“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

25/2/12

Todo Edgar Allan Poe en un solo libro

Francisco Vélez Nieto

Edgar Allan Poe / Narrativa completa
Traducciones de Julio Cortázar y Margarita Rigal Aragón
Edición, introducción y notas de Margarita Rigal Aragón

“Ante el mundo y ante los hombres, Edgar Poe se alza, altivo, impone todo lo que puede su superioridad intelectual, su causticidad, su técnica de ataque y de respuesta: Y como su orgullo es el orgullo del débil y él lo sabe, los héroes de sus cuentos nocturnos serán o bien como él, o bien como quisiera ser; serán orgullosos por debilidad como Roderick Usher, como el pobre diablo de “El corazón delator, o bien serán orgullosos porque se sienten fuertes, como Mrtzengerstein o William Wilson”: Julio Cortázar, Obra Crítica (Galaxia Gutenberg)

Han transcurrido cuarenta y dos años desde aquel 1970 cuando Alianza Editorial editó en dos volúmenes de bolsillo los 67 Cuentos de Edgar Allan Poe, traducidos por Julio Cortázar, garantía de calidad por la viva belleza del lenguaje que logra presentar en español toda la pureza de los cuentos fruto del conocimiento, como de pasión que el autor de Rayuela ha dejado lúcida prueba dentro de su extensa Obra Crítica. Y ahora en la excelente Biblioteca AVRA de Cátedra de dorada lista de autores clásicos, ofrece bajo el título la Narrativa Completa de Poe, compuesta por Julio Cortázar (Cuentos y A. G. Pym) y a la que se suma Margarita Rigal Aragón con (Julius Rodman) también es autora de la extensa, medida y clarificadora, introducción acompañada con las justas y necesarias notas.

Un reflexivo trabajo aclaratorio que la investigadora aporta con justicia y acierto para bien del lector, separando lo inventado de lo verdadero en cuanto a las leyendas en las que se ha venido, y continúa, ejerciéndose sobre la vida y obra del autor de El escarabajo de oro. Testificando mitos y distorsiones según criterios a veces personales de algunos críticos y biógrafos: “Lo mucho que se ha escrito y dicho sobre la obra para dejar en su exacto lugar a quien junto a Emerson, Hawthorne, Thoreau, Whitman, Melville y Dckison, gracias a los cuales se produjo en Estados Unidos un fenómeno literario equiparable en importancia a lo que en su momento supuso el Renacimiento Europeo” señalando más adelante: “Por ello hoy en día, cuando la ficción y realidad se mezclan de manera tan confusa en torno al autor, es todavía necesaria “revistar” su vida y obra para desmentir muchos de los “mitos” que se repiten edición tras edición de sus obras y que se están acentuando también, en la conciencia de nuestros jóvenes, como que John Allan era tío o que Poe se unió a los griegos en defensa de las libertades...” Firme denuncia que continúa en las páginas siguientes.

Aunque algunos afirman que el nacimiento de la denominada novela policial nació antes que el autor del poema que hoy comentamos, la verdad es que los criterios generalizados muestran a Edgar Allan Poe como el creador del género, aunque se puede afirmar que de ninguna forma, como señala Julian Symons (1912-19994), escritor de novelas policíacas de renombre y autor de Historia del relato policial, merecedor del mayor agradecimiento por los apasionados cultores del género, “nunca creyó estar escribiendo relatos detectivescos (la palabra detective era desconocida en la época de la primera edición de El doble asesinato de la calle Morgue) y que nunca concedió excesiva importancia a este tipo de historias” Sus verdaderas raíces se encuentran en el cuento de terror del periodo romántico, afirmación que aunque con curiosos criterios contrarios es una realidad que supera todos estas afirmaciones que ya señaló Edmund Wilson (1895-1972), considerado uno de los titanes de la crítica norteamericana del siglo XX cuando manifiesta, que: “De este modo a estas alturas en que “Edgar Poe” ha estado figurando en Europa durante tres cuartas parte del siglo como escritor de importancia capital, en Norteamérica aún nos preocupamos –aunque ya no con indignación moral” por su mala reputación como ciudadano”

Y con mayor firmeza y vehemencia, en este ensayo crítico sobre el poeta de El cuervo, confirma como: “Poe es sin duda, una de las figuras más típicas; es decir, es totalmente romántico, estrechamente emparentado con sus contemporáneos europeos. De este modo, la espeluznante vena de la fantasía es muy semejante a la de Coleridge, su poesía en la fase temprana deriva de Shelly y Keats, sus “fugas oníricas” recuerdan a De Kuincey y sus “poemas de prosa”. Sus temas-que como dice Baudelaire, están relacionados con “la exención en el orden moral”- pertenecen a la tradición Chateaubriand y Byron, y al movimiento romántico en general. Así pues, es en términos del romanticismo como debemos buscar la realidad de Poe”. Y fue el Quijote modelo del que toma recurriendo en el relato epistolar a la coartada, como Cervantes, que es tan solo el editor de una historia recogida o encontrada.”

El poeta y narrador se dio a conocer en España de la mano de Charles Baudelaire; los primeros comentarios de carácter crítico se remontan a 1858, a cargo de Pedro Antonio de Alarcón en su ensayo “Edgar Poe: carta a un amigo”, estudio realizado a partir del prólogo de Baudelaire a la traducción de un grupo de cuentos de Poe agrupados cono Historias extraordinarias. Como resumen de mi artículo, sencillamente manifestar el acierto de esta Narrativa Completa en tan cuidada edición.

Título original: “Edgar Allan Poe (1809–1849). Narrativa completa”