“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

16/9/16

Rudyard Kipling, literatura y propaganda en la Gran Guerra


Rudyard Kipling ✆ Riccardo Vecchio
Ignacio Peyró 
 
Investido de nuevo Talleyrand, en algún momento de su edad provecta, el primer ministro Harold Macmillan dictaminó que quien no había conocido el mundo anterior a la Gran Guerra –simplemente– no había conocido la dulzura de vivir. Tal vez Macmillan fuera un hombre menos original que cultivado, pero el verano de 1914 –uno de los más hermosos de la historia de Inglaterra– parece darle la razón. Nos es fácil imaginarlo todavía: un tiempo manso y suave, entre casas de campo con praderas infinitas, regatas en Cowes, el brillo acharolado de las fiestas nocturnas y una sucesión de fresas y champán. El último fulgor de la Inglaterra eduardiana. De hecho, aquel verano del Catorce aún sangraría en la memoria de tantos muchachos que, desde el barro de Passchendaele o las trincheras del Somme, iban a cifrar en él la sugestión y la pérdida de la Inglaterra arcádica, añorada como el hogar primordial. En realidad, fue un verano de tanta excepción que Lloyd George tuvo muy a la mano el símil para declarar, ante las altas jerarquías de la City, que el cielo nunca había sido de un azul más perfecto en materia de asuntos exteriores. Apenas tres semanas después de sus palabras, comenzaba una guerra para la que no se iba a encontrar nombre más adecuado que “Gran Guerra”.

14/9/16

La alternativa española: entre la dictablanda y la democracia recortada

Miguel Manzanera Salavert

El caso Soria ha tenido una importante significación política.  En la jugada de Soria –el ministro de industria dimitido por los papeles de Panamá-, el señor Rajoy –primer ministro en funciones-, ha intentado implementar en el Estado español su propia versión del golpe blando contra la democracia, tal como ha sido realizado estos últimos años en Honduras, Paraguay y ahora en Brasil con la destitución de Dilma Rousseff.  Se trata de gobernar en estado de excepción, a partir de la crisis política provocada por el propio gobernante; en el Estado español esa crisis deriva del final del bipartidismo, pero –como resulta de sentido común-, debería solucionarse con el relevo de los implicados en casos de corrupción en los puestos de responsabilidad.   Sin embargo, la derecha prefiere la estrategia golpista de tomarse la ley y el bien público en función de sus intereses particulares: son los vientos que corren en Europa.  

12/9/16

Vivir sin Nikolái Gógol

Nikolái Gógol ✆ Fabrizio Cassetta
Higinio Polo
En el número 7A del bulevar Nikitski de Moscú se alza la casa donde murió Nikolái Gógol. Aquí pasó los últimos cuatro años de su vida, progresivamente envuelto en las brumas de la incoherencia y la perturbación. Está en el barrio del Arbat, y es un sólido edificio de dos plantas, con arcadas que forman un porche y grandes ventanales; cuenta con una magnífica biblioteca con doscientos cincuenta mil libros y se ha convertido en un centro de investigación sobre el desdichado escritor ruso y sobre ciencias sociales. Cuando llegó allí Gógol, en diciembre de 1848, vivían en la mansión el conde Alexander Petrovich Tolstói y su esposa Anna, que lo acogieron. El escritor era todavía un hombre joven, no había cumplido aún cuarenta años, pero se encontraba ya prisionero de sus demonios, del fuego y el dolor que le sumergieron en una noche agonizante. 

Una reja, con dos pequeños arcos de entrada, cierra el jardín que da al bulevar Nikitski. En el centro del parterre, mirando al paseo, se alza la estatua de Gógol, cubierto con un capote, cabizbajo (“deseo que no se alce ningún monumento en mi honor”, escribió en su testamento), rodeado por bancos donde conversan estudiantes, y, a la derecha del patio, se levanta la mansión, con el pequeño porche que sostiene una terraza. En las habitaciones de la planta baja, expositores que ilustran la vida de Gógol, manuscritos, vitrinas, relojes, mesitas con libros abiertos, y, en la gran sala central de paredes carmesí y cortinas de rojo persa, un daguerrotipo del escritor, posando con bastón, de 1845.

11/9/16

La quiebra de un gigante naviero surcoreano — ¿Anticipo del futuro de la economía mundial?

La mayor quiebra en la historia de la industria del transporte marítimo. El estrechamiento del mercado mundial augura un salto de la bancarrota evitada artificialmente por la liquidez internacional.
Juan Chingo
La surcoreana Hanjin, una de las mayores empresas de transporte de contenedores del mundo, declaró el pasado 31 de julio la mayor suspensión de pagos de una naviera en la historia. La firma presentó la quiebra a la justicia de Seúl tras la negativa de los bancos acreedores de refinanciar sus deudas, que ascendían a casi 4.500 millones de euros a finales de 2015. Los tribunales deberán resolver si ordenan la liquidación de la compañía o la mantienen en funcionamiento.

Los océanos se están calentando — Un gran problema en un planeta azul

Foto: Malcolm Francis
Bill McKibben
Sólo sea para refrescarlo, siempre es bueno recordar que vivimos en un planeta de océanos. La mayoría de la superficie de la Tierra es agua salada, salpicada de las grandes islas que llamamos continentes. Vale la pena recordar este pequeño dato, que puede irsenos de la cabeza, puesto que los seres humanos nos congregamos en las zonas de terreno seco, porque hay nueva información que nos muestra de qué modo tan profundo estamos interfiriendo en los siete mares. La Unión Internacional para la  Conservación de la Naturaleza (UICN) ha publicado un amplio estudio que concluye que el calentamiento desbocado de los océanos es “el mayor desafío oculto de nuestra generación”.

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Cuando pensamos en el calentamiento global, nos concentramos habitualmente en la temperatura del aire, que está llegando bruscamente a su máximo: julio fue el mes más caluroso registrado en nuestro planeta. Pero tal como apunta el estudio, el 90% del calor extra que captan nuestros gases de invernadero lo absorben en realidad los océanos. Eso significa que los pocos metros superiores del mar han estado calentándose de manera constante más de una décima parte de un grado centígrado por década, una cifra que se está acelerando. Cuando se piensa en el volumen de agua que representa y tratamos luego de imaginar la energía necesaria para elevar su temperatura, nos hacemos idea del soplete en que se ha convertido nuestra civilización.

10/9/16

Robótica, productividad y geopolítica

Los temores del G-20 en Hangzhou. Fenómenos políticos y nuevos experimentos. Acuerdo Transpacífico, globalización, democracia liberal y autonomía nacional. Estados Unidos y China: tecnología y productividad.
Paula Bach
Hace unos días culminaba la reunión del G-20 en Hangzhou, China, concluyendo en su declaración que el año 2016 podría ser el más peligroso económicamente desde 2009. El organismo realizó múltiples advertencias entre las que resaltan el crecimiento de la desigualdad, el descenso o estancamiento del ingreso real de entre el 65 y el 70% de los hogares en las economías avanzadas, la inseguridad en el mercado laboral, la crisis mundial de refugiados sin precedentes, o el riesgo de una escalada proteccionista y la necesidad de señalar las “ventajas” de la globalización, entre muchos otros. Entre tantas apreciaciones más o menos esperables, llama la atención la referencia simultánea tanto a la debilidad de la inversión y la productividad en “algunos países” –léase, los centrales- como a la necesidad de enfrentar una “próxima revolución de la producción”.

La soledad de Maquiavelo y la risa del Lenin. O lo subjetivo desajustado

Todo descubrimiento es tan peligroso para su autor como para el navegante la búsqueda de aguas y tierras desconocidas; no obstante estoy determinado a abrir una nueva vía...Maquiavelo, N., Discursos sobre la primera década de Tito Livio
Natalia Romé
En un prólogo escrito por Althusser para el libro de Dominique Lecourt, Lyssenko. Histoire réelle d’une ‘science prolétarienne’ publicado en la colección Théorie, dirigida por el propio Althusser, leemos:
...nosotros sabemos, nosotros que no tenemos ninguna religión, ni siquiera la de nuestra teoría, y menos todavía la de los fines de la historia, que la lucha de clases no se efectúa jamás en la transparencia, y que el proletariado (…) no es transparente para sí mismo, clase heterogénea que debe siempre forjar su unidad. En la lucha de clases el proletariado llega a descifrar y afrontar realmente las relaciones de fuerzas en las que se halla involucrado, llega a conquistar poco a poco su unidad (…) Nada de eso se hace en la claridad de una conciencia pura frente a una objetividad pura de la situación (Althusser, 2008 [1976]: 253).
No se trata de cualquier reflexión filosófica. Se trata de una manifiesta toma de posición en la situación. Como reseña Yves Sintomer, este texto breve publicado con el sugestivo título “Historia terminada, historia interminable”, constituye la primera crítica pública de Althusser al régimen soviético (cfr. Althusser, 2008: 249). Una vez más, como aquellas intervenciones de principios de los sesenta, ésta acierta en colocar una tesis de profunda densidad teórica que conmueve los pilares de la filosofía, en la misma medida en que produce un cierto desajuste en la propia escritura althusseriana.

8/9/16

Charles Baudelaire, estilo eterno y poética maldita

Charles Baudelaire
Frantisek Kupka
Vivió tan sólo 46 años, pero su vida fue vertiginosa, poética, vil y miserable. Se cumplen 149 años de que Charles Baudelaire, el “maldito” que quiso extraer belleza del mal, descendía a los infiernos.
Mara Chávez
Charles Baudelaire nació en París un 9 de abril de 1821 en pleno Barrio Latino. La muerte de su padre, con quien era muy cercano, a muy temprana edad transformará su niñez y adolescencia en un camino de incomprensión y soledad. Crece en un ámbito familiar hostil, lleno de odio y rencor hacia su padrastro, quien era militar y quien controlará el destino del poeta durante sus primeros años. Según la crítica, se conoce su participación dentro de la revolución de 1848 donde se lo vio armado en las barricadas (y hay quienes dicen que su viva participación se debía al odio hacia su padrastro, quien representaba la viva imàgen de la burguesía conservadora del viejo París).

El poeta recorrió distintos colegios, de los cuales en muchos casos fue expulsado por indisciplina. En sus primeros años de juventud frecuenta círculos del Barrio Latino de París, se acerca a las lecturas de Nerval y Balzac, consume estupefacientes y comienza una vida bohemia y libertina. Allí conoce a Sara Louchette, prostituta y musa, de quien se contagia sífilis, enfermedad que años más tarde acabará con su vida.

7/9/16

Críticas y convergencias con la Teoría de la Dependencia

Claudio Katz
En los años 70 Agustín Cueva fue el principal crítico marxista de las Teorías de la Dependencia. Objetó la tesis del desarrollo asociado, cuestionó la visión metrópoli-satélite y mantuvo intensas polémicas con Bambirra, Dos Santos y Marini. Pero a partir de confluencias políticas, en la década siguiente participó de un reencuentro teórico que modificó el abordaje del subdesarrollo.
Funcionalismo sin sujetos
Cueva sobresalió como un intelectual muy creativo. Se forjó en el ambiente localista de Ecuador, absorbió concepciones estructuralistas en Francia y maduró su novedosa mirada historiográfica en México. Compartió ciertas estrategias políticas con los partidos comunistas, pero cuestionó el dogmatismo imperante en la URSS (Prado, 1992).

6/9/16

Dialéctica de la Moral y Moral de la Dialéctica

Karel Kosík     
  
I. Cuando se consideran las corrientes filosóficas debe hacerse una distinción entre aquellas que, en principio, son capaces de resolver todos los problemas esenciales del hombre y del mundo, pero que debido a la falta de tiempo sólo se concentran, de hecho, en unos pocos de éstos y dejan a las generaciones futuras la oportunidad de llenar las sucesivas lagunas, y aquellas para quienes la supuesta “falta de tiempo” no es más que una forma cortés de confesar o de enmascarar su falta de idoneidad en ciertos problemas. Bien conocido es, por ejemplo, que la teoría de Plejánov sobre el arte nunca alcanzó el análisis propiamente dicho del arte ni la determinación de la esencia de una obra de arte, sino que se agotó en una descripción prolija de sus condiciones sociales, en tanto daba la impresión de que, mientras efectuaba este trabajo, se creaban las condiciones para la solución de los problemas estéticos propiamente dichos. En realidad, nunca superó el estadio preparatorio, y ello no por haber carecido de tiempo, sino por el hecho de que su punto de partida filosófico no le permitía penetrar en los problemas mismos del arte. Sus fatigosas investigaciones de las condiciones sociales y de un equivalente económico señalaban, no un comienzo que permitiese ir más lejos y más hondo, sino una limitación interior que el estudio nunca podía superar.

5/9/16

El despojo infinito: México visto a través de David Harvey

Se retoman algunas de las ideas principales del teórico inglés –en particular, su concepto de “acumulación por despojo”– para pensar la realidad mexicana.

Alejandro de Coss

México está inmerso en una sucesión interminable de catástrofes. Día a día las noticias de nuevas injusticias y atroces muertes nos envuelven. Las redes sociales, físicas y virtuales, se llenan de indignación para después paulatinamente decaer. Estos hechos, algunos claramente interconectados y otros aparentemente distantes, pueden ser explicados de forma sistemática a través del trabajo de David Harvey.

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Harvey (n. 1935), geógrafo inglés, ha buscado a través de su obra explicar la forma en la cual la acumulación de capital transforma el espacio. Constituye así una de las principales aportaciones a la teoría marxista de los últimos cincuenta años. En particular, su obra se ha enfocado en explicar la producción del espacio urbano; el rol de la violencia y el despojo en la acumulación del capital, y el papel que las finanzas juegan en el sistema capitalista y sus crisis. Los tres son temas que fueron escasamente explorados por Marx, a quien Harvey estudia, sigue, critica y complementa.

[…] buscaré explicar el torbellino de catástrofes que vivimos desde una mirada guiada por el trabajo de Harvey. En particular, utilizaré su concepto de “acumulación por despojo” para comprender cómo la producción de drogas, algunas reformas jurídicas (en particular la energética), los cambios en la propiedad de la tierra y la liberalización del comercio pueden producir procesos de despojo que son necesarios para la acumulación de capital. Mirar México a través de los ojos de David Harvey nos da, además, la posibilidad de entender cómo se configuran resistencias actuales y posibles frente al despojo, la catástrofe y la muerte que nos sobrecogen.

31/8/16

De la oportunidad al imperativo — La historia del mercado

Ellen Meiksins Wood

Casi todas las definiciones de diccionario de «mercado» connotan una oportunidad: como lugar concreto o como institución, un mercado es un lugar en el que existen oportunidades de comprar y vender; como abstracción, un mercado es la posibilidad de venta. Los bienes «encuentran un mercado», y decimos que existe un mercado para un servicio o un producto cuando hay demanda de él, lo que significa que es posible venderlo. Los mercados están abiertos a quienes desean vender. El mercado representa «condiciones relativas a la compra y la venta, la oportunidad de comprar y vender» (The Concise Oxford Dictionary). El mercado implica oferta y posibilidad de elección.

 Así pues, ¿qué son las fuerzas del mercado? ¿Acaso fuerza no implica coerción? En el lenguaje convencional de la ideología capitalista, el mercado no implica coacción, sino libertad. Al mismo tiempo, esa libertad la garantizan ciertos mecanismos regulatorios que aseguran la racionalidad de la economía, por la que la oferta se ajusta a la demanda, y se ofrecen mercancías y servicios que la gente escoge libremente. Tales mecanismos constituyen las «fuerzas» impersonales del mercado, y si estas son en algún sentido coercitivas es solo en el sentido de que obligan a los actores económicos a actuar «racionalmente» a fin de maximizar la posibilidad de elección y la oportunidad.