“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

13/7/12

La nueva vida de los opositores cubanos en España

Salim Lamrani

Especial para La Página
En 2010 y 2011, todos los denominados presos “políticos” cubanos fueron liberados tras la mediación de la Iglesia Católica Cubana y del gobierno español. La mayoría de ellos eligió instalarse en España con sus respectivas familias y empezar una nueva vida. Pero el soñado Eldorado europeo no existe en una Península Ibérica golpeada por una grave crisis económica. Algunos incluso quieren volver a Cuba. A petición del Vaticano y del gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero, la Iglesia Católica Cubana que dirige el Cardenal Jaime Ortega hizo una mediación con las autoridades de La Habana que desembocó en 2010 y 2011 en la liberación de 127 presos, de los cuales 52 eran considerados “políticos” por Amnistía Internacional.[1] Según esta organización de defensa de los derechos humanos, actualmente no hay ningún preso de conciencia en Cuba.[2] La Iglesia Católica Cubana comparte este punto de vista.[3]        

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Algunos sectores acusaron al gobierno cubano, a la Iglesia Católica y al gobierno de Zapatero de obligar a esas personas al exilio. Varios medios informativos occidentales repitieron esa versión.[4] El Partido Popular español (derecha) denunció “el destierro” de los opositores cubanos.[5]

No obstante, esta versión resiste difícilmente el análisis. En efecto, de las 127 personas liberadas en el marco del acuerdo entre La Habana, el Vaticano y Madrid, 12 eligieron quedarse en Cuba. Laura Pollán, entonces portavoz del grupo opositor “Las Damas de Blanco” y acérrima detractora del gobierno cubano, estuvo clara al respecto: “Nadie ha obligado a ningún preso a abandonar el país. Quien diga lo contrario está mintiendo”. Del mismo modo, varios disidentes afirmaron que en ningún momento las autoridades cubanas les habían pedido que abandonaran el país como condición previa a su liberación.[6]

Leonardo Boff / El teólogo de la Tierra

Foto: Leonardo Boff
Ma. Ángeles Fernández & J. Marcos

Hace más de veinte años que la Iglesia católica condenó a Leonardo Boff a la misma hoguera por la que antes pasaron Giordano Bruno y Galileo Galilei. El teólogo y filósofo brasileño decidió sobrevivir cambiando de trinchera pero no de principios. Bajó su mirada y siguió fiel a sus creencias: otros mundos y otra Iglesia son posibles. En Río de Janeiro fue recibido como el salvador de la Tierra por los movimientos altermundistas en torno a la Cumbre de los Pueblos.

La talla de Leonardo Boff no dista de la de cualquier septuagenario: cabello canoso, gesto afable y cara de buena gente. Su holgada silueta ronronea ya con la declinación propia de la edad. Los mismos años colorean de blanco una barba que le otorga un toque ecléctico, a medio camino entre Karl Marx y el dios Neptuno. Pero hay algo en su mirada que deja entrever esa unicidad inusitada. Y ese algo es lo que más es Boff. Los ojos llanos de este teólogo y filósofo brasileño transmiten protección. Su aura es profunda y su presencia acogedora. Es la viva imagen de la sabiduría, un concepto hoy en vías de extinción precisamente por la escasez de pensadores de su talla.

Boff ha hecho de la filosofía su espacio, lugar y método de reflexión. Nacido, paradojas del destino, en Concórdia (Brasil), Genésio Darci Boff mantiene el alias que adoptó como religioso: Leonardo. Su relación con la religión es perenne desde entonces, según cómo se interprete. Fue en 1985 cuando la iglesia católica sentó al franciscano en la misma silla por la que pasaron antes los astrónomos Giordano Bruno y Galileo Galilei.

México / ¿La pérdida de la esperanza es imperdonable?

Amapola  Petra Rau
José Cueli

Lo imperdonable del proceso electoral mexicano es la pérdida de la esperanza. La pérdida de la esperanza de una juventud que parece no creer en nada. Es así que a los mexicanos, como el Quijote, la esperanza (recordarnos aquí el verso de Tomás Segovia sobre la espera, Ceremonial del moroso) consiste en la sustancia de las cosas que esperan. Espera que consiste en aceptar lo que se tiene. Revestir la vida de espíritu, de ese espíritu espoleado por el anhelo de su categórica intuición creadora: El ser existe y es fluir del tiempo. Y es más, sólo el ser existe.

Ante la complejidad, confusión y la pelea en torno a las elecciones presidenciales, recurro a Jacques Derrida en su teoría sobre el perdón en que opta por abordar el concepto mismo de perdón en sentido colectivo. En el que “la lógica y el sentido común concuerdan por una vez en la siguiente paradoja: ¿Es preciso, a partir del hecho de existir lo imperdonable de que no es acaso lo imperdonable lo único a perdonar? ‘¿Lo único que invoca el perdón?’ Si sólo se estuviera dispuesto a perdonar lo que parece perdonable, lo que la Iglesia llama el ‘pecado venial’ entonces la idea misma de perdón se desvanecería. Si hay algo a perdonar sería lo que en lenguaje religioso se llama el pecado mortal, lo peor, el crimen o el daño irreparable, imperdonable”.

El concepto jurídico de imprescriptible no equivale en lo absoluto al concepto no jurídico de lo imperdonable. ¿Qué significa el concepto de perdón? ¿De dónde viene? ¿Se impone a todos y a todas las culturas? ¿Puede ser trasladado al orden de lo jurídico? ¿De lo político? ¿Y en qué condiciones? ¿Pero, en ese caso, quién lo concede? ¿A quién? ¿Y en nombre de qué, de quién? Derrida es entrevistado en torno del tema por Michael Wieviorka y esa entrevista se encuentra en el libro El siglo y el perdón (Ediciones de la Flor, Argentina, 2003). Allí Derrida dice que “en principio”, no hay un límite para el perdón, no hay medida, no hay moderación, no hay ¿hasta dónde? En palabras del filósofo, el hecho de medir el perdón se ha complicado aún más, “porque se mantiene el equívoco principalmente en los debates políticos que reactivan y desplazan hoy esta noción, en todo el mundo”.

12/7/12

Vo Nguyen Giap / Una leyenda viva de más de 100 años

Foto: Vo Nguyen Giap
Walfredo Angulo

El general Vo Nguyen Giap suma a las derrotas de tres poderosos ejércitos de potencia mundiales la victoria contra el tiempo, al sobrepasar un siglo de vida y una destacada labor intelectual, poco conocida por los admiradores de sus históricas hazañas bélicas. Considerado como uno de los más grandes militares de todos los tiempos, por su estrategia de no retroceder jamás, este héroe vietnamita representa toda una leyenda viva.

Aunque no conoció a Che Guevara, se carteaba con él, leyó sus discursos y el libro Guerra de Guerrillas, que calificó de enseñanza metodológica imprescindible para los nuevos combatientes, según dijo a este periodista en entrevista que ofreció en Hanoi por el 30 aniversario de la batalla de Dien Bien Phu, que puso fin al colonialismo francés en Indochina. Giap tenía en ese momento 73 años, con una energía y lucidez asombrosas. Las secuelas de la guerra parecían no haberle dejado huellas. En el afán por la entrevista que les fue negada a destacados colegas de otros países, le leí el cuestionario, devolviéndolo con un gesto amigable, como para no lastimar.

Luego de una pausa, habló y me miró sonriente. Ahora sólo unas fotos en el patio de la cancillería y después que conozca Dien Bien Phu, continuamos el trabajo, dijo, y fue la mejor manera de explicar que había ejercido el oficio desde joven y durante algunos años. De origen campesino, Giap nació en la aldea de An Xa, provincia de Quang Binh, el 25 de agosto de 1911. En su etapa de estudiante fue expulsado de la Escuela Nacional de Hue, antigua capital imperial, por participar en huelgas estudiantiles.

11/7/12

Charles Baudelaire / Un poeta en los márgenes

Charles Baudelaire  Cristian Leaño 
Matías Serra Bradford

En el siglo dieciocho, en algunos sitios de Europa a veces se contrataba a un ermitaño y se lo instalaba por una tarde en un bosque privado, para deleitar o aterrorizar a los invitados que lo encontraran “de casualidad” durante un paseo. Un siglo más tarde, apareció un poeta francés que cumpliría una función similar para los curiosos y críticos que se le fueron acercando. Con Charles Baudelaire, cuenta su lector Walter Benjamin, un poeta “anuncia por primera vez que pretende tener un valor de exposición. Baudelaire fue su propio impresario. De ahí su mitomanía... Ante el magro éxito que tenía su obra, terminó por ponerse a sí mismo a la venta”. Así, este portador de reticencia y procacidad se erigió en pionero de una táctica que el mundo literario iría refinando hasta embanderarla como recurso prioritario.

Una actualización de lecturas

Una vieja verdad dice que cada lector actualiza la página que lee. Benjamin lo hizo cincuenta años después de la muerte de Baudelaire, y el lector de hoy puede actualizar a estos dos expertos en abdicaciones, tomarles las impresiones digitales a años luz de sus vidas a la deriva. Cada lector viene a contradecir lo que Benjamin cita de Goethe: “Todo lo que ha tenido una gran influencia ya no puede ser realmente juzgado”. O a responder a otra pregunta: ¿qué se hace con el fantasma de una casa demolida? No hay que desplegar demasiado esfuerzo para traerlo a Baudelaire a nuestros días. En los diarios íntimos que redactó en Bruselas, leemos: “Dios es el único ser que no necesita existir para gobernar”. Con Baudelaire nos encontramos en terreno minado, sembrado de líneas que parecen escritas por encargo para el presente: “Los cambios payasescos y los desórdenes de una república sudamericana (...) Las naciones producen grandes hombres a pesar de sí mismas”.

10/7/12

La híper industria cultural en América Latina

Álvaro Cuadra

Especial para La Página
Las sociedades de América Latina están siendo sacudidas por una mutación de alcance planetario que pone en tensión sus más preciadas tradiciones y, en el límite, su cultura toda. Se advierte en todas las grandes urbes de nuestro continente una arremetida tecno-económica, cultural y política que va desplazando y desestabilizando las grandes instituciones sobre las que se forjó buena parte de nuestra historia.

Si, como nos propusiera Ángel Rama, América Latina nació bajo el sello gramatológico, la escritura y el pensamiento barroco; en la actualidad, habría que admitir que lo que ha entrado en una crisis profunda es, precisamente, aquella Ciudad Letrada -con toda su pátina ilustrada y civilizatoria- que inspiró a nuestros próceres de la Independencia de América.

La cuestión planteada es radical, pues aquella Ciudad Letrada es, ni más ni menos, la impronta de lo que hemos sido. Ella es la matriz de lo que han sido instituciones tan sensibles como nuestra educación alfabética, nuestros cuerpos legales y el modo en que hemos concebido lo político. Ella es el crisol que guarda las páginas infinitas de periódicos que relatan nuestras vidas; ella, en fin, es la que ha atesorado todo lo fino y espiritual cristalizado en los versos de nuestros poetas. En pocas palabras: La desestabilización de la Ciudad Letrada en América Latina es susceptible de ser entendida como la más abisal crisis de nuestra memoria.

El imperio contraataca

Luis Britto García

Especial para La Página
1. Un Imperio que se hunde en lo ecológico, lo social, lo económico, lo político, lo internacional y lo cultural recurre inevitablemente a la fuerza bruta.

2. Obama se acerca al final de su período en medio de una crisis espantable cuyo peso arrojó sobre los trabajadores y sobre la deuda pública, que llega al inaudito nivel de 102% del PIB. En Estados Unidos, elecciones y reelecciones se ganan destruyendo países indefensos. Obama necesita despojos ensangrentados que ofrecer a un electorado carcomido por la angustia.

3. Para este sacrificio humano, el Imperialismo Humanitario tiene un modelo: 1) agresiva campaña mediática de descrédito contra cualquier gobierno progresista; 2) infiltración de organizaciones no gubernamentales, sicarios, mercenarios o paramilitares que crean perturbaciones; 3) presentación de la defensa del gobierno legítimo como supuesta agresión contra un grupo opositor, una minoría étnica o ciudadanos indefensos; 4) movilización de mecanismos institucionales de deslegitimación instantánea del gobierno legítimo; 5) uso de la fuerza bruta interna o externa para imponer la decisión deslegitimadora.

9/7/12

¿Eliminar el inglés o incluir el portugués?

Alfredo Portillo

Especial para La Página
En días pasados, a través de algunos medios de comunicación y de las redes sociales, circuló  la información según la cual el Ministerio del Poder Popular para la Educación, tiene planes para restringir la enseñanza de asignaturas como inglés, informática, música y religión. Dicha información despertó la preocupación de muchas personas  y prendió las alarmas en algunas organizaciones de la sociedad civil venezolana que se ocupan del tema de la educación.
 
La verdad es que en este mundo en que estamos viviendo, en el que las tecnologías de información y comunicación juegan un rol decisivo en los procesos de educación y acceso a la información, eso de restringir como que no tiene mucho sentido. Más bien se deben abrir otros canales para que la diversificación y democratización en materia educativa-informativa sea cada vez más posible.

A propósito de lo anterior, estaba pensando que, específicamente en lo relativo a la enseñanza de idiomas extranjeros  en el sistema educativo venezolano, sí se deberían introducir algunos cambios. Por ejemplo, la enseñanza del idioma inglés no debería ser obligatoria, sino más bien opcional, porque ya todos conocemos muy bien la historia de la enseñanza de este idioma en Venezuela: es mucho lo que se invierte y muy mediocre el resultado en cuanto al dominio del mismo. ¿Porque para qué seguir sometiendo  a todos los educandos de Venezuela a un régimen de horas, días, semanas, meses y años, para que aprendan algo que la mayoría nunca llega a aprender, ni siquiera para poder leer la más mínima información?

Frida Kahlo / El tiempo circular o el espejo enjoyado

<> A 105 años del nacimiento de Frida Kahlo (6 de julio de 1907), la trascendental pintora mexicana sigue en el patio de la Casa Azul, resistiendo el encierro prometido por la muerte

<> «Envuelta en las vanguardias europeas fermentales de los años treinta, su obra resiste y desborda el encasillamiento estilístico: mexicanista y comprometida con la raza, pero también crecida en la frontera del sueño y la realidad, da testimonio de su vida dolorosa y plena, a través de alrededor de doscientas piezas (óleo, lápiz, sepia) constituidas mayormente por autorretratos. En ellos descubre, y también construye, su identidad: un juego de espejos que la devela y la desvela».

Mariella Nigro

“Toma mi collar de lágrimas. Te espero en ese lado del tiempo en donde la luz inaugura un reinado dichoso (…). Allí abrirás mi cuerpo en dos, para leer las letras de tu destino”. Fragmento de Mariposa de obsidiana (¿Águila o sol?)”: Octavio Paz

De estar al tonalpohualli y al calendario solar de los aztecas, la artista mexicana Frida Kahlo (6 de julio de 1907 – 13 de julio de 1954) tal vez habría nacido en el año Doce Caña y habría muerto en Siete Conejo. Es posible que ella también haya jugado a sacar estos vanos cálculos.

8/7/12

Poeta imprescindible de Nuestra América / Los versos de Neruda

Daniela Saidman

La tierra latinoamericana se dibuja en los versos del poeta chileno como un incendiado abrazo que es capaz de iluminar el futuro. En un espiral de humo, como ecos del fuego, tocaban el cielo las incendiadas palabras del hombre que acababa de morir. La casa que había bautizado como La Chascona, que en quechua significa despeinada, como el poeta llamaba a su Matilde, fue víctima de la violencia que tantas veces demostraron los militares chilenos durante la dictadura, que a lo largo de diecisiete años destrozó a su pueblo. Los libros ardían, como si con ellos hubieran podido quemar la esperanza.

Pablo Neruda (Parral, 12 de julio de 1904 - Santiago de Chile, 23 de septiembre de 1973) dejó su residencia en la tierra apenas doce días después del Golpe de Estado contra Salvador Allende, pero su palabra amorosamente militante sigue pronunciando la vida.

Por televisión, Neruda había visto las llamas destruyendo La Moneda, los tanques disparando por las calles de Santiago, y por emisoras radiales argentinas escuchó las narraciones que describían cómo los cadáveres se deslizaban rumbo a la desmemoria, por el río Mapocho. Se inauguraba en Chile el terrorismo de Estado, el impuesto silencio de la muerte a destiempo y del olvido obligatorio. Pero no consiguieron acallar su voz, porque Neruda vibra, desde siempre y para siempre, en la valentía con que los pueblos de Nuestra América construyen el imprescindible futuro que viene, el que nace de las entrañas de la tierra adolorida y sembrada de amores.

Geopolítica de las luchas

Colletivo Uninomade

Dentro de todas estas luchas, de los indignados a las primaveras mediterráneas, se expresa al contrario una riqueza de lo común, de la inteligencia colectiva, que salta a los ojos incluso en la observación sociológica de los perfiles de quienes protestan en las calles, las ocupaciones, los experimentos de resistencia pero también de reapropiación que se mueven en la crisis

1. La fractura del espacio europeo

En busca de la estrategia de salida. El ritmo de las transformaciones se acelera, y, al mismo tiempo, rompe cualquier linealidad: la governance financiera parece cada vez más un complejo de dispositivos fragmentados, de intentos de estabilización que puntualmente terminan por reafirmar la turbulencia constitutiva de la crisis. Dentro de este marco, la tentación de aceptar un simple rol de cartógrafos, de archivadores de la complejidad del presente, podría ser muy fuerte.

Italiano
La “fragmentación”, la “complejidad” son datos indiscutibles de nuestro presente: el riesgo es que se están transformando en un mantra tanto para las prácticas teóricas como para las luchas. La previsión debe armonizarse, no sin cierta audacia, en un intento de mirar más allá, en la individualización de las líneas de fractura dentro de las que se mueven las luchas, en la experimentación de los dispositivos de recomposición posibles, en la elaboración de propuestas programáticas.

El Foro de São Paulo y la izquierda latinoamericana hoy

Emir Sader

Desde su primera reunión, en 1990, en São Paulo, el Foro de los partidos de izquierda de América Latina – que lleva el nombre de la ciudad donde se reunió por primera vez–, el Foro de São Paulo ha pasado por diferentes etapas, hasta este encuentro en Caracas, de forma paralela a la trayectoria de la izquierda latinoamericana.

Português
1990 fue el año del lanzamiento del Consenso de Washington, expresión programática del neoliberalismo y de su “pensamiento único”. Se sentían tan seguros y victoriosos, al punto que las fuerzas neoliberales codificaron su triunfo en normas obligatorias “para cualquiera gobierno serio”. En la propia América Latina encontraron eco en la derecha radical de Pinochet, en la socialdemocracia chilena, brasileña, venezolana, pasando por los nacionalismos peronista en la Argentina y del PRI en México.

Las fuerzas de izquierda, en los planos social, político e ideológico, se encontraban a la defensiva, resistiendo a la avalancha neoliberal, que detentaba la hegemonía en el continente y los gobiernos de prácticamente todos los países. El Foro de São Paulo era un espacio de resistencia, de denuncia, pero también de formulación de alternativas.