Gustavo Márquez Marín | Las
medidas tomadas por el Presidente Maduro para enfrentar la guerra
económica de la burguesía parasitaria y el imperio, tienen un
carácter táctico y disuasivo al golpear la usura y la hiperespeculación. Con
ellas se atacan los efectos más no las causas del problema. Buscan
controlar la asignación de las divisas y los precios de los bienes
importados pero, no van dirigidas a las causas estructurales que
empujan la economía venezolana hacia una crisis estanflacionaria, que podría
disipar totalmente los logros sociales de la revolución y hacerla
reversible.
Estas medidas tienen vuelo corto porque no van a la raíz del
problema. En todo caso, deberían hacer parte de una Nueva Política
Económica (NPE), que impulse el desarrollo endógeno sustentable
diversificado, hacia la construcción de un nuevo tejido socioproductivo en la
transición, que integre la economía social, las PYMES, los productores
agrícolas y las













