Juan Ramón Rallo | Tal suele decir al
economista Tyler Cowen, si fueran ciertas las conclusiones de Thomas
Piketty acerca de una tasa de retorno del capital que aumenta por encima del
crecimiento del conjunto de la economía (su famosa desigualdad r>g), la
propuesta de política económica más razonable no sería un impuesto global sobre
la riqueza (tal como propone Piketty) sino la privatización de las pensiones
estatales.
A la postre, si existe alguna tendencia subyacente que impulse a que la inversión se revalorice sobreproporcionalmente al resto de la economía, ¿por qué reprimir políticamente esa tendencia (impuesto sobre la riqueza) en lugar de permitir que toda la sociedad se aproveche de ella (privatización de las pensiones)? Extrañamente, Cowen acusa a Piketty de omitir cualquier referencia a la privatización de las pensiones como alternativa a su ambicionado impuesto sobre la riqueza. Pero no: en su libro, Capital en el siglo





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