar la esencia de los fenómenos.

En esa medida, podemos decir que el nombre crea a la cosa. Y también podemos afirmar que el nombre expresa las características del nombrador. Ilustro estas dos afirmaciones con un ejemplo. Si en una noche oscura avanzamos por un camino rural y vemos unas luces que se mueven, el término que utilicemos para designar esa visión marcará nuestra interpretación y nuestra conducta posterior. Si nombramos a esas luces como “espectros” o “fantasmas”, sólo nos quedará el terror y la huida. Si lo nombramos como “fuegos fatuos” continuaremos nuestro camino con tranquilidad, asumiendo que esas luces sólo denotan la existencia de partículas de fosfato que se desprenden de restos orgánicos en descomposición. Quien nombra a esas luces como “fantasmas” denota que su capacidad de nombrar no traspasa la mera experiencia sensorial. Quien las denomina como “fuegos fatuos” demuestra su capacidad para ir más allá de lo meramente fenoménico para captar las determinaciones esenciales del objeto.

14/10/16

Pueblo y clase en la teoría de Ernesto Laclau

Ernesto Laclau & Chantal Mouffe
✆ H. Iván
Nicolás Fava

El reciente desarrollo teórico político de perspectiva crítica propone profundizaciones, reformulaciones y hasta superaciones de los clásicos conceptos marxistas. No pocos de estos proyectos se abocan al plano político, intentando alumbrar otros caminos en un mundo de fuerte persistencia neo-liberal. Dentro de las teorías que afirman la emergencia de nuevas subjetividades sirviendo a diversos movimientos sociales en distintos escenarios mundiales, la obra de Ernesto Laclau ocupa un lugar destacable, por su amplia recepción y difusión, pero también porque, a diferencia de otros ejemplos, sus proposiciones no han sido suficientemente rebatidas, y la polémica sobre su trabajo continúa.

La actualidad, y sobre todo la coyuntura Latinoamericana y Europea, nos obliga a revisar su pensamiento aún sin pretender abarcar más que una pequeña parcela del controvertido terreno que ocupa, ya que urge una aproximación dialógica entre marcos conceptuales en un momento de avanzada imperialista en el que se hace crucial repensar las categorías que usamos para entender y transformar el mundo, con la ambición de alimentar un debate estratégico hacia la articulación de un nuevo proyecto político que ofrecer a las grandes mayorías. Con la rigurosidad adecuada y la inteligencia política necesaria puede que el cotejo de conceptos a la luz de la realidad esquive la forma del reproche político para constituirse en un capital común.

1/12/15

D’Ernesto Laclau à Pablo Iglesias: théorie et pratique du (néo)populisme

Foto: Ernesto Laclau
Emmnanuel Barot    |    Pablo Iglesias répète de longue date qu’il faut oublier le vieux schéma « classe contre classe » devenu incompréhensible, pour le remplacer par le schéma « peuple contre caste » qui serait parlant pour tout le monde. Cet article porte sur une ressource théorique majeure venue appuyer, sinon inspirer, ce positionnement : la théorie de la « raison populiste » d’Ernesto Laclau (né en 1935 à Buenos Aires, décédé en avril 2014). Il est difficile de mesurer jusqu’où cette référence a été ou est encore organique dans certains courants de Podemos, mais son importance centrale pour Iglesias suffit à ce quenous lui accordions toute l’attention requise.1
Retour sur une falsification : Gramsci au service de l’anti-marxisme
En 1985, Laclau écrivait avec Chantal Mouffe Hégémonie et stratégie socialiste.Vers une politique démocratique radicale, ouvrage concentrant un basculement stratégique dans le post-marxisme, revendiqué et dument débattu comme tel à l’époque. En 2005, Laclau publiait La raison populiste, forgeant une vision qu’on qualifiera de néopopuliste, actualisant et renforçant ce basculement. Enfin, tout récemment, C. Mouffe a co-publié une série de discussions avec IñigoErrejón (souvent présenté comme le « numéro deux » de Podemos) sous le titreConstruir pueblo. Hegemonia y radicalización de la democracia, gardant exactement le même cap2. La continuité fondamentale de l’orientation repose sur une opération fondatrice qu’il faut examiner en premier lieu : une relecture particulièrement contestable de Gramsci.

28/4/15

Una aclaración con respecto al populismo

Slavoj Žižek
Colin Marx
Slavoj Zîzêk   |   Una entrevista que concedí hace poco, publicada primero en México y luego otra vez en la prensa latinoamericana y española, habría dado lugar a una idea por completo equivocada acerca de mi posición con respecto a la reciente tendencia populista de la política radical de izquierdas.

Si bien es cierto que la revolución Bolivariana en Venezuela puede ser objeto de muchas críticas, algunas de ellas merecidas, no deberíamos olvidar que también ha sido víctima de una campaña contra-revolucionaria muy bien orquestada; en especial de una larga guerra económica.

No se trata de una táctica novedosa. Unos años atrás, durante los tempranos setenta, el entonces asesor de seguridad estadounidense Henry Kissinger aconsejó a la CIA sobre la mejor manera de desestabilizar el gobierno democrático del presidente Salvador Allende en Chile. Tras una reunión con Kissinger y el presidente Nixon el 15 de septiembre de 1970, el entonces director de la CIA Richard Helms escribió en sus notas la instrucción sucinta recibida de éstos: “¡Hagan que la economía chilena grite de dolor!”. Altos representantes del gobierno estadounidense han reconocido que el mismo procedimiento está siendo aplicado en Venezuela.

17/4/14

Ernesto Laclau | La cuerda profunda de una época

Ernesto Laclau ✆ Bob Row
Federico Vázquez  |  En un acercamiento, respetuoso, a la caja de herramientas conceptuales de Laclau, lo que se destaca es una preocupación obsesiva por el problema de la representación política. En definitiva, detrás de las “cadenas de equivalencias” y los “significantes vacíos”, lo que hay es un esfuerzo muy destacable por encontrar respuestas a una pregunta central: cómo hace una sociedad para construir las mediaciones necesarias para que las demandas sociales se canalicen políticamente.

En general, la muerte tiene un efecto silenciador sobre las críticas. Si se trata de un personaje con notoriedad pública, suele aparecer una súbita tendencia a la hipocresía por parte de quienes no teniendo simpatía, intentan ocultar sus opiniones personales, jugando a la diplomacia discursiva.

Sin embargo, en algunos medios, la muerte de Ernesto Laclau dejó ver una cara más original por parte de colegas intelectuales así como en las reseñas obligadas por el deceso del escritor. La delicadeza fue dejada de lado, y se eligió sintetizar la obra de Laclau como una herramienta coyuntural del gobierno ("intelectual ultra k"), o incluso forzando tanto la lógica hasta el punto de decir que sus conceptos y elaboraciones teóricas funcionaron como una "pantalla" para ocultar el verdadero rostro ineficiente y maligno de la gestión kirchnerista.

15/2/14

Il populismo è democratico | Machiavelli e gli appetiti delle élite

Machiavelli  ✆ David Levine
L’anti-populismo può facilmente diventare un’arma nella mani delle élite, un’arma che pone a rischio la stessa convivenza democratica. Questo ci può insegnare Machiavelli attraverso un dibattito anglosassone sui rapporti tra i Discorsi e il neo-repubblicanesimo contemporaneo

Lorenzo del Savio & Matteo Mameli  |  L’accusa di populismo ricorre spesso nel lessico pubblico italiano. Interi movimenti politici sono spesso ricondotti a questa categoria. È il caso per esempio del Movimento 5 Stelle e, per alcuni aspetti, del cosiddettoberlusconismo, oltre che di vari soggetti dediti alla contestazione politica, inclusi i vari Occupy e le loro declinazioni locali.[1] A detta di quelli che lo criticano, il populismo consiste nella semplificazione eccessiva di questioni pubbliche complicate, ridotte a caricature adatte a soddisfare gli appetiti dei più e a suscitare in essi irrazionali e controproducenti istinti contestatori. Tale semplificazione agitatoria danneggerebbe non solo il perseguimento del bene collettivo ma anche quello degli interessi di coloro che si fanno attrarre da tale semplificazione. È implicita in questa concezione del populismo un’immagine negativa delle moltitudini: il “popolo” è