“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

12/8/12

¡Cuán difícil es ganar una medalla olímpica!

Foto: Rubén Limardo
Alfredo Portillo

Especial para La Página
Cuán difícil le resultó a la mayoría de las delegaciones que asistieron a los Juegos Olímpicos de Londres, poder ganar una medalla. De las 204 delegaciones de atletas que compitieron en la magna justa del deporte mundial, apenas 83 de ellas, es decir, el 40%, lograron obtener al menos una medalla olímpica y, tan sólo 54,  pudieron bañarse con el oro. El resto debió regresar a casa con las manos vacías, aunque,   tal vez, con la satisfacción espiritual  de haber podido asistir.

Medallas olímpicas de Londres
Del total de las preseas en disputa, el 43% fue conquistado por el sexteto conformado por Estados Unidos, China, Gran Bretaña, Rusia, Corea del Sur y Alemania, en representación de la tríada América del Norte-Europa-Asia Emergente. Por su parte, de la región de América Latina y el Caribe, entre las  13 delegaciones exitosas conquistaron 72 medallas, equivalente al 7,5% del total, mientras que del continente africano, entre las 10 delegaciones que subieron al podio, sumaron 34 preseas, es decir, el 3,5% del botín.

Al escudriñar el mapamundi olímpico destaca  positivamente el desempeño de las delegaciones de Kazajistán, Cuba, Jamaica y Corea del Norte, ubicadas entre las posiciones 12 y 20 del ranking olímpico Londres 2012, mientras que negativamente figuran países desarrollados como Suiza, Suecia, Noruega, Bélgica y Portugal, los cuales quedaron relegados en la franja que va de la posición 32  a la 69.

Ganar una medalla olímpica ha sido en verdad muy difícil, entre otras razones porque, en muchas competencias o pruebas,  la diferencia con los tres primeros lugares pudo haber sido de metros, centímetros, segundos, centésimas de segundo, escasos puntos o un gol. También  se dio el caso de atletas que se lesionaron en plena actuación, o fueron descalificados por salidas en falso o por cualquier otra irregularidad. Algunos lloraron desconsoladamente, otros no lo podían creer. Para algunos era su última oportunidad, para otros aún hay la esperanza de otros juegos olímpicos. Para la mayoría, queda el sueño de poder vivir alguna vez, u otra vez, tan incomparable experiencia humana.